NEWSAR
Multi-perspective news intelligence
SRCLa Vanguardia
LANGES
LEANCenter
WORDS3 000
ENT10
WED · 2026-03-25 · 05:00 GMTBRIEF NSR-2026-0325-34159
News/ Trump amenaza a La Habana en m/ Cuba, con la economía rota, es…
NSR-2026-0325-34159Analysis·ES·Economic Impact

Cuba, con la economía rota, está a merced de Trump

Ante la presión de Estados Unidos, Cuba ha implementado reformas económicas significativas, incluyendo permitir la inversión extranjera en negocios e infraestructura y la importación privada de combustible. Estas medidas representan la mayor liberalización económica desde la década de 1990.

The EconomistLa VanguardiaFiled 2026-03-25 · 05:00 GMTLean · CenterRead · 12 min

                             Cuba, con la economía rota, está a merced de Trump
La VanguardiaFIG 01
Reading time
12min
Word count
3 000words
Sources cited
2cited
Entities identified
10entities
Quality score
100%
§ 01

Briefing Summary

AI-generated
NEWSAR · AI

Ante la presión de Estados Unidos, Cuba ha implementado reformas económicas significativas, incluyendo permitir la inversión extranjera en negocios e infraestructura y la importación privada de combustible. Estas medidas representan la mayor liberalización económica desde la década de 1990. La administración Trump ha intensificado la presión sobre Cuba bloqueando envíos de combustible y presionando para detener las misiones médicas cubanas, buscando asfixiar la economía de la isla. La situación económica en Cuba, ya afectada por políticas internas y el embargo estadounidense, se ha deteriorado aún más. Estas acciones buscan forzar un cambio de régimen o una negociación favorable con Estados Unidos.

Confidence 0.90Sources 2Claims 10Entities 10
§ 02

Article analysis

Model · rule-based
Framing
Economic Impact
Political Strategy
Tone
Mixed Tone
AI-assessed
CalmNeutralAlarmist
Factuality
0.60 / 1.00
Mixed
LowHigh
Sources cited
2
Limited
FewMany
§ 03

Key claims

10 extracted
01

Cubans residing abroad can now own businesses and invest in infrastructure on the island.

factualOscar Pérez-Oliva Fraga
Confidence
1.00
02

Before the blockade, Cuba consumed approximately 100,000 barrels of oil per day and produced 40,000 itself.

statistic
Confidence
1.00
03

The Cuban government began allowing private companies to import fuel, ending a decades-long state monopoly.

factual
Confidence
1.00
04

Cuba consumed approximately 100,000 barrels of oil per day before the blockade.

statistic
Confidence
1.00
05

The US captured Nicolás Maduro in Venezuela and took control of the country's oil production.

factual
Confidence
1.00
06

The government began allowing private companies to import fuel, breaking the state monopoly.

factual
Confidence
1.00
07

Cuban residents abroad can now own businesses and invest in infrastructure on the island.

factualOscar Pérez-Oliva Fraga
Confidence
0.90
08

The US has blocked fuel shipments to Cuba and pressured other countries to expel Cuban medical missions.

factual
Confidence
0.90
09

These reforms are the most significant economic liberalization since the 1990s.

factual
Confidence
0.80
10

US special forces captured Nicolás Maduro in Venezuela and the Trump administration took control of Venezuelan oil production.

factual
Confidence
0.80
§ 04

Full report

12 min read · 3 000 words
El 16 de marzo, Oscar Pérez-Oliva Fraga, sobrino nieto de Fidel Castro, apareció en Mesa Redonda, un programa de la televisión estatal. Anunció que a partir de ahora los cubanos residentes en el extranjero podrían ser propietarios de negocios e invertir en infraestructuras en la isla. (Un apagón generalizado durante su intervención hizo que pocos cubanos escucharan lo que tenía que decir). Fue la segunda gran concesión del régimen en cuestión de semanas. En febrero, el Gobierno comenzó discretamente a permitir que empresas privadas importaran combustible, rompiendo así el monopolio estatal que mantenía desde hace décadas.Estas reformas suponen la liberalización económica más importante desde que Fidel Castro permitió la limitada empresa privada en Cuba en la década de 1990. Se han producido gracias a la intensa presión de Estados Unidos. Cuba no es el objetivo más vistoso para la diplomacia de cañoneras. No cuenta con la riqueza petrolera de Venezuela ni con la amenaza nuclear de Irán. Pero Donald Trump y Marco Rubio, su secretario de Estado, siguen prestándole especial atención. Gobernada por el mismo régimen represivo desde que Fidel Castro tomó el poder en 1959, Cuba está a las puertas de Estados Unidos. El apoyo del régimen a China y Rusia, junto con el constante flujo de migrantes cubanos hacia Florida, llevan tiempo suponiendo un desafío en política exterior. Para Rubio, hijo de exiliados cubanos, es una cuestión personal. Cuba, ha repetido en numerosas ocasiones, debe cambiar.En enero, fuerzas especiales estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro en Venezuela y la administración Trump tomó el control de la producción de petróleo del país, que hasta entonces había sido la principal fuente de energía de Cuba. Desde entonces, Estados Unidos ha asfixiado la economía cubana. Ha bloqueado los envíos de combustible y presionado a otros países para que expulsen las misiones médicas cubanas, frenando así el suministro de divisas extranjeras al régimen. La esperanza era que la población se rebelara y expulsara al régimen del poder, o que este no tuviera más remedio que negociar con los estadounidenses en condiciones favorables.El último barco que se acercó a Cuba, un buque ruso con 200.000 barriles de diésel, se dio la vuelta el 28 de febreroLa vida en Cuba ya era difícil debido a la desastrosa ideología económica del régimen y al embargo comercial estadounidense. La nueva campaña de presión de Trump ha endurecido aún más la situación. En las desiertas calles de La Habana, la capital, los vecinos tienen que hacer cola durante horas cada día para comprar combustible. Las persianas de los comercios estatales vacíos están echadas. Mientras el peso se desploma en el mercado negro, un salario mensual típico apenas alcanza ahora para comprar una docena de huevos.Antes del bloqueo, Cuba consumía aproximadamente 100.000 barriles de petróleo al día (b/d) y producía 40.000 por sí misma. La mitad del déficit, en torno a 30.000 b/d, llegaba desde Venezuela con un importante descuento. El resto, importado principalmente de México y Rusia, dejó de llegar en enero después de que Trump amenazara con imponer aranceles a cualquier país que suministrara a la isla. El último barco que se acercó, un buque ruso con 200.000 barriles de diésel, se dio la vuelta el 28 de febrero.Las consecuencias han sido dramáticas. Las aerolíneas de Canadá y Rusia, que juntas envían a más turistas a Cuba que el resto del mundo combinado, han cancelado vuelos porque no hay queroseno en la isla para el viaje de regreso. Los hoteles lujosos a lo largo de la costa, construidos en la última década por Gaesa, el conglomerado militar que controla buena parte de la economía, están vacíos. Los hospitales han reducido sus servicios. Por la noche, gran parte del país queda a oscuras. El consenso es que la situación es peor que durante el “periodo especial” de principios de la década de 1990, cuando el colapso de la Unión Soviética y la pérdida de su apoyo económico sumieron a Cuba en una recesión.Cuba está sufriendo constantes apagones Norlys Perez / ReutersLa gente corriente está sufriendo más que el régimen. El número de protestas documentadas por Cubalex, un grupo de derechos humanos con sede en Washington, aumentó de 30 en enero a 130 en la primera quincena de marzo. El 13 de marzo, manifestantes saquearon una sede del Partido Comunista en Morón, en el centro de Cuba. Sin embargo, el miedo a represalias como las detenciones masivas tras las protestas de julio de 2021 hace que muchos permanezcan en silencio. La emigración es la opción preferida. Desde 2021, la población de Cuba ha pasado de 11,2 millones a quizás 8,6 millones. Alrededor del 80% de quienes se marcharon tenían entre 15 y 59 años, lo que ha convertido a Cuba en el país más envejecido de América. Una cuarta parte de la población tiene más de 60 años.El régimen no es un objetivo fácil. El Partido Comunista, las fuerzas armadas y los servicios de seguridad forman un solo sistema interconectado. Fue construido durante décadas por el hermano de Fidel, Raúl, durante su largo mandato al frente de las fuerzas armadas. (Sucedió a Fidel como presidente en 2006.) Oficiales de alto rango controlan los sectores más lucrativos de la economía a través de Gaesa. Agentes de inteligencia trabajan en el departamento de Norteamérica del Ministerio de Asuntos Exteriores, encargado de las relaciones con Estados Unidos. El poder sigue en manos de la familia Castro; Miguel Díaz-Canel, el actual presidente, prometió públicamente en su investidura en 2018 que consultaría a Raúl en todas las decisiones importantes.Pero la reciente presión ejercida por Estados Unidos ha obligado al régimen cubano a dialogar, en parte por la pérdida del salvavidas venezolano. Desde que Estados Unidos arrinconó a Maduro, el régimen cubano, por primera vez en su historia, se ha quedado sin ningún apoyo al que recurrir. El 13 de marzo, Díaz-Canel apareció en televisión para reconocer que su gobierno estaba manteniendo conversaciones con la administración Trump. Se le notaba tenso y adoptó un tono inusualmente sumiso.Las cosechas son prácticamente inexistentes: las exportaciones cayeron al menos un 75% entre 2000 y 2025Para entender la difícil situación del régimen, hay que fijarse en la economía. La de Cuba ha sido durante mucho tiempo una de las más peculiares y pobres del mundo. El sistema originalmente centralizado y dependiente de la Unión Soviética ha ido evolucionando poco a poco hasta convertirse en un modelo híbrido. A finales de los años noventa, durante una profunda recesión provocada por el colapso soviético, el régimen permitió a regañadientes un empleo autónomo limitado. Conductores de taxi, barberos, artistas y otros pudieron empezar a trabajar por cuenta propia. En 2021, cuando la pandemia de covid-19 redujo drásticamente los ingresos del turismo, se amplió el papel de los negocios privados (aunque siguen siendo pequeños y sometidos a una fuerte presión fiscal). La economía estatal está muy deteriorada. Ahora funciona en paralelo al sector privado. Las exportaciones de azúcar, que antaño fueron el pilar del Estado, se redujeron un 90% en las dos décadas hasta 2010, debido en parte a la emigración de un millón de cubanos.El gobierno sigue fijando los precios y posee la mayoría de las empresas. Controla prácticamente todos los recursos económicos, que tergiversa de forma obstinada destinándolos a sectores en crisis como la minería y la agricultura de subsistencia. Las cosechas son prácticamente inexistentes. Las exportaciones, en dólares de 2022, cayeron al menos un 75% entre 2000 y 2025. Parte de ese desplome se debió al colapso agrícola. Este sector representó solo el 15% de las exportaciones en 2025, frente al 52% en 2000. A medida que desaparecían los beneficios estatales, el banco central imprimió dinero para diluir la deuda interna, reduciendo el peso y los salarios públicos a prácticamente nada. Según varios funcionarios occidentales, Cuba obtuvo en 2025 apenas 9.000 millones de dólares de ingresos del exterior, aproximadamente una cuarta parte de lo que ingresó Honduras, un país de la región con una población similar.Parte de la estrategia de Rubio ha consistido en atacar metódicamente cada una de las fuentes de dólares que quedan. La más importante, unos 4.000 millones de dólares en 2025, provenía de la exportación de los excelentes médicos cubanos. A comienzos de 2026, Cuba tenía desplegados unos 20.000 profesionales sanitarios en países que iban desde Italia hasta Jamaica. Los hospitales extranjeros pagan directamente al gobierno cubano, que sólo devuelve una pequeña parte de ese dinero a los médicos como salario. Al menos la mitad trabajaba en Venezuela y ahora han sido repatriados a Cuba por orden de EE.UU. Rubio ha presionado a al menos otros 15 países para que expulsen las misiones médicas cubanas. Ha calificado la práctica de trata de personas y ha amenazado con sanciones y retirada de visados. Italia y Qatar, donde hay hospitales enteros atendidos por personal cubano, se han resistido hasta ahora. Países más pobres como Jamaica, Honduras y Guatemala han cedido.Los turistas han desertado la isla. En la imagen, una calle céntrica de La Habana la semana pasada YAMIL LAGE / AFPEl bloqueo de combustible ha paralizado el resto de la economía. El turismo, la minería y la industria manufacturera, que el año pasado generaron otros 2.000 millones de dólares en divisas, se han hundido. Las exportaciones de cobalto, níquel y zinc alcanzaron al menos 600 millones de dólares en 2025; ahora Sherritt, una empresa canadiense que es la única minera occidental en la isla, ha suspendido sus operaciones por falta de combustible. La única fuente de ingresos en divisas que permanece intacta son los 3.000 millones de dólares que se envían a la isla en remesas cada año. En cualquier caso, las casas de cambio estatales, que ofrecen el actual tipo oficial de 460 pesos por dólar, llevan tiempo perdiendo terreno frente al mercado negro, que actualmente paga unos 500 pesos por dólar.La atención también se ha centrado en Gaesa, el conglomerado empresarial de las fuerzas armadas que posee el banco más grande de Cuba, la mayoría de los hoteles turísticos y sus principales comercios. Se rumorea que es inmensamente rica y que desvía decenas de miles de millones de dólares para la familia Castro y otros dirigentes. Sin embargo, la realidad, según se desprende de un análisis de sus cuentas y de varias conversaciones con funcionarios cubanos, parece bastante más modesta. Antes de que Estados Unidos endureciera las restricciones, Gaesa apenas contaba con mil millones de dólares en reservas. Ahora esa cifra está cayendo rápidamente, ya que sus hoteles de lujo están vacíos. En la última década, el conglomerado destinó más del 70% de sus inversiones al turismo, una apuesta que ha resultado un fracaso estrepitoso. Las reservas internacionales totales de Cuba son un secreto muy bien guardado. Varios funcionarios estiman que el banco central no posee más de 3.000 millones de dólares. La Economist Intelligence Unit, empresa hermana de The Economist, prevé que el PIB caerá un 7,2% en 2026. Ante esta situación, permitir que los exiliados inviertan en Cuba apenas tiene impacto.Juan A. Triana, economista cubano, afirma que los dos grandes errores del régimen fueron no reducir la dependencia de Cuba respecto a sus benefactores extranjeros y rechazar una reforma estructural profunda. La reestructuración de las empresas estatales, la creación de un sistema monetario creíble y de un régimen fiscal eficaz podrían haber preservado el modelo socialista que muchos cubanos siguen valorando. No todo el mundo quiere un McDonald’s en el Malecón, el paseo marítimo de La Habana, pero sí desean una economía que funcione.La Organización Trump registró su marca en La Habana en 2008 para hoteles, casinos y campos de golfLa cuestión es si un acuerdo con Estados Unidos puede lograrlo. Los cubanos implicados en las negociaciones tienen sin duda el poder de introducir cambios. Rubio ha estado hablando con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro. Aunque no ocupa ningún cargo oficial, a sus 41 años y como antiguo escolta de confianza de su abuelo, mantiene una comunicación directa con él. También participan dos figuras más experimentadas: el coronel Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro y tío de Rodríguez Castro, pieza clave en las conversaciones secretas durante la era Obama; y Josefina Vidal, una diplomática veterana que en su día dirigió el departamento de Norteamérica del Ministerio de Exteriores.El objetivo más evidente de Estados Unidos es económico. Aunque los detalles aún son imprecisos, probablemente se trataría de dar acceso a empresas estadounidenses a los sectores de la energía, los puertos, el turismo y las telecomunicaciones. Trump lleva décadas interesado en el mercado hotelero de Cuba; la Organización Trump registró su marca en La Habana en 2008 para hoteles, casinos y campos de golf, y envió directivos para explorar posibles ubicaciones en 2013. Pérez-Oliva Fraga declaró a NBC, una cadena estadounidense, que Cuba está abierta a mantener una “relación comercial fluida” con las empresas norteamericanas.A cambio, la administración Trump espera una liberalización: la eliminación de las restricciones al tamaño de las empresas privadas, la apertura del sistema bancario y, eventualmente, incluso el desmantelamiento de los monopolios de Gaesa. Todo esto requeriría que Estados Unidos modificara sus propias leyes, incluidas las que regulan la banca corresponsal. Yulieta Hernández Díaz, que dirige una pequeña empresa de construcción privada en Cuba, teme que los principales beneficiados sean grandes corporaciones estadounidenses que se ganen el favor del régimen, mientras que los negocios locales queden en desventaja.El presidente cubano, Miguel Diaz-Canel, en la imagen del televisor anunciando conversaciones con EE.UU. YAMIL LAGE / AFPEn el ámbito político, la política estadounidense cada vez se parece más a una versión del lavado de cara que se le dio al régimen en Venezuela. Personas conocedoras de las negociaciones afirman que los negociadores estadounidenses tienen como objetivo a Díaz-Canel. Pero forzar su salida no sería ninguna victoria real, ya que es objeto de burla de forma generalizada y abierta como “singao”, un cubanismo que significa algo entre “hijo de puta” e “imbécil”. El régimen lo colocó ahí precisamente porque no haría cambios drásticos (su segundo mandato de cinco años concluye en abril de 2028). Cuba también ha aceptado liberar a presos políticos: el 12 de marzo anunció que 51 serían puestos en libertad. Eso deja a más de un millar de personas aún entre rejas.Cabe destacar que Estados Unidos no parece estar exigiendo medidas contra los miembros de la familia Castro, que siguen siendo los principales responsables del poder en Cuba. Un acuerdo en el que un Castro conserve el poder real entre bastidores mientras una nueva figura decorativa ocupa el cargo sería, según Ric Herrero, del Cuba Study Group de Washington, que aboga por el diálogo con el gobierno cubano, un desenlace propio del país de las maravillas. Trump no ha dicho nada sobre democracia o apertura política. Tampoco Rubio.Queda por ver si la administración Trump podrá emplear la amenaza de la coacción económica y militar para llevar a Cuba en la dirección que desea, aunque su capacidad de presión es mucho mayor que la que tuvo Obama cuando negoció la apertura en 2014. El régimen cubano es mucho más débil, ha perdido a sus principales aliados y el nuevo bloqueo otorga a Estados Unidos el poder de arruinar la isla. “Están totalmente acorralados”, afirma un antiguo alto cargo estadounidense cercano a las negociaciones. “Van a hacer lo que sea necesario para salvarse”. Además, se ha ordenado a los fiscales federales en Miami que preparen casos penales contra dirigentes cubanos, añadiendo así otro instrumento de presión.Lee tambiénLos Castro pueden pensar que el diálogo les permitirá evitar enfrentarse a las consecuencias, apostando a que el poder de Trump disminuirá tras las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre. Eso sería no entender lo crítica que es su situación, señala un diplomático regional, incluso si la presión actual de Estados Unidos se reduce. Rubio, que ha cimentado su carrera política en su postura firme contra el régimen y que, según algunas casas de apuestas, es actualmente el favorito para convertirse en el próximo presidente de Estados Unidos, parece dispuesto a esperar. En febrero expuso su visión de una transformación gradual. “Cuba necesita cambiar”, afirmó. “No tiene por qué hacerlo de golpe.” Sin embargo, todavía no parece satisfecho con las propuestas del régimen. El 17 de marzo declaró que los anuncios realizados el día anterior “no son lo suficientemente significativos... No van a resolver el problema”, aseguró.Rubio tendrá que vigilar de cerca a los cubanoamericanos que le ayudaron a llegar al poder. Cualquier camino hacia la presidencia probablemente pase por ellos. Son recelosos de cualquier acuerdo de transición. La posibilidad de poder participar en Cuba es “extraordinariamente emocionante”, afirma Joe Garcia, excongresista cubanoamericano nacido en Miami. Pero él, como otros, no se fía de que el régimen cumpla ninguna promesa. “Sería una locura que alguien fuera allí a invertir su dinero”, señala Bryan Calvo, alcalde cubanoamericano de Hialeah, la ciudad más cubana de Florida. Cuando el régimen se siente fuerte, ahoga a las empresas privadas con nuevas regulaciones o inspecciones arbitrarias.Tres congresistas cubanoamericanos —Carlos Giménez, María Elvira Salazar y Mario Díaz-Balart— han adoptado posturas aún más firmes, insistiendo en que solo un cambio de régimen y la salida de los Castro serían suficientes. “No hemos luchado durante 67 años, con presos y muertos, para ganarnos el derecho a invertir bajo las reglas de un régimen comunista”, afirma Marcell Felipe, del Museo de la Diáspora Cubana en Miami.En Miami, la noche en que Trump comenzó a bombardear Irán, una caravana de camionetas adornadas con banderas cubanas y pancartas de “Trump 2024” hacía sonar por los altavoces “Irán ahora, Cuba después”. En La Habana, una mujer nacida en 1959, el año de la revolución de Fidel Castro, dice que no se permite creer que el cambio vaya a llegar. “Es como la línea en el monitor de un paciente moribundo”, afirma. “Va decayendo poco a poco.” Trump prometió asfixiar al régimen. Ahora está a punto de cerrar un acuerdo que lo mantiene en pie. Puede que siga manteniendo la bota sobre el cuello del régimen. Pero, ¿qué probabilidades hay de que eso conduzca a una transformación verdaderamente beneficiosa?© 2025 The Economist Newspaper Limited. Todos los derechos reservados.
§ 05

Entities

10 identified
§ 06

Keywords & salience

10 terms
cuba
1.00
donald trump
0.90
economía rota
0.80
presión de estados unidos
0.80
liberalización económica
0.70
fidel castro
0.70
embargo comercial
0.60
régimen represivo
0.60
empresas privadas
0.50
política exterior
0.40
§ 07

Topic connections

Interactive graph
Network visualization showing 51 related topics
View Full Graph
Person Organization Location Event|Click node to navigate|Edge numbers = shared articles