Libre de Marcal presidente de la Generalitat,
Salvador Illa.EFEActualizado Domingo, 22 marzo 2026 - 13:19Audio generado con IAIlla fue investido en agosto de 2024. Condescendi� con la fugaz reaparici�n de Puigdemont en Catalu�a y la charlotada le sirvi� de pretexto para recuperar a Trapero y elevarlo a director general de los Mossos. La normalizaci�n de Illa consist�a en dejarse fotografiar con el Rey -�el gran avance normalizador celebrado por el oficialismo!-, negar el biling�ismo, cortejar a los empresarios con un amaneramiento posconvergente, rezar el padrenuestro, bailar el minu� con
Junts y garantizarse el apoyo de
ERC firmando lo que ya sign� Bola�os para que Junqueras apoyase la investidura de S�nchez unos meses antes: los privilegios fiscales, la ordinalidad en la financiaci�n y la condonaci�n de la deuda.La clave de la normalizaci�n de Illa radica en que todos los actores necesitaban ganar tiempo: Junqueras y Puigdemont para reconstruirse en la regi�n y mantener su pulso; y S�nchez, que acababa de culminar la amnist�a de los sediciosos, para estirar su menesterosa duraci�n. En la �ltima Diada, Illa se anim� a construir �naci�n catalana�. Illa es un nacionalista que susurra y mantiene vigentes, como S�nchez, los Presupuestos de la legislatura anterior, que ni siquiera fue suya.Junqueras pide soberan�a recaudatoria y Agencia Tributaria catalana. Illa no se lo puede conceder. S�nchez, tampoco, pero tensar� el sistema al m�ximo cuando proceda. Ahora, S�nchez & Illa parecen escudarse en las inminentes elecciones andaluzas para rezagar las reivindicaciones de Junqueras, pero la raz�n de fondo no es el temor a la escabechina andaluza, sino la debilidad parlamentaria de S�nchez. El mal trago que se ahorra la ministra de Hacienda y candidata Montero es un alivio colateral. Probablemente, en julio -plazo dado por Illa- las circunstancias sean las mismas.S�nchez se reserva activar la palanca de la alta tensi�n social e institucional para las v�speras de unas generales, como reclamo electoral destituyente y aglutinante de las izquierdas, de las unas y las otras. Entretanto, S�nchez lanz� la operaci�n o cebo Rufi�n. No est� resultando como maniobra pero puede que s� como se�uelo.
Bildu tambi�n se apea. S�nchez quiere liquidar del todo a
Esquerra. Por eso Illa no puede presentar sus cuentas. S�nchez ha vampirizado el PSC a trav�s de Illa, el incremento patrimonial de Iceta y la golosa oferta de colocaci�n de socioconvergentes -el PSC de cuello blanco- en empresas con participaci�n p�blica. S�nchez convence a todos de que La Moncloa es el �nico proveedor seguro de capital, posici�n y privilegio.El oficialismo celebr� en su d�a que S�nchez consigui� romper la unidad de acci�n independentista. El orfe�n medi�tico de S�nchez interpret� acompasadamente la narrativa generada en La Moncloa. Abri� la llamada normalizaci�n que se traduce en bloqueo, basada en mantener la discordia surgida del proc�s entre Junqueras y Puigdemont. Mientras ellos controlen sus respectivas formaciones, Illa se sentir� seguro. Tampoco es descartable que la retirada de los Presupuestos haya sido pactada; la cuesti�n es �entre qui�n? Entre todos -S�nchez, Illa y
ERC, tan necesitado de asomar su gastado pedigr� y pundonor.