Henry Thomas, el actor que dio vida al inolvidable Elliott de E.T., el extraterrestre, ha reconocido décadas después que el impacto de la fama infantil fue mucho más difícil de gestionar de lo que cualquiera podría imaginar. Convertido en una estrella mundial con apenas 10 años, el intérprete admite hoy, a los 54 años, que aquel éxito repentino lo desbordó por completo.En una reciente conversación en el pódcast It Happened in Hollywood de
The Hollywood Reporter, Thomas recordó con franqueza cómo vivió aquel momento. “No lo gestioné muy bien. No estaba preparado para ello y nunca lo vi venir. La primera vez que alguien me reconoció, me pareció extraño. Y luego había esa presión de seguir con algo igual o mejor”, confesó.E.T y
Henry Thomas en la películaUniversal PicturesEl cambio en su vida fue abrupto. Antes del estreno de la película dirigida por
Steven Spielberg en 1982, el joven actor residía en
Texas y apenas recibía atención por parte de agentes o representantes. Sin embargo, en cuestión de semanas, todo dio un giro radical. Tras el estreno, la cinta se convirtió en un fenómeno global y su rostro pasó a ser reconocido en todo el mundo. “No estaba listo para la fama. Nunca había pensado en ser famoso”, admitió.Ante esa situación, Thomas optó por una decisión que con el tiempo considera clave para su bienestar: mantenerse alejado del epicentro de la industria cinematográfica. “Me quedé en
Texas durante mucho tiempo, lo que probablemente me ayudó”, explicó. Esa distancia le permitió evitar, en cierta medida, los efectos más duros de la exposición mediática que sí afectaron a otros jóvenes actores de la época.Tras el estreno, la cinta se convirtió en un fenómeno global y su rostro pasó a ser reconocido en todo el mundoLa película, estrenada el 11 de junio de 1982 en Estados Unidos, marcó un antes y un después en la historia del cine. El reparto incluía también a una joven
Drew Barrymore, Robert MacNaughton y Dee Wallace.Pese a ese éxito monumental, ni siquiera el propio Thomas imaginaba lo que estaba por venir. De hecho, su primera impresión del guion no fue especialmente entusiasta. “No había sables de luz, no había batallas espaciales. Mi cerebro de niño de 10 años pensaba: ‘Esto no parece tan emocionante’”, recordó. En aquel contexto, dominado por películas como Alien, la industria creía que el público prefería historias de extraterrestres amenazantes, no relatos emotivos y familiares.Así es en la actualidad
Henry Thomas, Elliot en 'E.T., El extraterrestre'Instagram/@hjthomasjrDurante el rodaje, el director Spielberg se esforzó por crear una experiencia lo más realista posible para los actores infantiles. Según Thomas, esto tuvo un efecto especial en
Drew Barrymore, que apenas tenía seis años. “
Drew Barrymore era lo suficientemente joven como para creerse a veces a E.T. Le ponía una bufanda para que no tuviera frío”, relató. En contraste, él era más consciente de la parte técnica: “Para mí fue más difícil. Sabía que era una construcción. Había varias versiones de E.T., muchos mecanismos y podía ser ruidoso y distraer”.A lo largo de los años, Thomas ha mantenido una carrera constante, aunque alejada de grandes producciones. Ha participado en películas como Leyendas de pasión (1994), Gangs of New York (2002) y Doctor Sueño (2019), además de series como La maldición de Hill House (2018) y La maldición de Bly Manor (2020). Sin embargo, insiste en que nunca siguió un plan definido. “No enfoqué mi carrera de forma estratégica. Siempre se trató de la experiencia o de la gente. A veces funcionó, a veces no”, explicó.Lee tambiénEn el 2022, con motivo del 40 aniversario de la película, Thomas se reunió con varios de sus compañeros en el programa de
Drew Barrymore para recordar el legado de una obra que sigue emocionando a nuevas generaciones. Para el actor, resulta sorprendente comprobar cómo el paso del tiempo no ha debilitado el vínculo del público con la historia. “Es extraño porque ya pasó mucho tiempo, pero también es algo que la gente nunca dejó de amar”, reflexionó.Y añadió: “Se mantuvo en cartelera durante más de un año en todo el mundo. Ese tipo de conexión es poco común. Creo que se debe a que, en esencia, trata sobre algo muy simple y humano. Y eso es lo que conecta con el público”.