Se dice que
Edward Bulwer-Lytton, uno de los novelistas ingleses más aplaudidos del siglo XIX, quedó impresionado cuando en una galería de
Milán se topó con la pintura monumental El último día de
Pompeya (1830-1833). El lienzo de
Karl Briulov, basado en la erupción volcánica que en el 79 d.C. cubrió la antigua urbe romana de lava y ceniza, llevó al primer barón Lytton a visitar las excavaciones de
Pompeya y, posteriormente, a escribir la novela Los últimos días de
Pompeya (1834), que narra la vida de los habitantes de la villa justo antes de la tragedia. “Con su libro creó un canon artístico de la erupción del
Vesubio y la destrucción de la ciudad situada a sus faldas que todavía perdura”, explicó
Jordi Sellas, director del
Ideal-Centre d’Arts Digitals Barcelona, durante la presentación el pasado martes de su nueva experiencia inmersiva en el palacio Victòria Eugènia de
Montjuïc.El edificio de
Josep Puig i Cadafalch acoge desde hoy la propuesta de Layers of RealityLos últimos días de
Pompeya , “donde revisitamos este episodio histórico basándonos en la ficción de
Edward Bulwer-Lytton, pero también en la realidad histórica y científica, con ayuda de tecnologías de última generación”.Más de 850.000 personas ya han admirado en el paso de la muestra por ciudades como
Madrid,
Londres o
Berlín las piezas históricas y réplicas que reflejan cómo era el día a día de los habitantes de
Pompeya, se han adentrado en un anfiteatro de la época para presenciar una lucha entre gladiadores por medio de unas gafas de realidad virtual o han sido engullidos por la ceniza y la lava expulsada por el
Vesubio a través de una película inmersiva. Desde este viernes puede hacerlo también el público barcelonés explorando las seis salas de la sede temporal del Ideal en
Montjuïc –el centro del Poblenou se encuentra en obras para renovar sus instalaciones–, repartidas en más de 2.000 m². Además, a la mezcla de arqueología y tecnología hay que sumar la banda sonora diseñada para la ocasión por el compositor René Merkelbach, con una orquesta y un coro formado por más de cincuenta artistas.La muestra incluye piezas originales de la época, como la cabeza de Osuna y objetos de uso cotidianoEl recorrido arranca con la Sala del Tesoro, donde una testa de gran tamaño da la bienvenida al visitante. “Es la cabeza de Osuna, que representa a Lucio César, nieto de Augusto. Pertenecía a una escultura colosal situada en el foro de
Pompeya”, revela Míriam Huéscar, gestora cultural y curadora de la experiencia. La pieza pertenece a la colección privada del catalán Félix Cervera, así como el resto de objetos que se reparten por la sala: desde una statera de bronce, una balanza romana del siglo I-II d.C. que se utilizaba en los mercados de la época, a una bonita muñeca de Afrodita del siglo II-III d.C. confeccionada con oro y hueso. Estos elementos originales se combinan con réplicas como un casco de gladiador que sorprende por su calidad y su nivel de detalle. “Todos ellos nos dejan ver la calidad artística y funcional de los objetos que utilizaba esta sofisticada sociedad”, añade Huéscar.La experiencia permite, a través de la realidad virtual, presenciar una pelea de gladiadores.Ana JiménezEscena de la película inmersiva en que Roque Joaquín de Alcubierre descubre las ruinas de la ciudad.Ana JiménezLa siguiente parada consiste en una experiencia en formato VR 360° que, con ayuda de unas gafas de realidad virtual, permite presenciar desde la arena del anfiteatro romano de
Pompeya una intensa pelea entre gladiadores, con tigre incluido. Una vez terminado el enfrentamiento, el espacio se cubre de agua para acoger una naumaquia: una batalla naval en la que el espectador queda sumergido y puede observar cómo las embarcaciones se destruyen entre sí desde las profundidades. El espectáculo termina con la erupción del volcán, que se puede vivir en primera persona en la siguiente sala por medio de una película inmersiva que sobrevuela la calle principal de
Pompeya hasta alcanzar el
Vesubio y perderse en sus ardientes entrañas. La cinta de 30 minutos también muestra el descubrimiento de las ruinas de la villa por parte del militar español Roque Joaquín de Alcubierre Morales en 1748 u otras escenas sobre los secretos de la ciudad romana.En la habitación contigua se pueden ver algunas reproducciones reales combinadas con videomapping de los calcos de yeso confeccionados a partir de 1860 por el arqueólogo Giuseppe Fiorelli, que permitieron recrear la forma exacta de las víctimas de la erupción que quedaron sepultadas bajo la ceniza. Un hombre sentado con las rodillas pegadas al pecho y con las manos sobre la cara o una madre arropando a su hijo a la espera de su trágico destino son algunos de los cuerpos replicados por el Ideal con una impresora 3D a partir de medidas reales proporcionadas por el Parque Arqueológico de
Pompeya. “Hemos recuperado estas posturas porque nos parecían desgarradoras. Transmiten mucho sobre los últimos momentos de aquellas personas”, cuenta Huéscar.Reproducciones reales de los calcos de
Pompeya.Ana JiménezObjetos originales de la época incluidos en la exposición.Ana JiménezLa propuesta termina con un metaverso que inspecciona las estancias de la Villa de los Misterios, una de las ruinas mejor conservadas tras la catástrofe, situada a unos 800 metros al noroeste de
Pompeya. Con las gafas de realidad virtual ajustadas de nuevo, la ruta comienza en el patio exterior de la casa, que primero se muestra destruido por la erupción para después reaparecer en todo su esplendor. Este juego se repite con el resto de habitaciones. Una bodega con recipientes llenos de vino custodiados por un caballo, la cocina con sus fogones en marcha y varios alimentos al alcance del espectador, las preciosas termas decoradas con azulejos turquesas y blancos o el peristilo de la casa con una hermosa fuente central son el resto de escenarios que se presentan en este punto de la exposición. Para acabar, se puede escribir y dibujar en un mural o sacarse una foto con ropajes romanos de la época por medio de un photobooth .Los últimos días de
Pompeya, que recibió en 2024 el premio nacional de los lectores de +Historia de National Geographic , será la última propuesta cultural que acogerá el palacio Victòria Eugènia antes de que arranquen las obras de ampliación del MNAC.Periodista especializada en cultura y ocio. Máster en Humanidades por la UOC y graduada en Periodismo por la UIC