Los vinos más livianos, frescos y con buena acidez son ideales para armonizar con los días primaverales. Para esta estación se apuesta por vinos fáciles de beber, de contenida graduación alcohólica y versátiles gastronómicamente. Hay quien sitúa los rosados de la última cosecha, que en esta época se encuentran en plenitud de facultades, como los vinos primaverales por antonomasia. Pero también los blancos, que están experimentando un incremento en cuanto a la cuota de consumo, y los espumosos, que siguen de moda, son muy apetecibles en esta época del año.Y aunque suban las temperaturas, también tienen su parcela en el mercado los tintos jóvenes y más refrescantes de variedades tradicionales catalanas como la
Garnacha, la
Cariñena, la trepat, la sumoll, la picapoll negre, la mandó, la monastrell, la morenillo o la moneu. Eso sí, hay que evitar temperaturas de ambiente altas al servirlos. Se recomienda, para tintos jóvenes, idealmente, una temperatura entre los 12 y los 15 grados, y los tintos con crianza, entre los 16 y los 18 grados. Los vinos tintos se pueden refrescar en un frigorífico o en una cubitera (es desaconsejable usar congeladores).Los rosados son los vinos primaverales por antonomasia, pero hay espacio también para blancos y espumososLos vinos ecológicos, biodinámicos o fruto de las agriculturas integrada o regenerativa; los que se presentan con menos alcohol; los más refrescantes; los que apuestan por la fruta y el carácter floral, y los elaborados con variedades tradicionales y con mínima intervención están de moda.El presidente decano de la
Associació Catalana d’Enòlegs y del
Catalunya" class="entity-link entity-organization" data-entity-id="49533" data-entity-type="organization">Col·legi d’Enòlegs i Enòlogues de
Catalunya,
Pere Campos, afirma que “el consumidor busca frescor, autenticidad y coherencia ambiental”. Y dice que no es algo pasajero, sino una evolución estructural del mercado. Añade que “se imponen vinos blancos que expresen el paisaje y la variedad sin artificios”. En este contexto, matiza que territorios como el
Penedès, la
Terra Alta o el Empordà demuestran la capacidad de
Catalunya para ofrecer “blancos mediterráneos con tensión, identidad y clara vocación gastronómica”.Campos también considera que el rosado evoluciona, y su consumo deja de ser exclusivamente estacional para convertirse en “un vino más estructurado, más seco y con mayor profundidad”. Y, a la vez, apunta que crece el interés por los tintos ligeros, con menor graduación y mayor versatilidad. En este sentido, señala que denominaciones de origen como las de la
Conca de Barberà, con el trepat, ejemplifican esta nueva sensibilidad que apuesta “por la elegancia y la frescura”.Asimismo, se muestra convencido de que las burbujas viven un momento relevante. “Los espumosos de calidad, desde los DO Cava hasta los Corpinnat, consolidan su papel más allá de la celebración y se integran plenamente en la cultura gastronómica cotidiana”, indica. Para Campos, la sostenibilidad ha dejado de ser un valor añadido para convertirse en una condición imprescindible. Y remarca que “
Catalunya tiene talento, diversidad y capacidad de innovación para liderar estas tendencias y ofrecer vinos que conectan con la primavera”.Por su parte, la presidenta de la Associació Catalana de Sommeliers, Anna Vicens, recuerda que los últimos datos muestran un descenso del consumo de vino, en volumen y valor: “Hay menos litros, pero con una selección más consciente”. Subraya que “hay una clara inclinación de los consumidores por vinos más frescos, incluyendo blancos aromáticos, rosados y vinos rojos ligeros que se pueden tomar a temperaturas bajas”. Vicens no tiene dudas de que “los más consumidos continuarán siendo los de precios accesibles, ya que es el factor clave de la decisión de compra”. También destaca la preferencia por vinos con etiquetas atractivas y con buen diseño, porque “son una palanca muy potente de diferenciación de marca e impulso de ventas, especialmente en un contexto donde el consumidor valora historia, autenticidad y experiencias visuales y sensoriales”.13a 19/20/21, de TorellóSin DO, CorpinnatEste espumoso del
Penedès elaborado con vino de tres uvas tradicionales (un 47% de macabeo, un 34% de xarel·lo y un 19% de parellada) y de tres añadas (del 2019 con un 5% de crianza en barrica, un 13% del 2020 y un 82% del 2021) estrena formato de litro y medio. Es un Brut Nature poliédrico y complejo.Precio: 59 euros2Solo Vida Rosé Reserva 2021, de VallformosaDO CavaFruta roja (como fresas y frambuesas) en un cava Brut de finas burbujas creado con motivo del festival Tomorrowland de Boom (Bélgica). Es un rosado pálido con un punto dulzón (10,5 gramos por litro de azúcares), que lo redondea. Exhibe cierta complejidad, evidenciando su crianza.Precio: 35 euros3AA5 2020, de Art LaietàDO CavaCon una crianza mínima de cinco años en botella con sus lías, este nuevo cava Brut Nature Gran Reserva destaca por su capacidad para un gran envejecimiento. Elaborado con chardonnay de Alella, cuyo vino base fue fermentado en barrica de roble francés. Elegante y con un distintivo toque salino final.Precio: 60 euros4Caminito a Motel 2024, de Clos AlkioDO Terra AltaUna interesante
Garnacha blanca de Batea (de la finca Trufes, de la enóloga Judit Llop). Es un blanco con trabajo de lías y cuatro meses de crianza en barrica francesa. Se muestra glicérico y con cuerpo, con notas de fruta de hueso y un toque de hinojo y cítricos. Solo 2.500 botellas.Precio: 14 euros5Girant 2022, de Thunder Wine Makers con Celler ComunicaDO MontsantEs una
Garnacha blanca con algo de
Garnacha gris y dos años de crianza en barrica, refrescado con
Garnacha blanca del 2024 con dos meses de lías. Reivindica los suelos de granito. Tiene un punto rosado y es algo rústico, con notas de bosque bajo y alma de tinto. En boca es vibrante.Precio: 21 euros6Magnetic Rosé 2025, de TorresDO CatalunyaEn el marco de sus vinos de la gama Essentials, Torres acaba de presentar este rosado pálido centrado en la
Garnacha tinta y completado con syrah. Es joven y versátil. El enólogo Xavier Rubires destaca que “es muy agradable y fácil de beber”. Solo se ofrece en restaurantes y tiendas especializadas.Precio: 8,50 euros7Vinya de la Glòria 2020, de Joan d’AngueraSin DO, MontsantFruto de tres bancales de la finca l’Argatà que hace 50 años plantó una masovera llamada Glòria, muy querida por la familia propietaria de esta bodega de Darmós (Ribera d’Ebre). Es una
Garnacha formidable y aterciopelada que ha conquistado con excelencia el paso del tiempo.Precio: 88,20 euros8Planetes 2025, de Familia Nin-Ortiz DO Calificada PrioratEsta bodega familiar de Porrera recupera este tinto joven elaborado a partes iguales con
Garnacha (plantada en terrazas) y
Cariñena (en laderas). No se elaboraba desde la añada 2022. Tiene seis meses de crianza. Se busca expresar con frescor la vertiente floral y de la fruta.Precio: 32 euros9Montombra 2024, de L’Enclòs de PeralbaDO PenedèsEn una viña calcárea en l’Arboçar (Avinyonet del
Penedès), un anfiteatro en el parque del Garraf, nace este vino, con Xavier Ribes como viticultor. Con este escaso monastrell del proyecto de los primos Roc y Leo Gramona se ha buscado la elegancia y respetar la expresión del lugar.Precio: 39 euros10Àlbum 2024, de La VinyetaDO
EmpordàNace de la voluntad de volver a las raíces. Lo describen como “autenticidad máxima”. Es una
Cariñena plantada hace 85 años. Sus uvas fermentan espontáneamente en recipientes cerámicos, copias de antiguos dolia romanos, enterrados en la viña. Fruta roja y negra en un lecho de regaliz y balsámicos.Precio: 35 euros11Alts del Castell 2024, de Castell del Remei DO Costers del SegreEsta
Garnacha tinta ecológica es el primer monovarietal de Castell del Remei, elaborado parcialmente con raspón. Nace en una finca única plantada a 730 metros de altitud en 1981. Fruta roja y negra fresca con toques de regaliz y de plantas aromáticas mediterráneas de monte bajo.Precio: 14,60 euros12Crestabosc 2023, de Albet i NoyaDO PenedèsAlbet i Noya ha recuperado la cultura de los tintos monovarietales con esta
Garnacha. Es un nuevo vino de parcela “elaborado con una clara voluntad de expresar el carácter más auténtico de las montañas de Ordal”. Es fino, de capa baja, fresco y con una buena acidez. Es sutil, pero con rasgos rústicos.Precio: 35,50 euros