A tres pisos bajo tierra se encuentra el primer laboratorio de bioseguridad BSL-4 instalado en Espa�a. Son dos espacios que pertenecen al Centro de I+D de Salud Global de la compa��a brit�nica GlaxoSmithKline (GSK) en
Tres Cantos (
Madrid). Tambi�n es la primera farmac�utica en el mundo que tiene una infraestructura de este tipo. La mayor concentraci�n de laboratorios de nivel BSL-4 sigue estando en Europa, seg�n una radiograf�a realizada por el King's College en 2023.Espa�a se une al selecto grupo de pa�ses del continente con instalaciones similares: Alemania, Reino Unido, Suecia, Suiza, Italia, Francia y Hungr�a, y da un salto importante en su capacidad cient�fica y tecnol�gica. La diferencia claveentre un BSL-3 y un BSL-4 es que en el primero se investigan pat�genos con cura y/o vacuna, mientras que en el segundo se trabaja con agentes para los que no existe tratamiento ni prevenci�n.Adem�s, podr�a rivalizar en breve con los dos centros germanos, ya que en el Campus de Majadahonda del Instituto de Salud Carlos III se proyecta uno de car�cter p�blico. "En el futuro trabajaremos juntos. Y lo cierto es que vamos a situar a Espa�a a la vanguardia en investigaci�n de enfermedades con potencial pand�mico sin tratamiento", explica David Barros, responsable de I+D en Salud Global de GSK, en la visita al centro de un grupo de medios.Con todo, este laboratorio sit�a a Espa�a en una posici�n estrat�gica. Ante una emergencia sanitaria similar al Covid-19, el pa�s cuenta ahora con una infraestructura cr�tica que otorga autonom�a cient�fica para investigar pat�genos desconocidos y colaborar estrechamente con el Ministerio de Sanidad y el ISCIII.Dos investigadores realizan tareas de preparaci�n en el BSL-4.GSKPorque ese es el esp�ritu que persiguen en la compa��a: colaboraci�n m�s all� de los logros comerciales. La actividad del centro de investigaci�n se rige por el principio de innovaci�n abierta, especialmente a trav�s de la Fundaci�n
Tres Cantos OpenLab. Este modelo permite que investigadores externos de todo el mundo accedan a las instalaciones y recursos de GSK para ejecutar proyectos de salud global, llev�ndose los resultados sin que la farmac�utica exija derechos de propiedad intelectual a cambio. Punta de lanza de la compa��a y centro de referencia a nivel globalHace m�s de 30 a�os que en este centro se buscan terapias para enfermedades que afectan a las poblaciones m�s vulnerables. "No somos los grandes campus de Londres o Filadelfia, pero nos hemos mantenido bien", asegura Javier Gamo, director de Global Health R&D Medicines, con la vista puesta en el logro de los nuevos laboratorios de m�xima bioseguridad.Hasta ahora, sus instalaciones albergaban hasta 16 laboratorios BSL-3, dise�ados para trabajar con pat�genos graves, pero para los cuales existen tratamientos o vacunas. Sin embargo, la necesidad de adelantarse a futuras pandemias y combatir pat�genos para los que no existe cura ni prevenci�n motiv� la creaci�n del BSL-4.A finales de 2026, los laboratorios ya habr�n emprendido los proyectos en torno a nuevos abordajes de formas multirresistentes de tuberculosis y fiebre hemorr�gica de Crimea-Congo. "Buscamos cubrir necesidades no cubiertas y encontrar respuestas clave", sostiene Barros. El mantra del laboratorio a nivel global es el impacto positivo en la salud de 2.500 millones de personas para 2030. "Y con nuestros proyectos en tuberculosis y malaria podr�a llegar a 1.500 millones", a�ade Gamo.La construcci�n de este "superlaboratorio" no parti� de cero, sino que fue una decisi�n de ingenier�a visionaria tomada hace tres d�cadas. "El edificio original se dise�� con cimientos y estructuras capaces de soportar una ampliaci�n a este nivel de seguridad. Gracias a este dise�o, GSK pudo realizar un upgrade (mejora) de su infraestructura existente con una inversi�n de 5,2 millones de euros", explica Gamo. Como referencia, construir un laboratorio de estas caracter�sticas desde cero podr�a suponer un coste muy superior a los 30 millones de euros.En realidad, las obras de los nuevos laboratorios se hicieron casi sin parar la actividad de los ya existentes. "Se construy� un tabique aislante y se abri� una salida al exterior. En realidad, convertimos cinco BSL-3 en dos espacios BSL-4", se�ala Barros, sobre un mapa que hay a las puertas de los laboratorios de m�xima seguridad. Es el punto m�s cercano a estos espacios que se permite durante la visita."Ahora, vamos a ver de cerca los espacios BSL-3", anuncia Barros. Tras unas puertas de seguridad, hay una suerte de habitaci�n con distintos tubos de ventilaci�n en la que se puede apreciar, a trav�s de unos cristales dobles de seguridad, el equipamiento interior de estos espacios. "Se trata de una habitaci�n que conecta con los laboratorios BSL-3 del piso superior. Sirve de salida de emergencia en caso necesario", detalla este experto.M�xima seguridad: Una burbuja dentro de una burbujaEn todo momento, para pasar de un pasillo a otro o ir adentr�ndose hacia el interior de los laboratorios, se precisa no solo la autorizaci�n de una tarjeta —"no todos estamos validados para todas las partes del complejo", especifica Barros—, sino de una doble autenticaci�n ya sea num�rica o biom�trica, como en el caso de los BSL-4.El nivel m�ximo de bioseguridad representa la c�spide de la contenci�n biol�gica. En estas instalaciones se implementan protocolos de seguridad redundantes que buscan el "riesgo cero". Algunas de las caracter�sticas de seguridad m�s destacadas incluyen la contenci�n total, el aislamiento ambiental y la protecci�n del personal.En estos laboratorios, todo cuenta con una protecci�n extra, nunca se tocan ni se exponen los investigadores a las muestras de virus o bacterias.GSKPrimero, el laboratorio opera bajo un sistema de triple contenci�n: el pat�geno siempre permanece dentro de aisladores (cajas estancas) a los que el investigador accede a trav�s de guantes integrados. Segundo, la instalaci�n es una burbuja herm�tica. No existen salidas de agua (los efluentes de emergencia se recogen en dep�sitos estancos) y el aire se filtra mediante sistemas HEPA antes de ser expulsado. Y tercero, los cient�ficos trabajan con trajes de presi�n positiva y escafandras que garantizan un suministro continuo de aire limpio. El trabajo se realiza siempre por parejas (m�todo espejo) para garantizar la supervisi�n mutua y el cumplimiento estricto de los protocolos. "En algunos casos, en los BSL-3, contemplamos la posibilidad de que haya un tercero, a modo de ret�n", apunta Barros.En estos espacios, "se entra con la lista de deberes programada", espeta Gamo. No hay margen para la improvisaci�n; todo est� detallado de antes y se tiene en cuenta que nunca se pasar�n m�s de cuatro horas en ellos. "Se trata de investigar el menor tiempo posible en ellos", a�aden ambos. Investigadores, el otro punto fuerte del centroM�s all� de la infraestructura, el coraz�n del BSL-4 son sus investigadores. GSK cuenta con un equipo inicial de siete personas (dos hombres y cinco mujeres) formadas para trabajar en las condiciones extremas que requiere el laboratorio. "Esperamos duplicar la cifra a corto plazo", desea Gamo. Al tiempo, el director de Global Health R&D Medicines subraya que "estos investigadores tienen una media de entre 15 y 20 a�os de experiencia en laboratorios BSL-3, y esto no es f�cil de adquirir".De hecho, subrayan que un investigador nuevo tarda hasta seis meses en formarse y no ser� aut�nomo hasta pasado el a�o. "Las primeras veces que entre al laboratorio (BSL-3) solo ser� un observador", cuenta Barros. Este nivel de exigencia es el que les permite afirmar que no han tenido ni incidentes, ni accidentes. En estos laboratorios, tambi�n existen "guardias localizadas", como en los hospitales. Los expertos explican que, en caso de que falle algo, "la seguridad del edificio sabe a qui�n llamar y esas personas saben qu� tipo de protocolos seguir", cuenta Gamo, que especifica que si hay unos est�ndares marcados, "en GSK ponen los niveles m�s altos a�n".Por esta raz�n, el talento de sus recursos humanos es calificado como "oro l�quido" por la compa��a debido a su alt�sima capacitaci�n. "El personal no solo debe poseer un conocimiento cient�fico excepcional, sino tambi�n una fortaleza psicol�gica espec�fica para soportar jornadas de trabajo aisladas, bajo tierra, con niveles de ruido constantes por la presi�n de los trajes y sin posibilidad de interrumpir los protocolos para necesidades b�sicas durante horas", remacha Barros.