Unos 2.500 dólares, más de 2.100 euros, le ha costado una simple endodoncia a
Lídia Heredia, la corresponsal de
TV3 en Estados Unidos, porque este tratamiento no figura en su seguro médico. Desde siempre, todo es como exagerado en la sanidad estadounidense, un engranaje de hacer dinero, pero el aterrizaje de
Donald Trump con su secretario de Salud, Robert F. Kennedy, enmaraña todavía más el panorama. ¿Cómo puede afectar a Europa el liderazgo del negacionismo científico en la Administración estadounidense? ¿Existe el riesgo de un efecto dominó?
Jaume Padrós, en el momento de la presentación del coloquio entre
Lídia Heredia (desde
Washington) y
Antoni Trilla, moderado por
Susana Quadrado. Xavi JurioLa cuestión se puso ayer a debate en un coloquio de la Societat Econòmica Barcelonesa d’Amics del País que preside
Miquel Roca, con la intervención de
Antoni Trilla, a quien
Jaume Padrós, expresidente del Col·legi de Metges de Barcelona define como “epidemiólogo de cabecera de Catalunya”;
Susana Quadrado, jefa de Sociedad de La Vanguardia y
Lídia Heredia desde la otra orilla del Atlántico (y pendiente de que en cualquier momento saltara la noticia en forma de nueva ocurrencia de Trump). En el ambiente, perplejidad y preocupación. “Hemos perdido un aliado en la ciencia y un referente”, lamentó Trilla. “Teníamos a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) como referencia. Tienen a los mejores epidemiólogos del mundo y sus recomendaciones eran de peso. Ahora no te puedes fiar”, argumentó. Con el deterioro de la vigilancia epidemiológica el mundo es más vulnerable, por ejemplo, a una pandemia originada por la expansión de la gripe aviar en EE.UU., donde ahora no se le presta excesiva atención.Heredia y Trilla debatieron sobre el impacto en Europa de las medidas de Trump en materia de sanidad y cienciaEl encendido debate social inicial sobre el impacto de las medidas de Trump en la ciencia y la salud pública ha quedado superado. “Los titulares van rápido, la noticia de hoy quema la de ayer”, dice Heredia en este sentido. De momento, según la corresponsal, la promesa presidencial sobre la rebaja del precio de los medicamentos no se cumple, salvo en contadas excepciones, y tampoco bajan las cuotas de los seguros médicos. Al contrario. Entre 15 y 20 millones de personas pueden quedar desprotegidas, explica Trilla en referencia a un estudio de la revista Jama . El riesgo es el incremento de las enfermedades y el deterioro de la salud pública.Con el deterioro de la vigilancia epidemiológica el mundo es más vulnerable a una pandemiaPara Heredia, el gran error de la Administración Trump ha sido politizar la evidencia científica (ser antivacunas forma parte de un paquete ideológico), pero todavía es peor no rectificar. “La ciencia no puede ser dogmática”, enfatiza, mientras la audiencia pone en valor el modelo sanitario de casa, que tendrá mil carencias y listas de espera insoportables, pero en principio tiende a no dejar tirado a ningún paciente. En cambio, en EE.UU. te pones enfermo dos veces: la primera por la patología y la segunda para pagar la factura.La paradoja en todo esto es que el mismo Trump que liquidó a una profesional de prestigio como Susan Monarez 29 días después de nombrarla directora de los CDC es quien en su día impulsó las vacunas contra la Covid-19. “Puso muchos millones para el desarrollo de diferentes vacunas a la vez en busca del caballo ganador. Paradójicamente, ahora se acaba de cargar mucho de los fondos para la investigación de este tipo de vacunas”, dice Trilla, asombrado.