Con la guerra en Oriente Medio a punto de cumplir un mes, la escalada bélica ha continuado en todos los frentes que EEUU e
Israel mantienen abiertos contra el régimen
Iraní. El Ejército
Israelí durante la madrugada ha iniciado una amplia ola de ataques contra infraestructura del "régimen terrorista
Iraní" en Teherán, tras interceptar varios misiles lanzados desde Irán. El estrecho de Ormuz , por donde antes del conflicto transitaba cerca del 20% del petróleo mundial, sigue en el centro de las tensiones entre el presidente estadounidense,
Donald Trump , y el régimen de Teherán. Irán ha amenazado con cerrar "completamente" esta vía estratégica y destruir los intereses económicos de Estados Unidos en la región, después de que Trump lanzase un ultimátum de 48 horas para abrir Ormuz al tráfico, advirtiendo que, de lo contrario, podría ordenar ataques a las centrales eléctricas
Iraníes.
Ebrahim Zolfaghari, portavoz del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas
Iraníes, ha avisado de que, en caso de que Washington cumpla su amenaza, adoptarán una serie de "medidas punitivas" inmediatas , entre ellas, el cierre total del estrecho de Ormuz, además de atacar infraestructuras energéticas y de tecnologías de la información en
Israel, así como empresas en la región con participación estadounidense y centrales eléctricas de países que alberguen bases militares de EEUU. "Todo está preparado para una gran yihad con el objetivo de destruir completamente todos los intereses económicos de Estados Unidos en la región", ha sentenciado. La presión para reabrir Ormuz también ha venido este domingo de la mano del presidente del Gobierno español,
Pedro Sánchez , que ha exigido la apertura de este paso y "la preservación de todos los yacimientos energéticos" de Oriente Próximo. En un mensaje en X, Sánchez ha considerado que "nos encontramos en un punto de inflexión global ", en el que "una mayor escalada podría desencadenar una crisis energética a largo plazo para toda la humanidad". La guerra no solo se está librando en el ámbito energético, sino también en el nuclear . Irán ha logrado asestar un duro golpe a
Israel al conseguir atravesar su potente escudo antimisiles el pasado sábado por la noche y atacar la zona del desierto del sur que alberga la mayor instalación nuclear del país. Los proyectiles impactaron de lleno en las ciudades de
Dimona y
Arad , donde al menos 175 personas resultaron heridas de diversa consideración. El bombardeo
Iraní fue la represalia de otro ataque estadounidense-
Israelí contra el complejo de enriquecimiento de uranio de Natanz, del que no hubo constancia de una fuga de material radiactivo, según el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA). En total,
Israel ha contabilizado más de 300 heridos en 24 horas por la ofensiva
Iraní, la mayoría al sur del país, aunque también en otros puntos como Tel Aviv (centro). Asimismo, están investigando la causa de la muerte de un hombre de 60 años, identificado como Ofer Moskovitz , que inicialmente se pensó que había fallecido al norte de
Israel por el impacto de un proyectil de las milicias libanesas de Hezbolá. "Las Fuerzas de Defensa de
Israel (FDI) están llevando a cabo una investigación conjunta con todos los organismos pertinentes tras el impacto ocurrido en Misgav Am, en el que falleció un civil
Israelí. Se está examinando la posibilidad de que se trate de un ataque de nuestras fuerzas", ha admitido el ejército en un comunicado. Hasta las localidades de
Dimona y
Arad se desplazó este domingo el primer ministro
Israelí, Benjamin Netanyahu, donde ha asegurado que
Israel y Estados Unidos están "ganando esta batalla" y "aplastando al enemigo", mientras siguen "firmes" en su determinación de seguir atacando en todos los frentes. En su visita a los lugares dañados, Netanyahu ha hecho un llamamiento a otros países a unirse a la ofensiva contra el país persa. "Es hora de que los líderes del resto de los países se sumen. Me complace decir que veo que algunos empiezan a avanzar en esa dirección, pero se necesita más", ha añadido.
Israel destruye puentes en el Líbano En el frente del Líbano , el ejército
Israelí ha comenzado a destruir todos los puentes sobre el río Litani , que sirve como barrera de separación geográfica del sur de ese país. El objetivo de
Israel es aislar allí a las milicias de Hezbolá, que emplearían estos puentes para trasladar equipo de combate.
Israel busca así materializar su invasión en el sur libanés para crear una zona de exclusión con el norte de su país, blanco de los ataques de las milicias del partido chií. La voladura de puentes fue anunciada previamente por el ministro de Defensa
Israelí,
Israel Katz, que instó a todos los residentes al sur del Litani a abandonar inmediatamente la zona para instalarse al norte del río, mientras daba instrucciones a su ejército para destruir las poblaciones circundantes "siguiendo el modelo de Rafá" en la Franja de Gaza. Para el presidente de Líbano, Joseph Aoun, esta operación militar de
Israel representa " el preludio de una invasión terrestre " en el sur del país. "Los ataques
Israelíes contra los puentes del río Litani constituyen un intento de interrumpir la conexión geográfica del Líbano con el resto del país", ha denunciado. Por ello, ha pedido la intervención inmediata de Naciones Unidas para que tome medidas. "El silencio o la inacción continuos fomentan nuevas violaciones y socavan la credibilidad de la comunidad internacional", ha sentenciado.