El
Real Madrid salió victorioso de un derbi de alta tensión en el Santiago Bernabéu (3-2). El conjunto madridista se llevó los tres puntos al remontar ante el
Atlético de Madrid de
Diego Pablo Simeone, que lo intentó hasta el final.
Lookman adelantó a los rojiblancos, aunque medio gol hay que dárselo a
Giuliano Simeone, autor de la asistencia con un taconazo. Nada más comenzar la segunda mitad, los blancos remontaron en apenas cinco minutos. Vinícius Jr. aprovechó un penalti que provocó
Brahim;
Fede Valverde se fabricó su tanto a base de fe.
Nahuel Molina dejó uno de los mejores goles del año gracias a un golazo por la escuadra desde fuera del área. Finalmente, Vini marcaría su segundo gol fruto de una acción individual. La victoria permite al
Real Madrid continuar a cuatro puntos del
FC Barcelona. Hubo tiempo para todo: ocasiones, remontadas y tensión. Valverde, uno de los mejores sobre el campo, acabó expulsado tras una rigurosa roja fruto de una patada por detrás a Álex Baena. El Atleti no pudo imponer la superioridad numérica y Álvaro Arbeloa conquistó su primer derbi en los banquillos. Un derbi de toma y daca No existe derbi descafeinado, pero la distancia en la clasificación y las prioridades del Atleti —tres partidos contra el Barça y una final de Copa del Rey contra la Real Sociedad— daban cierto favoritismo al equipo de Arbeloa. Dar una estocada al vecino y, encima, en su propia casa, parece suficiente aliciente. Los blancos comenzaron el encuentro a siete puntos del Barça, que había cumplido con lo esperado tras recibir al Rayo Vallecano. Salió el Madrid en tromba en busca de la portería de Musso —curioso que, por primera vez en más de una década, se disputara un derbi sin Courtois ni Oblak en los terrenos de juego—, gracias a la calidad de Arda Güler y
Brahim. Al segundo minuto, Vinícius cayó en una internada en el área pegado a la línea de fondo. Le Normand le tocó, pero estaba fuera de los designios de la pena máxima. La jugada continuó con peligro y Carvajal, titular en detrimento de Trent Alexander-Arnold, obligó a estirarse al guardameta argentino. Alta tensión en los banquillos. (EFE/ J.J.Guillén) Una primera intentona de Marcos Llorente, poderoso en zancada, avisó de la intención rojiblanca: tocaba contragolpear. Y casi encontró dulce
Lookman, puro vértigo lo del nigeriano. Doble recorte en el área y caída. Carvajal sacó la pierna, pero la retiró a tiempo. Munuera Montero interpretó que no había penalti. Sigan. Y quien más siguió fue
Fede Valverde. Carrerón casi idéntico a su (primer) golazo contra el Manchester City. Solo el palo evitó el primer tango del encuentro. La respuesta fue inmediata. Combinación en tres pases para dejar a Griezmann pensar en zona de peligro. No necesitó más el francés, que está protagonizando unos últimos meses de bandera. Cedió a Llorente, todo a la vez y en todas partes, pero su disparo mordido lo repelió Lunin en dos tiempos. En la acción, Carvajal barrió después del disparo y el carrilero colchonero se llevó un buen golpe con la cabeza en el césped. El capitán blanco llegó tarde y sin control, pero ni árbitro ni VAR vieron infracción. Ritmo altísimo de partido: las amenazas de
Lookman, una volea peligrosa de Güler, el orden de Cardoso... Varias lecturas y ocasiones en apenas 20 minutos. Quiso protegerse el Atleti con la pelota, lo quiso tanto que casi se mete en un problema. Demasiados toques en campo propio, mientras el Madrid subía la presión al mismo ritmo que los decibelios del Santiago Bernabéu. Ruggeri tensó la cuerda de más y se rompió. El robo era bueno y a 20 metros de la portería. Vini se la jugó con un disparo desde fuera del área que se marchó desviado. En estático, los pupilos del Cholo Simeone se mostraban rocosos. Algo no demasiado habitual, más aún fuera de casa. Vini se fabricó una ocasión y Cardoso cortó por lo sano. Amarilla y falta peligrosa; el disparo de Valverde llegó manso a las manos de Musso. El zarpazo de
Lookman Tchouaméni inventó un pase filtrado para otra carrera de Valverde; el uruguayo puso el pase de la muerte y la pelota se paseó por el área rojiblanca sin encontrar rematador. Toda la mordida que le faltó al
Real Madrid la tuvo el Atleti.
Lookman encaró a Rüdiger y Valverde. Era un duelo de pistoleros y estaba en inferioridad. Contemporizó con inteligencia y Ruggeri respondió con una carrera que Carvajal no siguió. El centro raso del italiano llegó a Giualiano Simeone, quien, con un magnífico toque de tacón, descargó de nuevo con
Lookman. El nigeriano batió a Lunin y los colchoneros celebraron el primer gol.
Lookman celebra su tanto. (EFE/Juanjo Martín) El zarpazo, en el minuto 33, dejó helado al Bernabéu. Los locales se hicieron con el dominio absoluto del resto de la primera mitad. Superioridad con pelota, pero sin transformarse en ocasiones claras. Un mal despeje de Musso que no cazó Valverde fue lo más peligroso. A vestuarios y con LaLiga escapándose de sus manos. La reacción de Valverde Giménez sustituyó a Le Normand tras el descanso. Mismo esquema de partido. Lo más destacable de los primeros minutos de la segunda mitad fue una falta de Cardoso que cortó un contraataque madridista. Pidió el Bernabéu la segunda amarilla y Munuera sostuvo que no, que falta y nada más. Cuando más le costaba al Madrid encontrar el hueco,
Brahim sacó de quicio a Hancko y el central metió la pierna. Lo vio clarísimo el árbitro. Jugada gris, de esas que el VAR nunca corrige. El contacto existió. Vinícius marcó sin titubear la pena máxima. Empate a uno y cuarenta minutos por delante. La acción del penalti señalado a Hancko. #LaCasaDelFútbol #LALIGAEASPORTS pic.twitter.com/qgMbeiDaHV— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) March 22, 2026 Lo que es el fútbol, lo que es la energía. De ser incapaces de generar ocasiones a darle la vuelta al partido en dos minutos.
Fede Valverde peleó hasta el final la presión y Giménez no fue a la guerra contra su compatriota. El balón dividido favoreció al Halcón dentro del área y batió a Musso. Qué momento del centrocampista del
Real Madrid; se le caen los goles desde que volvió a la medular y abandonó el carril. Simeone no esperó demasiado.
Lookman, Griezmann y Johnny Cardoso fuera; Sorloth,
Nahuel Molina y Nico González dentro. Extraño lo del extremo nigeriano, muchísimo más activo y peligroso que Julián Álvarez. Los nervios se apoderaron del Atleti, incapaz de sostener la pelota. Demasiado fácil llegaban las pérdidas. Arbeloa olió la sangre y dio entrada a Mbappé y a Trent, con Pitarch y Carvajal abandonando el Bernabéu. El capitán se llevó una ovación de gala por parte de su público. Obra de arte de Nahuel En otro giro de guion, el Atleti empataría cuando menos motivos tenía para creérselo. Fue sencillo. Nahuel se encontró una pelota a más de 30 metros. Pegó la pelota con potencia, un disparo seco, violento, que reventó la escuadra de Lunin. Voló el ucraniano y solo sirvió para la fotografía. Golazo en mayúsculas del lateral argentino. Golazo de Nahuel. (EFE/J.J.Guillen) Dos minutos. Eso tardó el
Real Madrid en contestar. Superó líneas Trent para descolocar la línea rojiblanca. Su centro atrás sorprendió al Atleti y emparejó a Vini con Álex Baena, que acababa de entrar. Le superó con facilidad, la puso al segundo palo y marcó su segundo tanto del partido. Quizás pudo hacer más Musso. Otra vez fiesta en el Bernabéu, que no tuvo tiempo de quedarse frío. Camavinga y Jude Bellingham saltaron al campo. Primer encuentro del británico desde su lesión. Desde luego, en este derbi sucedieron cosas. Valverde le metió una patada por detrás a Baena y Munuera, que estaba cerquísima, le sacó la roja de inmediato. La entrada no fue excesiva, de amarilla. Pero el VAR tampoco corrigió la decisión del árbitro. Los antecedentes de la mala relación entre Baena y Valverde —con agresión en el parking incluida, que un juzgado archivó tras denunciar el español— están ahí. La explicación de Munuera Montero a Arbeloa. #DeportePlus pic.twitter.com/y66xmJKnIv— Movistar Plus+ Deportes (@MPlusDeportes) March 22, 2026 Con diez, el
Real Madrid dio un paso atrás. Tenía que resistir diez minutos para seguir vivo en la lucha por LaLiga. Pese a ello, tuvo ocasiones. Trent casi lo consigue de falta directa, pero Musso repelió. Más clara fue la de Julián Álvarez, quien colocó la pelota en la cruceta defendida por Lunin. Apuró todo lo que pudo Vini en su cambio, con Álvaro Carreras saliendo al campo. No hubo tiempo para más y los tres puntos se quedaron en casa. Un derbi competido, divertido y en el que pasó de todo.