CULTURACULTURA Su primer libro, '�Te crees muy moderno?', recoge su trabajo de divulgaci�n hist�rica en clave de humor y cultura 'pop'La divulgadora
Alba Saenc.MUNDOActualizado Domingo, 22 marzo 2026 - 21:30�Sab�as que Rams�s II difund�a fake news? �Que H�rcules fue el primer gymbro? �Que Arist�fanes populariz� el arte de la pullita siglos antes de que
Taylor Swift, que los griegos hicieron simposium como p�dcast conversacionales y que los egipcios montaban raves? La divulgadora cultural y (a�n) estudiante de Historia
Alba Saenc (
Salamanca, 2003) lleva tiempo desmontando en internet una de las certezas m�s c�modas de nuestra �poca: la idea de que vivimos en un tiempo radicalmente nuevo. En su ensayo �Te crees muy moderno? (editado por MR), propone mirar hacia atr�s para relativizar el presente y sus convicciones."Ahora somos una sociedad s�per individualista, muy de yo, yo y solo yo. Antiguamente, si ten�as tanto ego, te mataban", dice entre risas. "Vivimos en una �poca en la que el progreso es producir y consumir. Me alucinan cosas como que los hombres y mujeres de la prehistoria ten�an mucho m�s tiempo libre que nosotro. Sal�an a cazar y trabajaban unos meses al a�o".Para saber m�sPara Saenc, analizar el pasado sirve precisamente para cuestionar su relato. Su libro plantea que muchas ideas que hoy consideramos modernas -ciertos debates culturales, determinadas formas de relaci�n- tienen ra�ces mucho m�s antiguas de lo que solemos admitir.Su trayectoria como divulgadora comenz� de forma bastante espont�nea. Durante la pandemia, Saenc empez� a publicar memes sobre historia en redes sociales y encontr� r�pidamente una audiencia que hoy supera el medio mill�n de seguidores en TikTok y 350.000 en Instagram. Sus v�deos le han valido reconocimientos como el Premio a la Mejor Educadora Digital de Arte en 2024 y el Premio TikTok 2025 de Educaci�n y Cultura. Profundiz� en los secretos de la creaci�n de contenidos con
National Geographic y empez� a colaborar en el programa Cr�nica de Espa�a, de
RNE."Cuando est�s en redes sociales tienes tres segundos para que alguien se quede", explica. Con el tiempo, aquel formato ligero evolucion� hacia una divulgaci�n m�s ambiciosa, aunque ella insiste en que el humor sigue siendo la clave. En el libro hay expresiones como "Tinder hoplita" o comparaciones entre la cultura cl�sica y la cultura pop contempor�nea para explicar el origen de la cultura de la cancelaci�n y de la machosfera. No se trata de trivializar el pasado, sino de abrirlo.Rodeada de amigos "brillantes" incapaces de encontrar un futuro en las humanidades, Saenc se considera una privilegiada de 22 a�os: "Si ma�ana se descubre la tumba de Alejandro Magno, la vida de la gente seguir� siendo la misma", reflexiona. "Pero las ciencias tambi�n necesitan de la �tica y de las humanidades para no perdernos como sociedad".�Te crees muy moderno? tambi�n advierte contra el anacronismo, contra las categor�as contempor�neas aplicadas a sociedades del pasado. "Intentar entender la historia con nuestras etiquetas actuales es uno de los errores m�s comunes. Las sociedades antiguas funcionaban con c�digos distintos. A veces nos inventamos una Antig�edad m�s progresista de lo que fue para tranquilizarnos", se�ala. Es el tipo de simplificaci�n que aparece cuando el pasado se utiliza como arma en debates contempor�neos. "La Historia es mucho m�s compleja de lo que nos gustar�a. Cuando la usamos para justificar posiciones actuales, en conversaciones sobre el feminismo o las personas transg�nero, muchas veces estamos seleccionando solo las partes que nos convienen. �Qui�nes somos nosotros para negar realidades que existen desde hace siglos?".Durante a�os, parte del mundo acad�mico ha mirado con desconfianza a quienes explican la historia en internet. Esa tensi�n entre academia y divulgaci�n sigue existiendo, pero Saenc cree que se est� diluyendo. "La divulgaci�n es fundamental. Si no acercamos el conocimiento a la sociedad, �para qui�n estamos trabajando? Tengo profesores que me animan mucho y me agradecen la labor, aunque tambi�n los hay que te miran con desprecio porque llevan a�os escribiendo y su nombre solo se conoce en su c�rculo", dice Saenc. "El objetivo de esto es que mi t�o y mi prima, que no han estudiado Historia, puedan adquirir algo de cultura general sobre la historia de la humanidad. Sin divulgadores, lo que investiga el historiador en su despacho no lo conocer�a nadie, aunque sea un trabajo incre�ble".M�s all� del valor de las Humanidades en un mundo digitalizado, el libro tambi�n plantea una reflexi�n m�s amplia sobre el presente. Saenc observa con escepticismo algunas de las promesas del progreso contempor�neo. "Estamos m�s conectados que nunca, pero m�s desconectados de la realidad que nunca. Somos seres tecnol�gicos que han perdido cosas importantes, como pasar tiempo con la gente a la que queremos". Meses antes de la publicaci�n de su libro, decidi� volver a Fuenteguinaldo, su pueblo de 600 habitantes, para sentir que recuperaba el control de su vida. "Para poder dar un paseo cerca de un castro vet�n del siglo V a.C.".En ese contraste surge otra idea central en su trabajo: la historia no es una l�nea recta hacia el progreso. M�s bien se parece a una trayectoria irregular, llena de avances, retrocesos y contradicciones. Lo que creemos nuevo solo es una variaci�n de algo que ya ocurri�: "Habr�a que integrar el conocimiento del patrimonio en el curr�culo escolar y hacerle entender a la gente que no tiene que irse lej�simos. En Espa�a tenemos un patrimonio art�stico y cultural s�per rico. Es historia viva".