CR�NICACR�NICACon el hombre que ayud� a arreglar el entuerto, reconstruimos c�mo el Gordo de Villaman�n estuvo a punto de convertirse en una tragedia colectiva. Cincuenta participaciones sin respaldo, millones en el aire y un pueblo en gresca. Tres meses despu�s, el 98% de los premiados ha aceptado la soluci�n. Esta es la historia del error, el linchamiento y el arreglo que evit� el desastreAntonio G�mez Gallardo, retratado en su despacho el pasado jueves.Actualizado Lunes, 23 marzo 2026 - 00:03A mediod�a del viernes 20 de marzo, el recuento es ya una certeza. El alivio. El 98% de quienes ganaron el Gordo de Villaman�n se ha inscrito para cobrar el premio. Con una quita del 10%, para enmendar el error que cometieron los responsables de la comisi�n de fiestas de este pueblo leon�s que fue protagonista de portadas y portadas. Un �xito apabullante, cuando a�n quedan exactamente 60 horas para que el conteo final termine. Tras tres meses de plazo legal, donde se pas� de la euforia a la desesperaci�n. Y a la calma actual. Detr�s de la soluci�n, el se�or lobo del entuerto de las participaciones de loter�a, un hombre que pas� de �carro�ero� a �santo�, en palabras de aquellos que ten�an un forado de varios millones de euros.Con el abogado Antonio G�mez Gallardo reconstruimos la historia completa de lo que pas� en esa localidad de un millar de habitantes. Es de esos letrados de traje a medida, de cuchillo dorado para abrir cartas sobre la mesa. Hoy habla calmadamente, pero tambi�n puede pasar a su periodo de perro de presa. Acepta el encuentro para contar, al fin, que ha habido una soluci�n. Habla a toda velocidad, se autocorrige, y comienza por recalcar la honestidad de esos miembros de una comisi�n de amigos que solo quer�an hacer un bien a su pueblo...�Hay que decirlo varias veces. Eso era un grupo de WhatsApp de buenas gentes que quer�an solo ayudar�. Tanto que estuvieron a punto de entregar sus participaciones, es decir, m�s de un mill�n y medio de euros para que otros cobraran m�s. �Era sumamente injusto y les convenc� de que no lo hicieran�. Eso no significa que no perdieran. Que lo hicieron, y no solo en lo econ�mico. Tambi�n hay una hero�na, a quien identificaremos con una inicial: H., a quien la vida ha maltratado, pero ha mantenido su dignidad intacta. Y su solidaridad... Pero ya llegaremos a ella.El 22 de diciembre de 2025, el bombo pari� una bola ganadora: la 79432. Eran 400.000 euros al d�cimo, 328.000 netos tras lo que le toca a
Hacienda. Es necesario hablar del resultado final para entender las sumatorias siguientes. La Comisi�n de Fiestas de Villaman�n hab�a vendido 450 participaciones, a un precio de cinco euros cada una. Se jugaban efectivamente cuatro euros. Se necesitaban 90 d�cimos para sostener el valor de esas participaciones. Los 14 miembros del grupo de WhatsApp estaban de celebraci�n.�En medio de la resaca del cava, alguno de ellos fue a comprobar los d�cimos. Y la resaca se cort� de golpe. Encontr� un talonario —ya sin papeletas— que correspond�a a 50 boletos, m�s los euros correspondientes de la venta, en una caja de zapatillas�. Eran 10 d�cimos. ��Faltaban 10 d�cimos!�. Hasta un d�a antes, eso eran solo 200 euros. Pero ahora...�Faltaban en bruto cuatro millones, en neto 3.280.000 euros. Y eso es mucho�, confiesa G�mez Gallardo. Recuerda que justo antes, en pleno jolgorio, ellos se re�an de que hubiera intentado contactarles para ofrecerles ayuda. �Carro�ero�. Su experiencia previa le avalaba. Estaba curtido ya en otra gran historia de loter�a, la del Club Distrito Ol�mpico de San Blas, en Madrid. Pero aqu� no solo hab�a un problema log�stico de millones por repartir y el modo de hacerlo, hab�a un agujero contable monumental. Ninguno se pudo imaginar que se debatir�a a nivel nacional. Aparecieron los tertulianos, los oportunistas... Y los pecados capitales: la ira, la avaricia, la envidia... Comenzaron a se�alarles con el dedo."Faltaban en bruto cuatro millones, en neto 3.280.000 euros... En medio de la resaca del cava, el silencio"Juntos organizaron una reuni�n p�blica para contar lo que hab�a pasado. �Era un ejercicio de honestidad y de disculpas�. Pero todo se descontrol�. Como si fuera el montaje de una serie de televisi�n, los que eran amigos se convirtieron en enemigos. Los que organizaron un sorteo para ayudar a que las fiestas del pueblo sobrevivieran, fueron casi linchados. Hab�a un pu�ado de veintea�eros que colaboraron y casi todos estaban al borde de las l�grimas. Otros cuatro, m�s mayores, estaban igual de desconcertados. Algo se rompi� en ese momento. Tal fue la confusi�n que incluso pensaron en dar sus participaciones para minimizar el error. Antonio, que estaba en Madrid en una reuni�n familiar, intervino por videoconferencia. A cara de perro.—Mirando a la c�mara fijamente a uno que les hab�a amenazado, le se�alo. �Tu actitud, lo que va a hacer es perjudicar a todos los que est�n en esta sala�, le dije. Y el hombre contin�a: �Pues les vamos a poner una querella�. Respondo: �Pues ya te vas a poder buscar un buen abogado, porque enfrente voy a estar yo. Vas a terminar pagando intereses y mis honorarios. Es decir, vuestro premio me lo voy a quedar yo�. Creo que era lo que tocaba —rememora G�mez Gallardo. Pero eso era solo el inicio. Quedaba hacer cuentas. Hab�a 80 d�cimos y faltaban 10.Aunque ahora la salvaci�n parece ser un facto, vieron caer las piedras del acantilado. Con el abogado repasaron lo sucedido de nuevo y c�mo, cuando se hizo el recuento final, por culpa de ese dinero en la caja de zapatillas, faltaba exactamente un billete completo de Loter�a de Navidad. La asociaci�n como grupo hab�a reservado uno extra como s�mbolo.�Ese se tuvo que unir al total, jur�dicamente era imposible que no se hiciera�. Los que no ten�an participaciones o no hab�an comprado d�cimos aparte, que hubo quienes lo hab�an hecho fuera de la asociaci�n, se quedaban sin premio. As�, la �nica que se qued� fuera fue H., quien cedi� a pesar de ser —quiz�s— la que m�s lo necesitaba.Aparecen los nombres m�s vilipendiados. Pope, un empresario de camiones, que cuando se acabaron las participaciones, que no ten�a, �compr� dos d�cimos aparte, con unos amigos�. Tambi�n Cuni, padre de Manu y Anita, otros dos de los m�s j�venes de la comisi�n. �Sus compras fueron aparte de la Comisi�n de Fiestas y est� probado que as� fue�, se�ala el abogado. �Por eso no se incluyeron�. Esto a�adi� cr�ticas feroces hacia ellos. �Estuvieron dispuestos a entregar sus d�cimos aunque no tuvieran obligaci�n, pero a cambio quer�an el compromiso de que no demandaran ni hubieran reclamaciones. Pero solo se pusieron especialmente agresivos contra ellos�. Al final, no los perder�n.Sumando el d�cimo de los organizadores, se llegaban a los 81. Es decir, justamente el 90%. Ahora, quedaba organizarlo absolutamente todo. A diferencia del caso Ol�mpico, aqu� no hab�a estructura, ni asociaci�n, ni estatutos, ni siquiera pod�an abrir una cuenta bancaria para cobrar los 26.550.000 euros —tras pagar impuestos— que deb�an repartir. A su vez, por detr�s, segu�an las acusaciones. Pope, Cuni y sus dos hijos tuvieron que partir del pueblo. Para el abogado, ahora quedaba constituir un ente jur�dico para repartir los millones que hab�a dejado la loter�a.Una vez que se sab�a el monto de la quita, levantar una estructura legal donde no la hab�a era entonces el problema m�s complejo. �Lo primero que hay que montar apresuradamente es una forma jur�dica que les valga�. La soluci�n fue constituir una asociaci�n. Pero ni siquiera eso era sencillo: �sta no puede tener como �nico fin repartir un premio de loter�a. Hab�a que redactar unos estatutos con apariencia de inter�s general suficiente para pasar el filtro institucional. �Si no pones eso, un funcionario te puede decir que la asociaci�n no vale, y si te lo dice a mediados de febrero, esto es un drama�.Irrumpi� cuando el error amenazaba con arruinar a los protagonistas: faltaban d�cimos y sobraban acusaciones. Fren� decisiones impulsivas, evit� que entregaran su dinero y dise�� una soluci�n jur�dica contrarreloj. Organiza el reparto y ha contenido con pu�o de boxeador posibles demandas.La operaci�n consisti� entonces en construir, casi a contrarreloj, un sistema que diera apariencia y realidad de seriedad. Primero, involucrar a un banco para el proceso de pago. No quer�an repetir un esquema artesanal como el de Distrito Ol�mpico, donde acabaron expidiendo miles de cheques a mano. Aquello hab�a funcionado, s�, pero aqu� la desconfianza era demasiado alta. Los grandes bancos, al inicio, no quisieron participar. Hasta que uno peque�o se anim�. Y se pudo, al fin, cobrar.Fue una labor silente. �Ya bastante hab�an sufrido�. Durante semanas trabaj� con esas amenazas, sin banco ni la confirmaci�n de que hab�a una asociaci�n inscrita legalmente. Y sin trasladarle esa preocupaci�n a los implicados. �A la gente solo hay que contarle los problemas que est� en condiciones de resolver. Lo dem�s solo sirve para hundirlos m�s�. En los estatutos hab�a que poner un organigrama. Con nombres y apellidos. Varios desistieron. El hartazgo hab�a podido con ellos. Se quedaron Bel�n, �lvaro, Cuni, Manuel, Sergio, Jos� Luis, Ana, Pope y H. Siempre
H.Mientras el pueblo herv�a y el caso crec�a, sus compa�eros se turnaban para no dejar sola a H. El propio abogado tuvo que hablar con ella varias veces para intentar serenarla. Ah� asoma el reverso de esta historia: la loter�a no siempre cae como una lluvia de dicha. A veces cae como una avalancha de tristezas. Especialmente a H., a quien le hubiera tocado unos 20.000 euros de ese d�cimo que la asociaci�n don�, el n�mero 81. �Ha dado la cara desde un principio hasta el final. Y no ha ganado nada�.A finales de enero de 2026, la web para registrar las participaciones estaba ya operativa. En febrero, la arquitectura legal, completamente lista. El 5 de febrero lanzan un comunicado donde informan que ciertas �personas est�n siendo contactadas para comprar o vender papeletas premiadas�. Son los primeros intentos de fraude. Despu�s, aparecen las falsificaciones. El abogado, en su despacho, nos muestra los intentos de estafa. Para ese d�a, el 30%. No iba mal.Para el 24 de febrero, aparte de la web, tres jornadas presenciales para los que no pod�an hacerlo �online�. Ya se hab�a alcanzado el 75%. Al lograr una masa cr�tica tan alta, el proceso se comenzaba a ralentizar. Trece d�as m�s tarde, lunes 9 de marzo, se pasaba el umbral del 85%. Casi garantizado, pero un bloqueo con una demanda a�n era posible. Injusta, pero factible. El �se�or lobo� de este caso lo ten�a todo pensado. Con este umbral el dilema estaba casi resuelto.�La gente que ha votado que no son muy poquitos. A esa gente se les va a ofrecer lo mismo que a los dem�s. Le voy a decir: "Mira, yo te voy a dar esto, que son 59.000 euros redondos, como a todos. Y tienes dos opciones, �nicamente dos alternativas. O cogerlos con un recibo, reserv�ndote el derecho a reclamar lo que consideres oportuno contra quien consideres oportuno. Es decir, yo te doy los 59.000 euros y t� haces lo que quieras; si me quieres poner una querella criminal, me la pones. Pero yo te doy tus 59.000 euros�.Se ha aceptado una quita del 10% del premio por cada participaci�n. En total se repartir�n 26.550.000 eurosVuelve el boxeador. El que se enfrent� a una sala furiosa. Para calmarse, a veces, le da golpes a una pera que tiene en su despacho... �Segunda opci�n: si no los quieres, no los recoges o te niegas a firmar este recibo, yo voy al juzgado, pongo 59.000 euros a tu nombre y haces lo que te d� la gana. As�, los 59.000 salen de la cuenta de la comisi�n y que el juzgado decida�. El plan le permite que la demanda sea colectiva o no, si sucediera, sea por alrededor del 10%, unos 6.600 euros por papeleta.Quedan solo 7 papeletas por inscribir. El viernes pasado, por la tarde, faltaba ese n�mero. A�n tienen que confirmarse dos o tres m�s. Adem�s, en el pueblo ronda el rumor de que un vecino ha perdido varias. �Tenemos noticias de que uno ya se ha ba�ado cuatro veces en el pantano buscando cuatro papeletas. Parece ser que las compr�, se las ech� al ba�ador y se fue a ba�ar�. A su pesar, esos 236.000 euros ser�an ya lodo. El monto por las papeletas no encontradas se redistribuir� entre el resto, aumentando la cifra a repartir.La arena sigue cayendo en el reloj y no parar� hasta hoy domingo 22 a las 23:59:59. G�mez Gallardo no olvida el sacrificio de H., para quien no hay un plan B excepto la generosidad espont�nea de los que cobren. Quiere quedarse con otra historia, un final feliz. Dos abuelos, a quienes registr� personalmente. Ellos pasaron por casualidad por Villaman�n. Compraron cuatro participaciones. El di�logo fue as� como lo recuerda. El abogado que pudo con una reuni�n de intransigentes se quiebra...—Sabe usted que hoy es uno de los d�as m�s felices de mi vida —le cuenta el anciano al letrado. Tengo dos noticias buen�simas. Vengo a cobrar la loter�a y le puedo regalar a mi hermana un buen pellizco.—�Y la segunda?—La segunda es que hoy me han dicho que estoy limpio de c�ncer.�Y nos abrazamos�, rememora con lo mejor que recuerda de cerrar el drama de la loter�a de Villaman�n. �Con eso me quedo�. Con lo bueno, con esa gente buena. �Nos abrazamos�, repite.El reportaje se public� en papel, ayer domingo 22 de marzo, antes del cierre definitivo del registro de las papeletas. Finalmente, ya se puede confirmar que "s�lo han quedado tres sin registrar", apunta el abogado G�mez Gallardo. Los que se han apuntado hasta la fecha l�mite, hab�an admitido recibir un monto con una reducci�n de alrededor del 10% del premio, aceptando que lo que sucedi� con la comisi�n de fiestas fue un error. Esa ha sido la soluci�n del se�or Lobo, la que ha conseguido en vista de los resultados, el consenso mayoritario. S�lo los due�os de seis papeletas se han registrado y han dejado en el aire una posible reclamaci�n posterior. En definitiva, se comenzar� a pagar desde ma�ana, una cifra superior. "Vamos a repartir el monto de esas tres papeletas. No se pagar�n 59.000 euros sino 59.396 euros".