A las 11.00 de la ma�ana del viernes estaba previsto que Pedro S�nchez compareciera en
La Moncloa para explicar personalmente el contenido del paquete de medidas que mitigar�n los efectos econ�micos del conflicto b�lico en
Oriente Medio. No es habitual que el presidente atienda a los medios de comunicaci�n en Espa�a m�s all� de las dos veces al a�o que hace balance de su gesti�n, lo que evidencia lo relevante que era esta convocatoria para el Gobierno. Sin embargo, a esa hora, con la sala de prensa ya llena, ni siquiera hab�a empezado todav�a el
Consejo de Ministros extraordinario que ten�a que aprobar este nuevo �escudo social�.Los cinco representantes de
Sumar en la coalici�n se hab�an plantado antes de la reuni�n ante la negativa del sector socialista a incluir en el plan integral la pr�rroga de los contratos de alquiler que vencen en 2026 y 2027 y el control a los m�rgenes empresariales. Y estaban dispuestos a llevar el pulso hasta el final. El anuncio de la movilizaci�n de 5.000 millones de euros que iba a ir acompa�ado de un nuevo alegato del No a la guerra acab� opacado por un choque ins�lito entre socios de la coalici�n.Antes del inicio del
Consejo de Ministros extraordinario, que estaba previsto a las 9.30 horas,
Ernest Urtasun, titular de Cultura, le traslad� a la vicepresidenta primera, Mar�a Jes�s Montero, que no estaban de acuerdo con el real decreto que se pretend�a aprobar, seg�n explican las fuentes consultadas por este peri�dico. Posteriormente, llegaron Yolanda D�az y los otros miembros de la formaci�n minoritaria, que manifestaron su intenci�n de no sentarse a la mesa si no se atend�an sus exigencias.Para tratar de reconducir la situaci�n, S�nchez mantuvo una primera conversaci�n con D�az. M�s tarde, hubo un encuentro a siete: S�nchez, D�az, Montero y los otros cuatro ministros de
Sumar en una sala aleda�a, donde habitualmente se toman el caf� previo a las reuniones habituales de los martes. Fue ah� cuando el ala socialista del Gobierno acab� accediendo a negociar los dos temas que le reclamaba su socio.La soluci�n a la que se lleg� fue que las cuestiones sobre vivienda fueran desgajadas en un segundo decreto, que se da por hecho que ser� tumbado en el
Congreso ya que ni entre los socios de investidura hay una postura un�nime para aprobarlo.Finalmente, sobre las 11.45 horas, con m�s de dos horas de retraso sobre el timing previsto, dio comienzo el
Consejo de Ministros, en el que terminaron de rematarse los detalles de ese pacto in extremis. Entre otras cuestiones, los responsables de Econom�a, Carlos Cuerpo, y Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, en representaci�n de ambas partes del Gobierno, terminaron de perfilar el apartado en el que se regula el control de los m�rgenes empresariales para intentar evitar posibles abusos. En este caso, s� se incluy� en el decreto que se da por hecho que ser� convalidado en la C�mara Baja despu�s de constatar telef�nicamente con Junts y PNV que tendr�a el apoyo del conjunto de grupos del bloque de investidura.�Entiendo que el salseo es interesante para los medios de comunicaci�n, pero estamos hablando de un plan muy relevante que es el resultado de todas esas horas de negociaci�n que hemos tenido a distintos niveles�, ironiz� despu�s S�nchez, tratando de minimizar la importancia del contexto de alta tensi�n entre socios, y recalcando que lo relevante, a su juicio, es la �capacidad de dialogo y de acuerdo� en el seno de la coalici�n: �No lo veo en absoluto un problema, sino todo lo contrario, es un activo de este Gobierno�.Mientras el choque llegaba a su punto �lgido en
La Moncloa, el ministro que se hab�a encargado en los d�as previos de las conversaciones con los grupos parlamentarios para asegurarse su apoyo al real decreto de medidas se encontraba a 2.000 kil�metros de distancia. F�lix Bola�os, responsable de la cartera de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, estaba acompa�ando justo en ese momento a los Reyes a la audiencia con el Papa Le�n XIV en Ciudad del Vaticano.Con otras m�s de dos horas de retraso, S�nchez acudi� al final a la rueda de prensa acompa�ado por la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, y los ministros de Econom�a, Carlos Cuerpo, e Inclusi�n, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, adem�s del director de la Oficina de Asuntos Econ�micos, Manuel de la Rocha, todos ellos con rostros muy serios. La que no se sent� en primera fila fue Montero, que por la tarde ten�a en agenda el acto de firma del convenio para la construcci�n del nuevo hospital en C�diz en su condici�n a�n de miembro de Gobierno, del que saldr� en cuesti�n de semanas precisamente para ser la candidata socialista a las elecciones andaluzas que se celebrar�n antes del verano.Hasta este viernes, que se tenga constancia, los Consejos de Ministros m�s tensos desde que en 2020 se constituy� el primer Ejecutivo de coalici�n en Espa�a se produjeron en la legislatura pasada, con Pablo Iglesias a�n como vicepresidente, por las discrepancias de Podemos con las medidas del confinamiento por la pandemia y un aumento del gasto militar. En ambas ocasiones el presidente interrumpi� las reuniones hasta que se recondujeron las posturas.Tras su plante de ayer, los ministros de la formaci�n de D�az salieron en bloque a alardear de lo logrado en la negociaci�n con el PSOE. �Lo que hemos demostrado hoy es que
Sumar est� para gobernar y lograr avances. �se es el papel de
Sumar, estar en el Gobierno para transformar�, recalc� Urtasun, en declaraciones desde el
Congreso, justo despu�s de que acabara la rueda de prensa de S�nchez en
La Moncloa. Desde el ala socialista creen que ha habido mucho de �escenificaci�n� ya que, precisan, no se negaban a incluir medidas en otro decreto, pero s� en el del No a la guerra para evitar que fuera tumbado.Tras las desavenencias escenificadas en tiempo real que acapararon el foco informativo estaba un plan integral incluye un total de 80 medidas que entran en vigor este s�bado con su publicaci�n en el BOE y que beneficiar� a 20 millones de hogares y tres millones de empresas. Entre las ayudas aprobadas se encuentra tambi�n una reducci�n de 30 c�ntimos por litro de combustible, una bajada del 60% de los impuestos a la electricidad y la prohibici�n de cortes de suministros a personas vulnerables.�Estoy muy enfadado�, lleg� a afirmar S�nchez durante su comparecencia, pero no se refer�a al plante de
Sumar, sino al hecho de que se tengan que destinar 5.000 millones de euros para paliar el �shock energ�tico� provocado por �una guerra ilegal� y a �los pol�ticos que se ponen de perfil� en este conflicto, en una cr�tica indirecta al PP. Seg�n recalc�, las medidas estar�n vigentes el tiempo que sea necesario y se ampliar�n si fuera preciso.