Han pasado casi tres años desde que el
Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) ponía punto final a un largo litigio sobre el camino de ronda de
Can Juncadella, en
Lloret de Mar, que desde el año 2009 enfrentaba al Consistorio con la propiedad, la compañía
Flinder Data, una sociedad vinculada al expresidente de Kazajistán, propietario de un chalet de lujo en este espacio forestal. El sendero objeto de litigio discurría por el interior del jardín y la propiedad lo cerró.El auto, que agotaba por completo la vía judicial, determinaba que los caminos que transcurrían por aquella finca eran públicos y no privados tal como creía la propiedad, aunque la apertura total del recorrido nunca se llegó a ver. Los viandantes que se acercaban demasiado al chalet recibían advertencias por megafonía o de los guardias de seguridad privados. Incluso se llegaron a colocar cámaras y señales alertando que la propiedad era privada. Pero la última sentencia del TSJC ya no dejaba lugar a dudas: en ella se ratificaba la titularidad pública del sendero aunque no se fijaba ni un trazado concreto ni un calendario.“Ganamos un sendero junto al mar y la propiedad se aleja de él; es un ‘win-win’”, dice el alcaldeY en eso habrían estado trabajando durante este tiempo el Ayuntamiento junto con la propiedad y también la
Generalitat. Tras un largo proceso de negociación y numerosas visitas sobre el terreno han consensuado una “propuesta alternativa y viable del trazado” que han plasmado en un convenio, que se encuentra en exposición pública, y que el Consistorio prevé poder llevar al pleno del próximo mes de mayo, como muy pronto. Si se aprueba -el actual gobierno municipal, formado por el
PSC y
En Comú Podem– está en minoría- empezará a correr el reloj para que
Lloret de Mar pueda disfrutar de un camino de ronda que conectaría la playa de
Canyelles, en Lloret, con cala Morisca, en
Tossa de Mar. Las partes implicadas han acordado que el camino pase lo más cerca posible del mar y alejarlo del chalet de lujo. El alcalde de
Lloret de Mar,
Adrià Lamelas, hablaba en estos términos. “Nosotros ganamos un camino de ronda junto al mar y la propiedad se aleja del camino para tener más privacidad; es un win-win”, exponía.El convenio fija que será la propiedad quien de forma íntegra pagará el coste del proyecto, unos 1,5 millones de euros, según se recoge en la memoria del avance de plan especial urbanístico para la definición del camino de ronda.El nuevo trazado, de 1’49 km, unirá la playa de
Canyelles, de
Lloret de Mar, con cala Morisca, en TossaEl documento establece cuatro alternativas posibles de trazado, de las cuales la elegida ha sido la número 1. Se trata de un trayecto de 1,49 km y una amplitud de 1,20 metros. Del total del trazado, más de un kilómetro, en concreto 1.079 metros, será camino natural, aprovechando la tierra y la roca existentes. En aquellos tramos de camino con pendientes superiores al 30%, en unos 200 metros, se construirán escaleras con base de hormigón y peldaños de piedra natural. En los más abruptos se construirá una pasarela con estructura metálica y madera sobre el propio acantilado.El convenio estipula que los propietarios, además de pagar las obras, también deberán asumir el coste íntegro de la redacción del proyecto . Por su parte, la conservación, mantenimiento y gestión del camino corresponderá al Ayuntamiento. El documento fija también que mientras se esté tramitando el plan especial urbanístico y se procede a la ejecución de la obras,
Flinder Data se compromete a no obstaculizar una parte del trazado anterior próximo al chalet para que pueda ser usado libremente.El convenio estipula que los propietarios asumirán el coste de las obras y el Ayuntamiento se ocupará de la conservación, mantenimiento y gestión Las entidades ecologistas como SOS Costa Brava y SOS Lloret recelan del convenio pactado teniendo en cuenta que en el año 2009, el Ayuntamiento del momento y los dueños ya firmaron un acuerdo parecido según el cual la propiedad del chalet se comprometía a pagar las obras y adecuar el camino. En 2016 el Ayuntamiento revocaba el convenio por incumplimiento. “¿Qué garantías tenemos de que esta vez sí respetarán el convenio?”, se cuestiona Jordi Palaudelmàs, presidente de SOS Costa Brava, que reclama la apertura de un camino público que lleva 17 años cerrado, al margen de que ahora se esté trabajando en otro trazado alternativo. Los ecologistas recelan del convenio pactado ya que en 2009 el Ayuntamiento del momento y los dueños ya firmaron un acuerdo parecido que no se cumplióEl abogado de la propiedad, Carles Pareja, apunta que si
Flinder Data incumple su obligación de llevar a cabo las obras, el Ayuntamiento podrá ejecutar la garantía. Para Pareja el acuerdo alcanzado es bueno para sus representados, ya que los antiguos caminos pasaban por medio de la finca lo que les restaba privacidad y seguridad. El plazo para la aprobación definitiva del plan especial urbanístico que debe permitir el camino de ronda son tres años, aunque según Pareja en un año y medio podría estar lista la tramitación.