El ibis eremita, una especie que está al borde de la extinción y que solo sobrevivió en libertad en
Marruecos y partes de
Siria, ya vuela en libertad en los Aiguamolls de l’Empordà. La reintroducción de esta especie echa a andar gracias a un programa promovido por la
Fundació Alive y apoyado por la
Generalitat, entre otras instituticiones. La historia de la supervivencia del ibis eremita en la vida salvaje cubre así una nueva etapa. La recuperación de este animal ha sido posible en gran medida gracias a la técnica de la migración asistida con ultraligero, iniciada con los últimos ejemplares de la especie de zoos de
Austria y
Alemania. Ahora, en el Empordà se busca establecer una colonia estable para refozar los esfuerzos de conservación.Este sábado han sido liberados en el Aiguamolls de l’Empordà, para ser reintroducidos en la naturaleza, 19 de los 59 ejemplares que componen el contingente de animales reunidos en el aviario de
Torre d’en Mornau (en
Vilaüt, cerca de
Castelló d’Empúries, en el Alt Empordà). Este aviario es la plataforma para promover una población estable en libertad.Liberado un primer grupo, los animales llegados del zoo de JerezLa liberación de estas aves en el Empordà es una historia llena de casualidades que parecen aliarse para salvar este animal de belleza extraña, con plumas de negro brillante, pico naranja y cabeza calva.Esta es una historia en los que se entrelazan el proyecto en
Austria para introducir la especie en Italia (con animales que aprenden a migrar de manera asistida con ultraligero), la sorprendente primera aparición en el Empordà de un ejemplar que se desvió de su ruta asistida y un plan sobrevenido para convertir el Aiguamolls en punta de lanza para reforzar en la Península una población asentada en Cádiz hace 30 años.Los animales liberados ahora forman parte del primer grupo de ibis que llegaron el pasado verano (procedentes del zoo de Jerez, cuando tenían un mes de vida) dentro de un plan para reunir ejemplares para ser reintroducidos. Durante julio de 2025, los ibis eremitas (Geronticus eremita) fueron liberados de manera controlada por la mañana y por la tarde con el objetivo de que sobrevolaran los Aiguamolls del Empordà y su entorno inmediato. Esta metodología permitió que los pájaros reconocieran el territorio, los puntos de alimentación y las zonas de descanso, y lo integraran como área de origen.Gracias a este proceso previo de aclimatación, los responsables del proyecto confían en que, una vez completada la liberación definitiva, los ibis permanezcan establecidos en la misma zona e inicien el proceso de consolidación de una población estable.En el aviario de la
Torre d’en Mornau quedan además 29 animales procedentes de
Austria (del equipo WaldrappTeam, de Rosegg) y otros 11 ibis procedentes de zoos europeos, que serán liberados la semana que viene y en abril respectivamente.La técnica de Johannes FritzLa recuperación de esta especie es un hecho singular. A partir de ejemplares que quedaban cautivos en zoos de
Austria y
Alemania, se llevó a cabo un plan para devolverlos a la Naturaleza enseñándoles a migrar con ayuda humana.Su artífice es Johannes Fritz, el biólogo austríaco que lleva más de 20 años desarrollando este plan. Con su técnica, las aves son adiestradas y siguen en todo momento a las biólogas-madres adoptivas, con jersey amarillo -que identifican como congéneres- hasta que despegan en ultraligero para levantar el vuelo y migrar.Este sistema se ha empleado con éxito en vuelos de
Austria a Italia, a través de los Alpes. Pero en 2022, uno de los ejemplares, en medio de las tormentas, desvió su ruta, llegó a
Catalunya y fue observado puntualmente en Banyoles y Pals antes de seguir y llegar hasta Málaga (donde se unió a una población sedentaria de ibis eremita reintroducida hace 30 años por el Zoo de Jerez en Cádiz).Las aves que estaban en un aviario han sido liberadas y empiezan a reconocer la zona, donde tienen un viejo silo rehabiliado como lugar de refugio y descansoJordi GarciaEl ave que se desvió de la rutaEste desvío de la ruta hacia la Península del ibis eremita hizo pensar a Johannes Fritz y a ornitólogos catalanes en que se podría dirigir la migración asistida no solo hacia Italia, sino hacia el sur de España con escala en el Empordà.Y así la migración asistida hacia el sur de España ya es un hecho. En 2023 y 2024, Fritz y su ultraligero llevaron 68 ibis al aeródromo de Ordis (Alt Empordà) antes de que siguieran hacia Cádiz.Pero en 2024 una parte de los animales que habían hecho escala en Ordis (Al Empordà) se resistieron a seguir hacia el sur. Y así surgió la idea de tener en
Catalunya una población invernante estable.En una travesia asistidos por ultraligeroLVUna colonia estable en el
EmpordàLos 19 ibis que ahora han sido liberados definitivamente efectuaron en julio vuelos controlados en su entorno para que reconocieran su espacio, su territorio y los puntos de alimentación y descanso. “Creemos que este paso es esencial para que los ibis, tras su liberación, quieran establecerse aquí e inicien su proceso de consolidación como población estable”, dice Bernat Garrigós, director de la
Fundació Alive.Las aves liberadas dispondrán de dos viejos silos rehabilitados a donde podrán regresar para poder descansar cuando quieran al lado mismo de donde se ha criado estos meses.Todas están marcadas con anillas y GPS de identificación para efectuar un seguimiento exhaustivo de las aves, analizar la adaptación y evaluar el impacto de la liberación. “Nuestro trabajo no acaba aquí. Ahora no vamos a alimentarlos y a cuidarlos cada día, pero vamos a hacer el seguimiento con GPS para saber dónde alimentan, dónde duermen, donde descansan, qué zonas les gusta más”, dicen los técnicos.Se estima que cuando se suelten la semana que viene los 29 ejemplares llegados de
Austria no se alejarán de la zona porque para ellos será un reclamo la presencia cercana de estos primeros ibis liberados, con lo cual que aprenderán a saber que este es su territorio. Y el mismo efecto reclamo debe hacer que permanezcan en la zona los otros 11 llegados de zoos europeos que se liberarán en abril.“La imagen que vemos hoy en este cielo del Empordà hacía más de 400 años que no se veía”, dijo la consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque.La conseller Sílvia Paneque junto a Jordi Sargatal, secretario para la Transiciió EcológicaJordi GarcíaLa consllera afirmó que “lo que hoy celebramos se entiende gracias a las décadas de compromiso, conocimiento y perseverancia” de personas que han creido en este proyecto, con lo que vino a reconocer el trabajo de personas e instituciones que lo han hecho posible, como la Fundación Alive o el secretario de Transició Ecològica, Jordi Sargatal.El proyecto cuenta tambien con el apoyo de la Fundació Barcelona Zoo, la Sociedad Gaditana de Historia Natural y el Zoo Botànic de Jerez.Periodista especializado en medio ambiente. Promotor del Canal Natural. Autor de 'Emergencia climática: Escenarios del calentamiento y sus efectos en España'. (Librosdevanguardia) acerrillo@lavanguardia.es