El 20 de marzo de 1976 nació el entonces llamado Salón de la Alimentación. Medio siglo después,
Alimentaria arranca con unas dimensiones que demuestran que es el punto de encuentro global para la industria de la alimentación. Este 2026 ocupará 100.000 m² distribuidos en siete pabellones, reunirá a 3.300 empresas de 70 países y se esperan más de 110.000 visitantes. Desde este lunes hasta el jueves 25 de marzo, el salón líder en alimentación, gastronomía, foodservice y equipamiento hostelero ejercitará toda su musculatura en el recinto de Gran Vía. Para
Antoni Llorens, presidente de
Alimentaria esta será una edición histórica: “
Alimentaria se ha consolidado como una plataforma única para que la industria
Alimentaria impulse negocio, conocimiento y proyección global”.Pero, ¿qué tal si retrocedemos hasta aquella primera edición de 1976 para bosquejar cómo ha cambiado la manera de alimentarnos? Todo lo que servimos en nuestras mesas refleja la idiosincrasia del mundo que nos rodea, y los principales temas de debate del primer
Alimentaria fueron la conservación y tratamiento de los productos, los envases y embalajes y la relación entre productores y distribuidores. Cuestiones fundamentales para que el sector de la alimentación pudiera modernizarse y crecer.Aliment Cartell
Alimentaria 76REDACCIÓN / Otras FuentesPor entonces, en las calles se gritaba por la amnistía y las libertades sociales,
Franco ya no estaba (al menos de cuerpo presente) y
Adolfo Suárez fue nombrado presidente del Gobierno.Como recogía este diario en la crónica publicada el 21 de marzo de 1976, el entonces ministro de Obras Públicas
Leopoldo Calvo-Sotelo manifestó su interés por el salón y en especial, por las responsables del consumo doméstico: “Si la compra está en manos de la mujer, piensen ustedes -con el máximo respeto para las Amas de Casa- cuántas dosis de imaginación creadora, y de pasión pueden caber en los fríos límites que los economistas han estudiado para las transacciones comerciales cuando en ellas intervienen las voluntades femeninas”.Pocos años después, esas “voluntades femeninas” se incorporaron al mercado laboral, y muchas cosas empezaron a cambiar. Las que cocinaban tenían menos tiempo para hacerlo, y en 1978 una de las palabras más presentes de
Alimentaria fue “ultracongelados”. La industria recogió el guante de las nuevas tendencias en los hogares y lanzó una amplia gama de productos congelados. “Vamos a contarle, fríamente, las ventajas de la congelación de alimentos”, era uno de los muchos anuncios que circulaban por la prensa de la época. La merluza de Pescanova (fundada en Vigo en 1960) se coló en casi todas las mesas, y los Rodolfo Langostino se convirtieron en el marisco de la Navidad.El yogur Danone en tarro de cristal nació en Barcelona en 1919 AlimentariaLa tecnología benefició el desarrollo del sector alimentario y en 1981 se presentó Bio, el yogur con bifidus de Danone, lo que introdujo el concepto de probióticos en España. Al
Alimentaria 82 llegaron los zumos refrigerados y en 1983 los donuts envasados de larga duración; sin duda fue el año de la revolución en la bollería industrial. Muchos de los que hoy consumen semillas de chía y beben té matcha, en los 80 merendaban Bollycaos, Phoskitos o Tigretones.El arranque de la Transición favoreció las compras a plazos para adquirir electrodomésticos (microondas, lavavajillas, batidoras de mano…), y 1984 los responsables de
Alimentaria crearon Tecnoalimentaria, salón que se celebró en octubre del mismo año y se dedicó a la tecnología de la producción, el almacenamiento, el control de calidad o la propia distribución . De todo ese trabajó, surgieron las hoy omnipresentes “atmosferas protectoras”. Una de las presentaciones estrella del
Alimentaria 85 fueron los embutidos envasados. Y el hábito de ir a la charcutería a por 100 gramos de jamón en dulce empezó a decaer.Trabajadoras de la fábrica Colacao de Barcelona en los años 70’ AlimentariaAunque los colmados todavía abundaban en 1986, los hipermercados llegaron para quedarse. España se estrenó como socio del mercado común, y
Alimentaria empezó a jugar con las experiencias gastronómicas para atraer visitantes internacionales, y la fórmula de las catas fue la que promocionaron.Caldo de pollo instantáneo AlimentariaEl boom del sector lácteo explotó a finales de los 80 y principios de los 90. Llegaron a nuestras vidas las leches enriquecidas, y los yogures líquidos. Los conceptos de “salud digestiva” y “colesterol” iban de la mano de estas novedades lácteas que en la actualidad siguen ampliando mercado. En los noventa también se hicieron su lugar las primeras galletas digestive , light y las verduras congeladas listas para cocinar. En 1992, la falta de espacio para celebrar la feria era flagrante, y se usaron otros espacios como la Estación de Francia que acogió el Intervin, el salón dedicado al vino. En aquel año Olímpico,
Alimentaria se consolidó como un escaparate internacional con productos originarios de los cinco continentes. De aquella edición, también destaca la redacción de la Declaración de Barcelona sobre los derechos alimentarios del hombre.
Alimentaria 92' lanzó la Declaración de Barcelona sobre los derechos alimentarios del hombreEn 2001 se presentó la leche sin lactosa (los productos sin lactosa protagonizaron una expansión masiva en 2013), y los batidos funcionales y enriquecidos. ¿Recuerdan cuando conocimos ensaladas y hojas verdes en bolsas listas para consumir? Pues fue en 2004. En 2006 se vivió otro hito, pero del ramo de la panificación industrial: se lanzó el pan de molde sin corteza, y el producto se llevó el premio Innoval de aquella edición.Paté de Casa Tarradellas AlimentariaCon el fin del siglo XX y el avance de los 2000, la calidad y lo Premium forjaron un tándem que se blindó como tendencia
Alimentaria.En 2004 el Salón dispuso por primera vez del recinto de Gran Vía, y ocupó 105.000 metros (repartidos entre Montjuïc y Gran Vía). Y se confirmó que además de ser un referente mundial para los profesionales del sector, también despuntaba como punto de referencia para la cocina de vanguardia y calidad. El BCN Vanguardia contó con las participación de los grandes nombres de la cocina nacional e internacional (Ferran Adrià, Juan Mari Arzak, David Bouley, Manolo de la Osa, Andoni Luis Adúriz o Pedro Subijana). Desde entonces , la alta cocina ha tenido en
Alimentaria un escaparate de gran eco internacional.Con el tiempo, este salón de salones, se erigió como el epicentro de las preocupaciones de la sociedad en torno a la alimentación. Los estudios sobre salud y estilos de vida tuvieron gran repercusión y empezó a calar la necesidad de diversificar las dietas y apostar por productos de calidad. El sector de los productos ecológicos empezó a hacerse un hueco y en
Alimentaria 2012 la proximidad y sostenibilidad de los alimentos fueron el valor añadido y la tendencia al alza. ¿Sabían que por aquel entonces España era el país líder, a nivel internacional, en producción ecológica? Sin duda, un contraste rotundo con las primeras ediciones, cuando la tendencia era la comida procesada y las largas cadenas de distribución.Lee tambiénTras años de lidiar con la crisis económica derivada de la burbuja inmobiliaria, en 2016
Alimentaria celebró sus 40 años de vida con un salón muy enfocado a la innovación, la internacionalización y la nutrición. En 2018 las tendencias incontestables eran: menos azúcares, más proteínas vegetales y más variedad de sabores. (Las bebidas vegetales se presentaron en 2015 y no han dejado de ganar cuota de mercado).En 2018 las tendencias incontestables eran: menos azúcares y más proteínas vegetalesAmbiente en la Feria
Alimentaria en Barcelona en 2024 Joan Mateu ParraEl Kombucha y las bebidas fermentadas llegaron en 2020, también nos paralizó la pandemia del COVID, por lo que hasta 2022 no se retomó la convocatoria de
Alimentaria. Los productos veganos fueron los actores principales (algo impensable diez años atrás), y se organizaron diversas catas con productos 100% vegetales.La vocación global de
Alimentaria es ya incuestionable. En 2024 se batieron récords de participación y Asia volvió a estar muy presente tras la ausencia pandémica. En este 2026, las innovaciones, la IA y los nuevos hábitos de consumo marcan la pauta de una aventura que tiene un recorrido tan largo como el de nuestra especieLa imbatible revolución del tetra brik“Un envase debe ahorrar más de lo que cuesta”. Esta fue la idea que tuvo el Dr. Ruben Rausing al fundar la empresa sueca Tetra Pak en 1951. En España este tipo de envases pensados para productos líquidos fue introducido por Tomás Pascual en 1973. Desde entonces, este formato de cartón aséptico revolucionó el mercado lácteo al permitir la conservación de la leche UHT (uperizada) sin necesidad de refrigeración durante mucho más tiempo. El brik cambió los hábitos de consumo, hervir la leche antes de beberla dejó de ser necesario si se compraba en el envase de moda. El diseño rectangular del Tetra Brik pronto se convirtió en un éxito de ventas ya que su composición multimaterial permite conservar los alimentos en condiciones óptimas. Además de la leche, poco a poco se fueron adaptando al brik otras bebidas como zumos, caldos, cremas de verduras, e incluso vinos.