Vivir a tiro de piedra de
Barcelona en una urbanización sin servicios básicos como agua corriente y luz, con los caminos y carreteras de acceso maltrechos y pese a contar con un proyecto de urbanización que promete solventar el problema construyendo 250 casas en plena montaña. Esta es la situación de la
Ciutat del Remei, en Cervelló, desde hace décadas.No es un caso único. En este y otros municipios del área metropolitana de
Barcelona existen barrios de montaña similares. Los hay con problemas más graves y menos. Según un catálogo de la
Barcelona" class="entity-link entity-organization" data-entity-id="54494" data-entity-type="organization">Diputación de
Barcelona actualizado en el año 2023, en la provincia existen 335 urbanizaciones con déficits urbanísticos. Son las “implantaciones residenciales de baja densidad que no han completado el proceso de transformación física y jurídica del suelo”. Buena parte de ellas se alzaron en las décadas de los 60 y 70 del siglo pasado sin un control urbanístico. En muchos casos ahora serían impensables. Se hicieron segundas residencias que con el paso del tiempo se convirtieron en primeras. Parte de ellas se regularizaron en los años 80, pero muchas se quedaron en la estacada.“Me siento estafada”, dice
Teresa Torres. Ella se hizo con un terreno en la
Ciutat del Remei cuando corría el año 1976 y es testimonio de esta historia desde el principio. “En su momento, nos dijeron que se iba a urbanizar”, recuerda. El proyecto está avalado por el Plan General Metropolitano (PGM) del 1976.Cuando su marido se jubiló, convirtieron la
Ciutat del Remei en su hogar principal. Instalaron placas solares y aerogeneradores para la luz, el agua sanitaria la recogían de la lluvia y la de beber la subían en garrafas. Otros recurren a generadores de energía, camiones cuba para el agua.... “Es un lugar precioso, es una lástima que esté así”, afea resignada. Desde hace un par de años ya no viven allí porque una rotura de fémur postró a su pareja en una silla de ruedas y la
Ciutat del Remei no es un lugar precisamente accesible para personas con movilidad reducida. “Mi hijo se quiere quedar la casa”, añade esta propietaria.En la provincia de
Barcelona hay más de 300 urbanizaciones con déficits urbanísticosEn este conflicto hay padres, hijos e incluso nietos implicados. “Mis padres compraron en el 1977 con mucha ilusión. Pero no hay servicios, las calles están fatal. Mi madre es mayor y hasta aquí no llega una ambulancia”, lamenta
Mónica Martínez, otra de las afectadas. Los vecinos denuncian que de un tiempo a esta parte padecen ocupaciones e inseguridad. Con todo, los afectados acusan al Ayuntamiento de “abandono y pasividad” y exigen que el Consistorio “asuma responsabilidades y desbloquee la urbanización”.Según el Ayuntamiento, en la
Ciutat del Remei hay 21 vecinos empadronados. Hay una cincuentena de casas construidas, incluyendo segundas residencias. El proyecto para regularizar el espacio tenía un presupuesto de 10,6 millones de euros en el año 2018 y prevé hasta 300 viviendas, en un contexto, recuerdan los vecinos, de “escasez de vivienda en Catalunya”. “El IBI y el tributo metropolitano sí que se pagan”, esgrime otro afectado, David Castellà.Una de las calles de la urbanización
Ciutat del Remei de Cervelló Miquel Gonzalez/Shooting“El Ayuntamiento quiere regularizar la situación de la
Ciutat del Remei. Siempre ha querido hacerlo”, tercia la alcaldesa de Cervelló, Montse Canas. Una maraña burocrática con episodios incontables ha dificultado la urbanización, con problemas legales desde el principio. Por ejemplo: los proyectos se han redactado varias veces, se han producido cambios de criterio del Ayuntamiento y otras administraciones, hay propietarios que presentaron un contencioso que tumbó la tramitación...En Cervelló hay 15 urbanizaciones, seis regularizadas. El año pasado, el Ayuntamiento del municipio de 9.726 habitantes contó con un presupuesto de 11,76 millones. “Estamos de acuerdo en que los propietarios deben asumir el coste”, recuerda la alcaldesa.Una maraña burocrática dificulta la urbanización mientras la Generalitat flexibiliza la normativaCanas fue una de las alcaldesas que trabajó para que el Parlament flexibilice la normativa de este tipo de urbanizaciones facilitando su regularización. Ahora se está revisando el proyecto de urbanización para adaptarlo. En teoría, “las obras tendrán menor coste para los vecinos”, explica. Quizás lleguen ayudas. Pero también hay que revisar la reparcelación. Se están examinando “más de 1.000 documentos” porque, en su momento, más de cien contratos de transacción se hicieron entre privados y se deben elevar ante el registro de la propiedad. Canas sostiene que se han dado “pasos importantes”, pero asume que “las soluciones no son sencillas”.¿Tiene sentido hoy en día construir en pleno espacio natural? “Es lo que contempla el planeamiento. Los propietarios tienen derechos. Solo contemplamos que los vecinos puedan vivir bien”, responde Canas.Periodista. Corresponsal de La Vanguardia en el Baix Llobregat y l'Hospitalet desde el año 2016. Apasionado de la información local y del área metropolitana de
Barcelona. Contacto: jpolo@lavanguardia.es