Washington. Servicio Especial 23/03/2026 17:54 Actualizado a 24/03/2026 10:10 Cientos de agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), armados pero sin sus habituales máscaras tapándoles la cara, han sido desplegados este lunes en 13 aeropuertos de Estados Unidos para aliviar las largas colas generadas por la falta de financiación del Departamento de Seguridad Nacional. Es la respuesta de la Administración de
Donald Trump al cierre parcial del Gobierno, producido por la falta de acuerdo entre demócratas y republicanos en el Capitolio, que ha dejado sin sueldo a los empleados de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), encargados del escaneo de equipajes y la seguridad general en los aeropuertos.Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), esta mañana en el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy. SPENCER PLATT / AFPLa policía migratoria, que no tiene ningún entrenamiento para garantizar el orden aeroportuario, ha sido vista en algunos de los aeropuertos principales del país, en las ciudades de
Atlanta,
Chicago, Nueva Orleans, Filadelfia y Nueva York, entre otras. Al ser considerados trabajadores “esenciales”, los empleados de la TSA están obligados a trabajar aún sin percibir ningún sueldo, lo que ha llevado a muchos de ellos a ausentarse, y más de 300 han renunciado desde que comenzó el cierre el 14 de febrero, según datos de la Casa Blanca.Lee tambiénPese al despliegue del ICE, la situación en los aeropuertos sigue siendo caótica, con largas esperas para pasar el control de seguridad, en algunos casos de más de cuatro horas, como es el caso de
Atlanta, el más concurrido del mundo. En una serie de imágenes publicadas por pasajeros en las redes sociales, se puede observar a los agentes migratorios parados de pie, sin realizar ningún otro trabajo que el de estar presentes ante las largas colas.“Respetando todas las directrices y protocolos de seguridad, simplemente estamos ahí para ayudar a la TSA a hacer su trabajo en las áreas donde necesitan su experiencia especializada”, ha explicado el director de la política fronteriza,
Tom Homan, en una entrevista con la CNN. “Hay roles que podemos desempeñar para liberar a los agentes de la TSA de funciones no significativas, como vigilar una salida, para que puedan volver a las máquinas de escaneo y mover a la gente más rápido.”Pero los demócratas han expresado su preocupación sobre la inédita presencia de estos agentes migratorios. “Lo último que necesita el pueblo estadounidense es que agentes de ICE sin entrenamiento sean desplegados en aeropuertos de todo el país”, dijo ayer el líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries. “Ya hemos visto cómo se comporta ICE. En su mayor parte, estas son personas sin entrenamiento para el trabajo que actualmente tienen, y mucho menos para ser desplegadas en situaciones de alta exposición y gran sensibilidad en aeropuertos de todo el país”.Hakeem Jeffries, congresista demócrata“No tienen entrenamiento para su trabajo, y menos para ser desplegados en situaciones de alta exposición en los aeropuertos”En una publicación en su plataforma, Truth Social, Trump ha instado a los agentes a no llevar máscaras, como sí hacen para no ser identificados durante sus redadas migratorias en vecindarios vulnerables alrededor del país. “Soy un gran defensor de que ICE use máscaras cuando busca y se ve obligado a lidiar con criminales empedernidos, muchos de los cuales fueron dejados entrar a nuestro país por el dormilón Joe Biden y su maravillosa 'Zar de la Frontera', Kamala (¡ella nunca fue siquiera a la Frontera!), a través de su absolutamente descabellada política de fronteras abiertas. Sin embargo, agradecería enormemente que no usen máscaras cuando ayuden a sacar a nuestro país del desastre causado por los Demócratas en los aeropuertos”, ha escrito el presidente.Después de la polémica generada por los agresivos métodos del ICE, cuyos agentes y los de la Patrulla Fronteriza mataron a dos ciudadanos estadounidenses en Minneapolis, los demócratas se negaron a aprobar la financiación del Departamento de Seguridad Nacional. Para hacerlo, exigieron a los republicanos una serie de reformas en la política migratoria de Trump, pero estos las rechazaron. Estas medidas incluían que los agentes migratorios fueran identificados y sin máscaras, que llevaran consigo cámaras corporales y que tan solo entraran en propiedades privadas mediante una orden judicial. Tras el rechazo republicano, los demócratas propusieron financiar todo el Departamento excepto el ICE, pero la bancada del presidente bloqueó la propuesta.En realidad, el actual cierre parcial de la Administración, que ha dejado sin fondos a agencias como la TSA, el fondo federal de emergencias (FEMA) o la Guardia Costera, no ha afectado al presupuesto del ICE. El Congreso le asignó en junio del año pasado decenas de miles de millones de dólares y la convirtió en la mayor agencia federal de aplicación de la ley del mundo, con un presupuesto anual superior al combinado de todas las demás agencias de su tipo en el país. Concretamente, la llamada “gran y hermosa” ley de gasto cuadriplicó el presupuesto de ICE, de los 10.000 millones de dólares anuales a los 37.500 millones en cada uno de los próximos cuatro años.