Actualizado Martes, 24 marzo 2026 - 02:23Para el gobierno espa�ol, situaciones excepcionales, requieren medidas excepcionales, y el mercado inmobiliario no queda fuera. "No vamos a renunciar a dar respuesta tambi�n a la emergencia habitacional", dec�a Pedro S�nchez, al anunciar el decreto que recoge la pr�rroga de los contratos de alquiler -que finalicen antes de que termine el 2027- y el tope a la actualizaci�n de los precios -para los contratos que entraron en vigor antes de la Ley de Vivienda-. Dos medidas que afectar�n a m�s de 600.000 contratos que terminan este a�o y que el sector viene rechazando por su efecto negativo en la (poca) oferta disponible. Ahora, m�s de un tercio (34%) de los contratos que finalizar�n este 2026 y 2027 se retirar� del mercado del alquiler de larga duraci�n, seg�n una encuesta de
Fotocasa Research."Nunca hab�amos detectado una fuga de oferta similar en el mercado", asegura Mar�a Matos, directora de Estudios y portavoz de Fotocasa. "Si se mantienen este tipo de medidas intervencionistas y punitivas, la retirada de las viviendas del mercado podr�a intensificarse en los pr�ximos meses". Seg�n los datos, el 24% de quienes se retirar�n del alquiler residencial prev� vender el inmueble una vez que finalice el contrato, mientras que el 8% planea destinarlo al alquiler de habitaciones o reconvertirlo en un apartamento de alquiler vacacional (2%). En cualquier caso, representa una p�rdida a la oferta residencial de larga duraci�n, que ya es escasa para la demanda. Sobre todo como consecuencia de la "creciente falta de seguridad y de confianza en el mercado", apunta Matos.Precisamente, ese es un efecto que varios actores del sector inmobiliario han advertido alrededor de las medidas de vivienda en el Plan anticrisis, incluyendo a la Confederaci�n Espa�ola de Organizaciones Empresariales (CEOE) y a Confederaci�n Espa�ola de la Peque�a y Mediana Empresa (Cepyme) que alertaron de la "preocupante inseguridad jur�dica" ya que, aunque entraron en vigor este domingo, a�n tienen que pasar por el
Congreso donde incluso S�nchez reconoce que no hay una mayor�a parlamentaria.Sin embargo, la destrucci�n de oferta a causa de la intervenci�n en el mercado del alquiler y las medidas para contener los precios es una discusi�n que hab�a empezado con el nacimiento de la Ley de Vivienda, en 2023. Desde entonces, ya hab�a un 42% de propietarios que se planteaba retirar su propiedad del mercado de alquiler de larga duraci�n, seg�n
Fotocasa Research, y as� ha terminado ocurriendo. "El mercado tiene alrededor de un 50% menos de oferta que hace cinco a�os", afirma la portavoz.M�s all� de que el
Congreso de o no luz verde a este real decreto-ley, Matos detalla que lo relevante es que este mercado debe ce�irse al �ndice de Referencia de Arrendamientos de Vivienda (IRAV), el indicador del Instituto Nacional de Estad�stica (INE) que limita la subida anual de los alquileres para evitar aumentos superiores al 3%, en reemplazo del �ndice de Precios de Consumo (IPC). En Febrero, se situ� en el 2,16 y se aplica obligatoriamente para actualizar la renta en los contratos de alquiler de vivienda habitual firmados despu�s del 25 de mayo de 2023.As� como sucede con otras medidas para contener los precios, como la declaraci�n de zonas tensionadas, muchos propietarios pierden el incentivo para continuar alquilando una vivienda por un tiempo largo porque la inflaci�n acumulada sigue creciendo. "No hay que olvidar que la rentabilidad es el principal motor por el que un propietario decide alquilar", explica la directora de Estudios, por lo que este tipo de medidas "mantiene un escenario de falta de consenso con los propietarios, inseguridad jur�dica y un clima de desconfianza que no se ha corregido".Y es que esta inseguridad y desconfianza de los propietarios es algo que, parad�jicamente, termina afectando a los inquilinos que m�s necesitan de alquileres asequibles. Los datos de
Fotocasa Research indican que, adem�s de retirar los inmuebles del mercado del alquiler convencional, entre otras opciones que considera el resto de propietarios encuestados incluye a reajustes en el precio o modificaciones en el perfil de los futuros arrendatarios. El 32% acepta que establecer� un precio m�s alto una vez que finalice el contrato, mientras que el 26% se�ala que priorizar los inquilinos que puedan asumir un pago mayor de la renta.Con todo esto, quienes buscan alquilar una vivienda residencial cada vez tienen menos opciones, sobre todo con el contexto geopol�tico actual. Con la p�rdida de oferta, las medidas que incluye el Plan anticrisis, podr�an resultar "contraproducentes". Jos� Mar�a Alfaro, presidente de la Federaci�n Nacional de Asociaciones Inmobiliarias (FAI) indica que el aumento de los costes energ�ticos podr�an presionar la inflaci�n, y por ende, los costes de construcci�n y el poder adquisitivo de los hogares. Con un escenario de endurecimiento hipotecario, "podr�a enfriar la demanda m�s dependiente de financiaci�n", apunta, que se volcar�an al alquiler y aumentar�a la presi�n en un mercado marcado por la escasez.