Escritores sin buhardilla
El artículo explora la paradoja de la escritura, donde el potencial creativo choca con la dificultad de plasmar ideas en papel, citando a autores como Kafka, Woolf y Dickinson que dudaban de su talento. A pesar del prestigio literario, los escritores a menudo enfrentan precariedad económica, con pocos pudiendo vivir de su trabajo en España. El autor expresa sorpresa ante las críticas al premio literario de Aena, dotado con un millón de euros, argumentando que el talento debería asociarse a la rentabilidad. Menciona a Samantha Schweblin como ganadora del premio, celebrando su éxito como escritora.