Hay presentadores que conducen programas como bien podrían editar vídeos o recabar testimonios por teléfono y luego está
Roberto Leal (
Alcalá de Guadaíra,
Sevilla, 1979). Su característica fusión de cercanía, oficio periodístico y un punto de ironía lo hacen distinto. Con sello propio, no parece fácilmente reemplazable si bien señala que “el formato está siempre por encima del presentador”. Curtido como reportero de calle, hoy es un rostro estructural de
Atresmedia: cada día en Pasapalabra, en ‘prime time’ con El desafío y acaba de sorprendernos con un giro íntimo en Nos vamos de madre, un viaje emocional junto a la mujer que le dio la vida.Aunque le llegan cada semana suculentas ofertas, está en posición de escoger las mejores y no quemarse. Por eso renueva como imagen de
Oral-B. “Se trata de 40 años de experiencia cuidando la salud bucal y siempre al frente de la innovación. Y remarco salud, no se trata solo de higiene o estética”, matiza.El formato está siempre por encima del presentadorRoberto LealPeriodista y presentadorAunque le llegan cada semana suculentas ofertas, está en posición de escoger las mejores y no quemarse. Por eso renueva como imagen de
Oral-B.
Paco Nuevo“Esa cercanía con que me describes es algo que no busco; tiene que ver con mi personalidad y de dónde vengo, de mi familia, de mi forma de acercarme a la gente. Te agradezco de la profesionalidad porque aunque esté vinculado a programas de entretenimiento no dejo nunca de ser periodista y a la ironía el cachondeo, la guasa, llámale como quieras, creo que es un aliciente de la vida”. Leal no tendría problema alguno en aceptar un telenoticias: “Desde luego, porque vengo de ahí, empecé en los informativos. Ahora estoy muy cómodo y en lugar donde quiero estar. Cuando hacía actualidad iba levantando la manita por los pasillos como diciendo, ‘Dame la oportunidad también en este terreno’ (risas). Pero uno no deja de ser periodista”. Así, vive con atención la proeza de la misión
Artemis II: “Ojalá el siguiente paso sea que uno o varios reporteros acompañen a los astronautas y vivirlo en directo con ellos. Y cubrir la llegada a
Marte... Me encantaría. Si llegamos a vivirlo será señal de que la humanidad sigue adelante”, explica en referencia a la crítica actual situación en
Oriente Medio.
Rosa Rodríguez ha sido la ganadora del mayor bote en Pasapalabra'AtresmediaRecientemente, el programa concedió el mayor bote de su historia y la ganadora,
Rosa Rodríguez, fue portada de las revistas: “Rosa es la mujer récord: no solo por lograr el bote más alto de la historia del programa, sino también por ser la concursante que ha estado más de 300 programas seguidos. Dijo que le apenaba que no se presentasen más mujeres a Pasapalabra. Pero Rosa ha dado un paso al frente demostrando que evidentemente el sexo no tiene nada que ver en este formato”. ¿De qué pasta está hecho alguien como Rosa o Manu, su eterno contrincante? “Son muy disciplinados. No te llevas el bote porque tengas una vasta cultura general o te sepas el diccionario, pues hay preguntas cuya respuesta no puedes estudiar de antemano. Son personas que convierten en concursantes profesionales, como una oposición. En los descansos de Pasapalabra no están con Instagram sino estudiando con el móvil a través de una aplicación, una especie de base de datos. Se dedican plenamente al concurso”.Casado con Sara Rubio, socia en su productora, es padre de una parejita de 8 y 5 años: “Ya no hacen caso a que su padre salga en la tele. Al principio les llamaba la atención tenerme en el sofá y a la vez en el televisor o que alguien en la calle me preguntase qué tal el bote o me pidiera una foto. Lo han normalizado y creo que es sano que vean mi trabajo como el de cualquier padre o madre de sus compañeros del cole; que no piensen que el trabajo que hace su padre es una cosa distinta o especial. Por cierto, qué risa: el otro día Lola me suelta: ‘Papá, ¿los programas se heredan?’. Le contesto que de dónde saca eso y me habla de los reyes y los príncipes. ‘¿Pero tú quieres presentar?’ y me responde ‘Es que me gusta mucho el desafío’. Mira, ya tenemos sustituta”.De la experiencia de Nos vamos de madre, que ha protagonizado con doña Mercedes, se queda con esto: “Siempre he tenido a mi madre por una titana, pero he descubierto su parte vulnerable mediante conversaciones que deberíamos haber tenido hace tiempo: saber cómo era con mi padre o mi padre con ella, cómo nos veía de pequeñitos, sus miedos, los sueños que ha cumplido, cosas que a tus padres no les preguntas en el día a día. No los conoces como personas, solo como padres”.Entre Paris Hilton y Umberto Eco. Licenciado en Derecho por la UB y en Periodismo por la UPF, colaboro con La Vanguardia desde 2016. Antes, en Vanity Fair, Grazia, Vanitatis, Corazón TVE, Qué Leer y Lecturas.