La guerra tensa la energía y se hace notar en las facturas: estar en el mercado regulado o libre medirá si es antes o después. Consciente de ello, el
Gobierno ya ha movido ficha para mitigar un mayor impacto.El primer golpe en el mercado mayorista eléctrico se ha aguantado gracias a las renovables, con la hidráulica como gran protagonista tras las abundantes lluvias. Esto permite por ahora sacar lo más posible de la ecuación al gas, en el que están puestas las miradas y que se ha disparado un 100% en el mercado europeo. Esto no evita ya unos primeros impactos. Según datos recopilados por el comparador
Selectra, en la
PVPC –mercado regulado– se ha encarecido un 27% la energía, al pasar de unos 0,11 €/kWh a 0,14 €/kWh. “Hoy con la regulada hay que tener mucho cuidado si no puedes amoldarte a las horas más baratas”, dice
Sergio Soto, experto en energía del comparador
Roams. La alternativa es el mercado libre, con tarifas fijas. Allí, en términos generales se están viendo subidas de entre uno y dos céntimos en los precios del kWh, explican desde los comparadores. Por ejemplo, en
Selectra detectan incrementos del 8% al subir un céntimo.La revisión en las ofertas es moderada por ahora, pero irá a más, se advierteManuel Palacín, cofundador de
Zonox, que analiza facturas y compara tarifas, coincide con ese 8% de incremento en el término de energía. Pero puede haber saltos más grandes en una comercializadora mediana en los tramos de punta (2 céntimos, un 12,5% más) o en los valle (con otros dos céntimos y más impacto, del 29%). Señala que las grandes compañías, que tienen más músculo, han podido mantener precios para intentar captar clientes, ya que han desaparecido ofertas fijas de comercializadoras más pequeñas, sin tanta liquidez. La potencia, otra parte de la factura, no está variando. El encarecimiento afectará a quien le toque contratar la luz de cero o renovar el contrato, sobre todo en los próximos meses.Son subidas moderadas, se coincide, teniendo en cuenta lo que se ve en los precios internacionales.
Antonio Aceituno, analista de mercados y consejero delegado de
Tempos Energía, advierte que puede ser una situación transitoria. Lo hace con un repaso: el gas rondaba los 32 euros el megavatio antes del estallido del conflicto, y estos días se mueve en los 60 euros. Además, ya se negocia en los 46 euros para el 2027, un 40%-60% más de lo que se veía antes. “Las interrupciones en el suministro indican que va a permanecer más caro más tiempo”, expone. Abril y mayo seguirá teniendo el apoyo de las renovables, pero esa “muleta” se puede retirar en junio y que el gas entre más en escena. “Si el conflicto sigue y el gas se mantiene en 60 euros, entonces podríamos ver precios mayoristas para la electricidad que ronden los 90-100 €/MWh, el triple que hoy”.Lee tambiénEn junio o julio podrían llegar los grandes aumentos si la situación se mantieneEn la factura de gas, el impacto también es limitado en las ofertas libres, comenta Soto. “Pero no debería tardar en verse un impacto. En dos semanas o un mes podría haber cambios, porque las compañías van adquiriendo paquetes de gas. Podría trepar un 30% el coste, pero se intentará no trasladarlo al cliente, porque si no, se irá a la regulada...”. El gas tiene su tarifa regulada (TUR) que se revisa trimestralmente. Apunta que en la revisión del 1 de abril el incremento podría ser limitado, pero fuerte en la de julio.Para intentar parar el golpe, el
Gobierno ha reducido el IVA en la luz y gas del 21% al 10% y el impuesto sobre la electricidad del 5,11% al 0,5%. Según
Selectra, para un hogar que consuma 270 kWh al mes, en el mercado libre se ahorrarán 8,73 euros hasta una factura media de 56,17 euros; en el regulado son 8,24 euros, a 55,26 euros de media.Redactor de la sección de economía de La Vanguardia desde el 2015, centrado en motor, consumo y ahorro. Autor de la newsletter semanal 'Bolsillo', sobre finanzas personales. Graduado en Periodismo por la UAB.