Proelio, que significa batalla en latín, es una bodega dedicada a mostrar vinos tintos que “expresan territorios privilegiados”. Se anuncia como una apuesta por preservar el viñedo viejo y en altitud de distintas zonas de
Rioja del grupo
Palacios Vinos de Finca. Las parcelas que componen el alma de Proelio son pequeños trozos de tierra que permanecen en pie en su lucha contra la extinción. Trabajan con uvas de garnachas, tempranillos o gracianos “de viñas viejas y sabias”. Añaden que estos viñedos son capaces de dar “unos frutos capaces de construir vinos vivos, expresivos y longevos”.
Palacios Vinos de Finca es propiedad de
Javier Palacios, cuya carrera profesional no empezó en el vino, sino en la industria cárnica. “El gusanillo me picó durante un viaje a
Borgoña”, asegura. Por ello decidió, en cierto modo, volver la mirada a la tierra.
Borgoña dejó en él las ganas y la pasión por volver a la tierra, un sueño que se materializó en
Nivarius y Proelio, las dos bodegas del grupo en
Rioja donde “toda gira en torno al origen”.Las riojanas bodegas
Nivarius y Proelio se encuentran en
Nalda CedidaDe hecho,
Javier Palacios nació y se crio en el pueblo de
Albelda de Iregua, en La
Rioja, donde la viticultura le ha acompañado toda su vida. Dice que tiene apego a la tierra y a la cultura del vino de
Rioja. Y añade que las tres bodegas de su grupo vitivinícola, las dos de
Rioja y
Trus en la
Ribera del Duero, son hoy parte de una sola filosofía: “buscar territorios superdotados para hacer vinos irrepetibles, diferentes a cualquier otro”.El director técnico, el enólogo
Raúl Tamayo, afirma que “el suelo es sobre lo que pivota todo nuestro proyecto”. Confiesa que, en cuanto a la elaboración, “somos tremendamente básicos”. Y añade que “al vino hay que darle su tiempo”. Para este proyecto encargaron un exhaustivo trabajo de análisis de suelos al experto chileno
Pedro Parra. Y también contaron con el asesoramiento del enólogo italiano y consultor vitivinícola Alberto Antonini.El enólogo
Raúl Tamayo durante la vendimia CedidaIdentificaron aquellas fincas mejor dotadas “para elaborar vinos únicos y auténticos, que muestren la tipicidad de la región entendida como el mensaje del territorio, no como aquello que todo el mundo hace en una determinada zona”. Todo ello buscando “la textura, la combinación mágica de tierra, clima y variedad que arroja finura, energía y vitalidad en nuestros vinos”.El suelo es sobre lo que pivota todo nuestro proyecto”Raúl TamayoDirector técnicoEn este grupo bodeguero cuentan con un banco de germoplasma para contribuir a la conservación de la diversidad genética. El enólogo
Raúl Tamayo asegura que “trabajamos con conocimiento de campo”. Asegura que les gusta vendimiar pronto, aunque matiza que “el alcohol no lo veo ni como un problema ni como una obsesión”.El enólogo y su equipo en la bodega CedidaEn Proelio, la hermana de
Nivarius (bodega dedicada únicamente a la elaboración de vinos blancos), buscan elaborar vinos con tipicidad, a partir de territorios privilegiados poco explorados. En esta bodega de tintos elaboran anualmente unas 345.000 botellas, de las que exportan en torno al 35% del total. Suiza, Japón y México son sus tres principales mercados internacionales por orden de importancia. Afirman que Proelio, situada en el municipio de
Nalda, lucha por la expresión del territorio.Entre bodegas
Nivarius y Proelio disponen de 160 hectáreas de viñas situadas en el Valle del Iregua, Sonsierra y Alto Najerilla. Su parque de barricas suma 1.300 unidades de 225 litros de capacidad. Además, cuentan con barricas de 500 litros y también con fudres de 2.000, 4.000 y 8.000 litros. También se han abierto al enoturismo. Inauguraron su espacio de eventos y visitas en junio de 2025. Para este año esperan superar los 5.000 visitantes. Ofrecen desde catas con aperitivos o con chocolates de distintos orígenes a subir con un Land-Rover hasta los 800 metros de altitud para descubrir Finca La Nevera, uno de los viñedos más altos y espectaculares de la variedad maturana blanca de
Rioja. Con vistas panorámicas al Valle del Iregua, Sierra de Moncalvillo y Sierra Cantabria, se disfruta de un picnic gourmet con una selección de vinos blancos de Bodegas
Nivarius. También con un Land-Rover se puede ir hasta Finca La Esperilla, su viñedo ubicado a los pies del Castillo de Clavijo, y disfrutar de sus vinos y de una comida tradicional riojana.Suelo de un viñedo de Proelio CedidaEl paraje del municipio de Badarán (la
Rioja Alta) donde se encuentra ubicado el viñedo da nombre a uno de sus vinos más elegantes: La Canal del Rojo. Es un Viñedo Singular. Se presenta como un tinto fruto de “un gran viñedo de garnacha, arena y yeso”. Es una viña sobre suelos de componente arcillo-ferroso degradado, por un lado, y piedras angulosas de coluvión en superficie. De la actual añada en el mercado sólo se elaboraron 998 botellas. Es uno de sus tintos más elegantes.La del 2018 fue una añada muy fresca. La brotación se produjo dentro de los parámetros habituales. La primera parte del verano llegó con múltiples lluvias hasta mediados de julio, continuado por temperaturas algo más bajas de lo habitual por la lluvia. En la segunda parte hizo bastante calor durante el mes de agosto, lo cual implicó una sanidad excepcional de las uvas. En la maduración se encontraron con una climatología propicia, con contraste de temperatura día-noche, acompañada de algunas lluvias débiles durante la vendimia a principios del mes de septiembre. Sin embargo, el Consejo Regulador de la DO Calificada
Rioja calificó sólo como “buena” a esta añada.Vendimia en Proelio CedidaEs una garnacha tinta hija de una selección de clones antiguos del Alto Najerilla. Sus bayas nacen en un viñedo en vaso alto plantado en 1950 en Badarán. Son viñas plantadas a una altitud de 565 metros con un marco antiguo, con una densidad de unas 5.000 plantas por hectárea. Con este vino buscan expresar “el lado más elegante de la garnacha”.
Raúl Tamayo dice que esta garnacha del Alto Najerilla es “mágica”.Sus suelos son arenoso-limosos de origen ferroso, con vetas de calcáreas de descomposición de placas de yeso (sulfato cálcico) que se disponen de manera horizontal, con componentes de origen glacial en superficie. Estos suelos son muy profundos y hasta los tres metros de profundidad apenas aparecen ligeras capas de arcilla. Sus viejas viñas son trabajadas con tracción animal.La vendimia es manual, en cajas de 18 kilos. La fermentación alcohólica la realizan con sus levaduras autóctonas seleccionadas, en tinas de madera con un porcentaje del 40% de raspón. La fermentación maloláctica es espontánea, en toneles de madera. La crianza se practica en toneles de roble francés de 2.000 litros de capacidad durante 15 meses. Posteriormente se realiza un afinado del vino en hormigón durante 6 meses. Con 14,5º de alcohol.Uvas de la bodega Proelio CedidaLa Canal del Rojo 2018 es de capa media-baja y de bonito color rojo rubí, nítido y brillante. Exhibe frutillas rojas frescas y talco de tocador (de rosas). Es fluido, fresco, redondo a pesar del raspón y con una buena sensación de acidez sin practicarse ninguna corrección (presenta una acidez total de 5,95 gramos por litro en tartárico). Es un tinto muy elegante, con sensación táctil aterciopelada y con mineralidad y notas que recuerdan a la cáscara de naranja y a plantas de garriga como el tomillo o el romero. Muestra un gran balance.Al enólogo
Raúl Tamayo le gusta disfrutar de este vino con platos tradicionales de la
Rioja, como unas patatas a la riojana con chorizo. Desde la bodega, que se define como “inquieta”, se apunta que es una garnacha “maravillosa para disfrutar con magret de pato, fabada asturiana, pierna de cordero o un pollo tandoori”.La Canal del Rojo 2018, de
Bodegas Proelio (Grupo
Palacios Vinos de Finca)DO Calificada RiojaVariedades de uva: garnacha tintaPrecio: 66 euros