Nos ha dejado el entrañable y querido amigo Antoni Marí, a los 81 años. Poeta, ensayista, narrador, profesor, editor, sobresalió en todos los campos, con su inteligencia, sensibilidad y humor incomparables. Fue uno de los autores más exigentes y completos de su generación. Se dio a conocer como escritor en un texto publicado con su amigo
Francesc Parcerisas, Variacions sobre un tema romántic “Ombra i llum” (1978), y se consagró como poeta en su primer libro El preludi (1979), publicado en Quaderns Crema, al cual siguieron Un viatge d'hivern (1989) y El desert (1997), libros que reunió en el volumen Tríptic des Jondal (2003) muestra de su poesía meditativa, reflexiva y elegiaca que mitificó el paisaje ibicenco. La antología El entusiasmo y la quietud (1979), grupo de textos románticos de referencia, fue su primera aportación como ensayista. Libros como L'home de geni (1984), donde recogió su tesis doctoral, La voluntat expressiva (1987) o Formes de l'individualisme (1994) permiten constatar el rigor de sus ensayos y la diversidad de sus intereses vinculados al proceso creativo y a la investigación y reflexión sobre las ideas estéticas de la modernidad. Más tarde, exploró la narrativa en libros como El vas de plata (1991), textos que conforman una autobiografía moral de la infancia y la adolescencia, o El camí de Vicennes (1995), que describe la conversación y los dilemas entre Rousseau y Diderot en un brillante resumen de las ideas de la Ilustración.Recuerdo especialmente todos los años fabulosos en los que, junto a Jordi Balló,
Sergio Vila-Sanjuan,
Xavier Antich,
Andrés Hispano, Xavier Montanyà,
Carles Guerra e Íngrid Guardiola. coincidimos en el consejo asesor en la creación y desarrollo del suplemento Cultura/s de este diario. Con su pasión y vehemencia habituales, Toni defendía y reflexionaba sobre las propuestas y los temas que se generaban en las reuniones a las cuales asistía feliz y contento, las cuales acababan muy a menudo en animadas e interminables cenas. También recuerdo con emoción los encuentros familiares en
Eivissa donde él recuperaba su paraíso perdido, a la sombra del algarrobo y los árboles cercanos a su casa tradicional entre campos que ya empezaban a estar rodeados de muros y casas de turistas y nuevos ricos.Lee tambiénComo profesor formó a numerosos profesionales de las artes y de las letras de varias generaciones, primero en la
Universitat Autònoma de Barcelona, después como catedrático de Teoria de les Arts en la
Universitat Pompeu Fabra. Será recordado por sus clases apasionadas y sus conocimientos enciclopédicos. Solo hay que ver, por ejemplo, el último libro de Lluís Nacenta, flamante nuevo director del Museo del Diseño, que dedica Càlcul de metàfores. La confluència de ciència i humanitats al segle XXI (2025) “a l’Antoni Marí, el meu mestre”.Muchos de sus amigos esperábamos su presencia en la presentación de lo que será su último libro, el bello largo poema en verso Quatre costats (2025), publicado por LaBreu, inspirado en los Four quartets de T. S. Eliot, verdadero testamento poético de su obra. Pero desgraciadamente los problemas que sufría en la espalda, que lo postraban de dolor, y las numerosas operaciones a las cuales se había tenido que someter han estropeado su salud hasta el final.Sus amigos, alumnos y lectores echaremos en falta al gran poeta, escritor y profesor de carácter indomable e irreductible.