Dos golazos, uno elaborado y culminado por
Lookman y el otro un zurriagazo espectacular de Molina y tres concesiones en los tres goles del Madrid. Por ahí se le escapó al
Atlético un derbi que jugó sin mucha presión. Para
Diego Pablo Simeone, a su equipo le faltó “controlar más el juego, defender mejor, interpretar mejor las situaciones que se presentaban para poder atacar de otra manera”. “No fuimos capaces en ese momento del partido poner en juego todo esto que estoy contando”, abundó Simeone.
Real Madrid RMA 3Vinicius Junior 51' (p), 71',
Valverde 54',
Valverde 76'
Atlético ATM 2Lookman 32',
Nahuel Molina 65' Finalizado La alineación que dispusiera iba a delatar la trascendencia que el Cholo le concedía a una cita en la que el Madrid se jugaba la Liga y el
Atlético seguir marcándole el paso al Villarreal en la pelea por el tercer puesto. Y por el once dispuesto, Simeone le dio prioridad máxima al duelo. Repitió el mismo equipo que se midió al
Tottenham en Londres a excepción de Molina, por el que jugó
Koke. El movimiento suponía que
Llorente volviera a ejercer la doble función de central-carrilero.La exuberancia física de
Llorente fue el sostén del
Atlético en los primeros minutos en los que el Madrid apretó. Ganó duelos a Vinicius y la primera vez que se fue decidido al ataque
Griezmann lo dejó solo ante
Lunin. Con hueco a derecha e izquierda,
Llorente remató a la barriga del meta ucranio. La clara ocasión llegó al poco de que
Valverde hubiera estrellado la pelota en el poste después de retratar a Hancko con un autopase largo. La ocasión de
Llorente frenó al Madrid. De repente, el partido se jugaba a un ritmo pastoso que convenía al
Atlético. En la banda, Simeone ordenaba la colocación cartesiana de sus futbolistas para ralentizar aún más la circulación del Madrid. Estaban cómodos los futbolistas de Simeone con el paso lento de su rival. La gran preocupación del técnico era que algunos de sus futbolistas estuviera pendientes de las aventuras de Tchouaméni para descolgarse y asomarse al balcón del área. Hasta parecían aguardar tranquilos los futbolistas rojiblancos a que el Madrid se destapara en una transición. Fue
Lookman el que la condujo y esperó a que Ruggeri le doblara pisando área. El italiano encontró a Giuliano y este soltó un taconazo para que
Lookman superara por bajo a
Lunin. Un gol de salón, que Simeone celebró de manera contenida. Defendió el tanto el
Atlético hasta el intermedio con la pelota, con
Griezmann como maestro de ceremonias. “
Lookman viene creciendo, v trabajando muy bien, dándonos cosas diferentes en ataque y lo necesitamos de esa manera. Lo estamos ayudando también a crecer en la parte defensiva para que nos dé también ese trabajo, que lo tiene. Es un chico con un corazón enorme y con una voluntad para aprender y querer mejorar increíble. Eso es buenísimo. Ojalá nos siga dando cosas importantes”, dijo el preparador argentino sobre el atacante nigeriano.La sobriedad del primer tiempo la perdió el
Atlético en el arranque del segundo. Comenzaron las concesiones que le hicieorn perder el partido. Cardoso perdió dos balones seguidos en el área propia por tocarlos mal y en el segundo Brahim Díaz ganó la línea de fondo y le sacó un penalti inocente a Hancko. El eslovaco picó y metió el pie sin necesidad. Vinicius no perdonó y
Valverde tampoco cuando a Giménez le faltó contundencia para despejar un mal balón que le había enviado Ruggeri.
Valverde lo porfió, se llevó el rebote y ejecutó con el exterior del pie a Musso. Simeone miró al cielo desesperado. Le alivió el golazo de Molina, un zambombazo con la derecha que voló hasta la escuadra derecha de
Lunin.El silencio se apoderó del Bernabéu hasta que Vinicius pudo controlar sin agobios la pelota en el pico del área. Tampoco encontró mucha oposición para conducir y prepararse la rosca que permite al Madrid seguir en la pelea por el título. “Esto nos debe servir para lo que viene. Tenemos rivales importantes por delante. Antes cualquier mínima situación que permitas, te van a hacer daño”, concluyó Simeone. Julián Alvarez reventó la pelota un palmo por debajo de la cruceta. Fue el mayor susto que se llevó el Madrid, con diez jugadores el último cuarto de hora porque
Valverde cazó por detrás a Baena y vio la roja. Para Cardoso, ni la expulsión del volante charrúa le valió para darle el aprobado al colegiado. “Solo pitaba faltas hacia un lado”, dijo el mediocentro estadounidense. Las estadísticas recogieron solo dos faltas del Madrid y 15 del
Atlético, pero esto no fue excusa para Simeone: “No creo que el tema de que no hayamos ganado haya sido por eso”.