* El autor forma parte de la comunidad de lectores de La Vanguardia El autor se sitúa frente a la chimenea de su casa en
Biescas (
Huesca) y hace memoria de un día que divide en tres partes: la mañana, que dedica a un paseo a través del campo y lomas; la tarde a un breve paseo por el pueblo y al fuego, símbolo de Prometeo; y la noche, a los libros, a los que dedica un apasionado elogio. 1. La mañanaVirgilio en sus Geórgicas (II,459-474) escribió: “La justicia al irse despidiendo de la tierra, dejó impresas en los campos sus últimas pisadas”. Regresando a esta bendita tierra de los Pirineos oscenses, próxima a la querida Francia, tengo la sensación de volver de un destierro. Me convierto en árbol silencioso, enclavado en la tierra y recibiendo el sol. La luz del día me resulta entrañable, amistosa y cómplice. Voy tocando los nogales, los manzanos y las higueras silvestres. El reloj de la iglesia de
San Pedro pronuncia sus horas (tempus fugit) y las recuerda a los cinco minutos. Hoy es día de pétalos aterciopelados. Hoy toca despedirme y como decía
Lermontov hablando de su pueblo: ”No me preguntes por qué pero he de amar el frío silencio de sus campos, sus sombríos bosques mecidos por el viento, sus caudalosos ríos como mares”. El profesor
Batestini en las clases de doctorado de la
Universidad de Barcelona aconsejaba respirar el primer aire de la mañana, caminar sobre la hierba y la tierra y respirar hondo. Tanto en griego como en hebreo, la palabra “alma” es algo aéreo, que se respira. Incluso la palabra “ánimo” procede del anemós helénico que significa viento, brisa. Entre los padres del desierto -en el libro la filokalia- se insiste mucho en el arte de respirar, para conseguir lo bello y lo bueno. Cuanto mejor respiramos, más libres somos, como saben muy bien los profesores de yoga y de sofrología. La prisa nos consume y desperdiciamos más oxígeno del que nos aprovecha. Me dedico a dar un paseo matinal cuando el sol lanza destellos naranjas, rayados entre alguna nube perezosa. Como soy el único paseante la naturaleza parece estar mas cerca . Siento que la energía de la mañana asciende dentro de mí como el mercurio con el calor. Aspirar el rocío de la mañana es quedarse con parte de la poesía que han dejado la noche y las estrellas. Aspirar el rocío de la mañana es quedarse con parte de la poesía que han dejado la noche y las estrellasMe dijo un amigo biesquense , amante de las flores, plantas y mariposas, que logró fotografiar a una mariposa con las alas extendidas en el momento del amanecer, ¡incluso se dejaba tocar!. Después era imposible. Hay que madrugar para ver despertar las mariposas, mientras conservan las alas húmedas...hasta se dejan tocar... En los libros especializados siempre aparecían con las alas plegadas. 2. La tardeLucrecio nos dejó escrito: “El fuego pudo traerlo a la tierra el rayo o producirse por el roce entre sí de ramas con el vendaval. El sol dorando los frutos, fue el maestro que enseñó a guisar los alimentos. Con la cultura del fuego surgió una civilización más avanzada”. Si la naturaleza es hermosa mejor es su gente, que siempre guarda un rincón de oro en su corazón. Por la avenida de Zaragoza, en Casa Ropero, vive una colonia de gatos bien alimentados. La cultura del cuidado de los animales ha llegado bien a
Biescas y he aportado mi grano de trigo. Recuerdo que en ciudades civilizadas como Florencia, la alimentación y cuidados sanitarios de los gatos corre a cargo del Ayun-tamiento. En Atenas los perros tienen lugares para beber expresamente dedicados.En Estambul hay hospitales para gatos. Marcos Abadías y su esposa Isabel fueron tenderos “de toda la vida” y recibían en su tienda tradicional como si fuera el salón de su casa. En la trastienda, había un vino famoso en toda la comarca y de larga tradición. Los vecinos David y Teresa han tenido una nieta -Elena- preciosa criatura que da alegría a todo el que se acerca y crece gozosamente. Julieta y Pilar de Casa Francho Pascual, dos hermanas encantadoras, y unidos por lazos afectivos y familiares. Manolo Claver y Encarna son puro corazón y mano amiga en su comercio. Ramón Cotí y Marité Cajal-poeta- son una pareja extraordinaria. Las largas charlas con el sabio Máximo Palacio en El Estacho. O en Casa Ruba, un ateneo biesquense en su época y la Tendeñera, rincón acogedor capitaneado por Yolanda.El párroco Ricardo Mur ha sembrado asociacionismo, cultura, cordialidad y espiritualidad sin agobiar a nadie fundando la revista ERATA con una buena difusió . Gabriel Claver va rescatando la historia de
Biescas en sus escritos. El Rincón de PrometeoSale humo de la chimenea del Rincón de Prometeo, mi casa. La chimenea familiar era considerada el altar familiar donde el cabeza de familia solía ofrecer sus oraciones y sacrificios diarios. Era el santuario de la paz y la equidad y el origen de la felicidad y la abundancia. Este fuego, emblema de la llama de la vida, se creía por los antiguos que se conservaba encendido bajo cada pecho humano por Vesta, la que daba la vida representando el centro de la casa, el fuego sagrado que calienta y alimenta . Se mantenía encendido constantemente y nunca se dejaba que se extinguiera por ningún motivo. Por estas tierras del Alto Aragón era costumbre que la chimenea dominara la estancia noble de la casa donde giraba la vida familiar y el ama se encargaba de que no se apagara nunca. Alguna casa de este tipo se ha restaurado en Sabiñánigo y convertido en museo como el del amigo Ángel Orensanz y de Artes del Serrablo, un bello canto de amor a las costumbres y gentes de esta bellísima tierra junto a sus creaciones escultóricas.. En el Alto Aragón era costumbre que la chimenea dominara la estancia noble de la casa donde giraba la vida familiarEl mito nos dice que Prometeo, hermano de Atlas según la mitología miró al hombre y anheló concederle un gran poder, que lo acercase más a la perfección de los dioses inmortales. Estimó que sólo el fuego podría lograr este deseo, pero el fuego era posesión especial y prerrogativa de los dioses y Prometeo sabía que ellos nunca lo compartirían con el hombre y, si alguno lo conseguía, nunca se lo perdonarían. Una oscura noche se dirigió al Olimpo, entrando inadvertidamente en la morada de los dioses, asió una tea encendida, la escondió en su pechera y salió sin ser visto, exultante,saltando de gozo, tras el éxito de la empresa. Una vez llegó a la tierra destinó el tesoro robado al cuidado de las personas, quienes lo adoptaron inmediatamente para diversos propósitos impulsando la civilización y expresó su gratitud a la deidad. Desde el Olimpo, Zeus , deidad suprema del cielo, el trueno, la justicia y el orden, gobernador del Olimpo con atributos como el rayo, el águila y el cetro, observó todo y decidió castigar a Prometeo. Ordenó a Hefesto, dios del fuego, la forja y la metalurgia, que lo encadenase a una roca y decidió que un cuervo desgarrase su hígado, que crecía cada noche. Tras muchos siglos de dolor, Heracles (Hércules), hijo de Zeus , mató al cuervo, rompió las cadenas y liberó al sufrido dios. El Prometeo encadenado de Esquilo, refleja el estado del héroe símbolo de la rebeldía y el sacrificio. Prometeo siendo encadenado por Vulcano de Dirck van Baburen. Dominio Público En resumen, Prometeo es el “pensador previsor” que da la herramienta (fuego/técnica) y Atenea es la “sabiduría” que da la vida y la razón, creando una alianza intelectual enseñando arquitectura, astronomía, matemáticas,navegación , metalurgia, medicina y otras ciencias que transmite a la humanidad para el desarrollo humano contra la voluntad inicial de Júpiter. La leña, una lágrimaRecibo a veces en mi casa un bello y precioso obsequio que es la leña. Mi hermana Raquel,y vecinos extraordinarios como Isabel, Teresa, Fernando Baratech, y los hermanos Galindo de Sabiñánigo, taxistas,me nutren el leñero. En la serrería de
Biescas, que está camino de Gavín, encargo leña. Francisco Lacasa tiene un recuerdo para mi padre Joaquín ausente de la vida hace mucho tiempo. Una lágrima de emoción resbala por su mejilla cuando recuerda la amistad que les unió. Todavía quedan lá grimas para mi padre. Gracias. 3. La noche y los libros amigosUn proverbio hindú dice que: “Un libro abierto es un cerebro que habla. Cerrado, un amigo que espera. Olvidado, un alma que perdona. Destruido, un corazón que llora”. Por la noche, en la chimenea arden ramas de olivo, teas de pino y crepitantes laureles, en una atmósfera tranquila, teñida de rosa y azul. Un olor infinitesimal, con una levísima humedad, flota en el aire. Parece un tiempo detenido en un poema de luz. Me dedico a ordenar libros de la biblioteca. ¡Qué grandes amigos son los libros! Según Descartes, la lectura bien elegida es una conversación con las gentes más honradas de los pasados siglos. “Libran del peso de una ociosidad tediosa. Liman los pinchazos del dolor si no es del todo extremo y dueño absoluto. No hay como recurrir a los libros para distraerse de un pensamiento inoportuno. No es de compadecer el enfermo que tiene la curación a su alcance. Éste es el fruto que saco de los libros. Gozo de ellos como los avaros de sus tesoros. Se contenta mi alma con este derecho de posesión. Están a mi lado para darme placer en su momento y pensando cuánto ayudan a mi vida. Es la mejor munición para este viaje humano y compadezco a los que no la tienen. Es la escritura la reparadora de la memoria, la vengadora del olvido, la conservadora de la posteridad. Seguramente se encierran en ella las medicinas, los remedios, porque se guardan y conservan puros, frescos,ilesos. Corre, vuela, desaparece fácilmente, la palabra, la acción, la obra,si no se recoge y esconde en el papel. Él hace que lo que se oye se vea, que lo que se hizo no perezca. No hay depositario más fiel ni abonado que el libro; entero guarda lo que se le encomienda, entero restituye lo que se le deposita. En él viven las cosas, en él se mira lo pasado, ve lo presente y conjetura lo futuro. Sin la pluma no corta la espada”. El político del cielo, libro V, cap. 8. Fray Diego Niseno La luna nueva está en creciente y se hunde lánguida bajo las nubes para reaparecer nuevamente. El aire trae aromas nuevos. Hay un momento de reposo, una de esas horas que dan intuiciones al alma, que parece que hemos tocado el cielo un momento, que estamos cerca de escribir algo realmente bello e importante. ■ ¿CÓMO PUEDO PARTICIPAR EN LA COMUNIDAD DE LA VANGUARDIA? ¡Participa! ¿Quieres compartir tu mirada?Los interesados en participar en La Mirada del Lector pueden enviar sus escritos (con o sin material gráfico) al correo de la sección de Participación (participacion@lavanguardia.es) adjuntando sus datos.