La reunión del Grupo Coordinador de Movimiento
Sumar celebrada este sábado ha servido para escenificar un cambio de fase en la estrategia del espacio a la izquierda del
PSOE y para avalar un pulso más visible con su socio dentro del Gobierno. Apenas 24 horas después del órdago lanzado al socio en el Consejo de Ministros, que retrasó dos horas la reunión del Ejecutivo, la dirección del partido ha cerrado filas en torno a una lectura nítida. La presión ejercida ha dado resultados y, lejos de obligar a recalibrar la jugada, la saborean como un éxito rotundo que, a su juicio, puede fortalecer la coalición de ahora en adelante y marca el camino para la segunda mitad de la legislatura.La coordinadora general,
Lara Hernández, ha reivindicado sin ambages la maniobra de los cinco ministros de
Sumar, que el viernes se negaron a entrar en el Consejo de Ministros hasta forzar una negociación ‘in extremis’ con el
PSOE en materia de vivienda. El desenlace -dos decretos aprobados, entre ellos la prórroga de los contratos de alquiler- es presentado internamente como una “victoria” que refuerza el perfil propio del socio minoritario dentro del Gobierno.Además de reivindicar el pulso con el
PSOE, la dirección de
Sumar ha aprovechado la reunión para ordenar su propio proceso de relanzamiento. El Grupo Coordinador ha aprobado una hoja de ruta que, junto a la reactivación de la coalición que mantiene con
Más Madrid,
IU y los
Comunes, contempla la convocatoria de una Asamblea tras las próximas elecciones andaluzas. El cónclave deberá servir para renovar los órganos de dirección, redefinir los liderazgos y actualizar lo que la formación define como su “proyecto de país”.El movimiento abre la puerta a una renovación de mayor alcance en una cúpula que quedó debilitada tras la salida de
Carlos Martín, hasta ahora co-coordinador junto a
Lara Hernández. En el espacio no se descartan candidaturas completamente nuevas, en línea con la nueva etapa que la dirección da por iniciada.En paralelo, el órgano ha mandatado la creación de un grupo de trabajo de carácter técnico-político encargado de pilotar la organización de la Asamblea. Entre sus funciones estará la elaboración de una propuesta inicial para la renovación de la hipótesis política del espacio, que posteriormente será elevada a los órganos competentes para su desarrollo.Movimiento
Sumar convocará una Asamblea general tras las elecciones andaluzas para renovar la hoja de ruta y los órganos de direcciónVolviendo al pulso estratégico con el
PSOE, que ha marcado buena parte de la sesión, Hernández ha proclamado: “Ayer fue el día en que
Sumar le dijo al
PSOE: ‘Así no’”, en un discurso que combinó la reivindicación de la firmeza con una advertencia explícita: “Sin
Sumar no hay Gobierno”. La dirigente dibujó un escenario en el que la ausencia de su formación derivaría, a su juicio, en “giros a la derecha”, “políticas a favor de los caseros” y “regalos a Repsol” por parte de los socialistas.El mensaje no es nuevo en el fondo, pero sí en la forma y la intensidad. La intervención consolida un endurecimiento del tono frente al
PSOE y una voluntad de hacer visibles las discrepancias que, hasta ahora, el espacio había tendido a modular en aras de la estabilidad de la coalición. La vivienda emerge como el principal campo de batalla. No solo como política pública, sino como eje de diferenciación política.En
Sumar sostienen que la prórroga de los contratos de alquiler -una medida que llevaban meses defendiendo- simboliza ese punto de inflexión. La novedad no reside tanto en el contenido como en el método: la disposición a tensionar la coalición para imponer su agenda. “El
PSOE ya sabe que la relación ha cambiado”, resumen fuentes del espacio.La dirección del partido interpreta, además, que este movimiento permite cerrar parcialmente el flanco izquierdo en un momento de reconfiguración del espacio progresista. La apelación constante a los movimientos sociales -Hernández agradeció explícitamente la presión de los sindicatos de inquilinos- y la recuperación de un lenguaje ideológico más marcado buscan reforzar la identidad de
Sumar frente a la competencia de otras fuerzas.Al mismo tiempo, la formación intenta proyectarse como un actor imprescindible no solo en la política doméstica, sino también en el posicionamiento internacional. En su intervención, Hernández ha vuelto a condenar la guerra en Oriente Medio vinculando sus efectos -en particular, el encarecimiento de la energía- con la necesidad de acelerar la transición energética, en una lectura que conecta la agenda social con el contexto geopolítico.Con todo, el horizonte inmediato pasa por el Congreso. La convalidación del decreto de vivienda no está garantizada, ante las dudas deslizadas por Junts per Catalunya y el Partido Nacionalista Vasco. En
Sumar asumen que la batalla parlamentaria será el siguiente test de su capacidad de influencia.La reunión del Grupo Coordinador, en este contexto, ha servido para algo más que ratificar una decisión táctica. Ha fijado una hoja de ruta más visibilidad, más confrontación selectiva con el socio mayoritario y una apuesta por disputar el terreno político en torno a la vivienda como cuestión central de la legislatura. Un giro que, en la dirección del partido, consideran ya irreversible.Redactor de la sección de política tras una década cubriendo la actualidad de Madrid entre 2011 y 2022. Antes en Microsoft News y el diario Metro