F�tbolEl t�cnico ha sabido conectar con un grupo agrietado tras el final de la etapa de Ancelotti y los primeros meses con Alonso. El mes de marzo asienta su proyecto.Arbeloa abraza a Vinicius.AFPActualizado Lunes, 23 marzo 2026 - 22:37�El fracaso est� en el camino hacia el �xito. Esta derrota me va a hacer mejorar a m� y nos va a hacer mejorar a todos�. Dos meses despu�s de una de las noches m�s humillantes de los �ltimos a�os, superado en la pr�rroga por un equipo de Segunda Divisi�n, �lvaro Arbeloa predijo en la sala de prensa del Carlos Belmonte de
Albacete el futuro a corto plazo del
Real Madrid. Lo hizo con convencimiento en mitad de las dudas que rodeaban al vestuario, al club y a su propia figura, elevada a entrenador del primer equipo tras varios a�os en el Juvenil y seis meses en el Castilla. Parec�a poco bagaje, pero el salmantino aterrizar� en abril tras haber ganado a
Mourinho,
Guardiola y Simeone y todav�a vivo en la pelea por la Liga y la Champions.�Los jugadores no se esperaban a alguien tan preparado�, aseguran a este peri�dico fuente cercanas a la plantilla del conjunto blanco. El equipo ven�a de unos meses de frustraci�n, acumulando la impotencia del �ltimo tramo de
Carlo Ancelotti, las pol�micas internas y medi�ticas de la etapa de
Xabi Alonso y las necesidades de una plantilla que era un puzle sin completar. No parec�a tener una soluci�n f�cil y en Valdebebas se ve�a a Arbeloa como una respuesta de emergencia. Casi un tiro al aire. Un parche temporal antes de la llegada de un entrenador con mayor peso.17 partidos m�s tarde, la sensaci�n es otra, especialmente despu�s de un mes de marzo que puede ser clave en el proyecto del entrenador novato. La derrota en
Albacete en Copa, en Lisboa en el �ltimo encuentro de la fase liguera de la
Champions League y ante
Osasuna y
Getafe en Liga parec�an torpedear por completo la temporada de los blancos, pero en las �ltimas semanas el t�cnico y el grupo han reaccionado. Cada uno a su manera.La charla del cambioCuerpo t�cnico y vestuario tuvieron una charla de grupo despu�s de caer ante el
Getafe, con Jos� �ngel S�nchez, director general del club, tambi�n presente. Esa conversaci�n fue importante para abrir en canal los problemas del equipo, pero la clave ha estado en Arbeloa. Aprovechando la desgracia de las lesiones de Bellingham y Mbapp�, el entrenador ha creado un Madrid comprometido y s�lido. Un bloque construido sobre R�diger, Tchouam�ni, Valverde y Vinicius y que ha tenido en Huijsen, G�ler o Brahim a secundarios de lujo. Adem�s, la apuesta de Arbeloa por Thiago Pitarch ha servido de est�mulo para parte del vestuario, que ha visto en la valent�a del t�cnico con la cantera una advertencia gigantesca.�Habla con ellos como un hermano mayor, como si les conociera de toda la vida�, explican en la ciudad deportiva de Valdebebas. Ese famoso �sof� gris� que Arbeloa ha mencionado en varias ruedas de prensa ha servido de psic�logo grupal. Por ah� han pasado Vinicius, Valverde o Brahim, este �ltimo hace s�lo un par de semanas, para tratar de reconectar al grupo con la realidad. Tres nombres vitales para el vestuario que se han hecho grandes en marzo. �Es directo y muy claro con ellos. Y a nivel futbol�stico explica las cosas de forma muy sencilla. Se lo hace f�cil�, insisten voces cercanas al vestuario.Lo m�s comentado ha sido c�mo Arbeloa ha tratado de acercarse al grupo a trav�s del elogio p�blico, a veces desmesurado, pero todas esas declaraciones han calado en una plantilla que ha demostrado que reacciona mejor ante el cari�o. �Tengo un equipazo. Cuando est�n tan implicados como est�n ahora, cuando tienen esa mentalidad... Quiero que se demuestre el poder de la amistad. Antes ten�a la sensaci�n de que sal�amos a jugar dependiendo del talento, de lo que se le ocurriese a cada uno. Tenemos que tener una idea y un estilo�, reflexion� el domingo tras ganar el derbi.Del fracaso en
Albacete a un marzo extraordinario hay dos meses y un Madrid totalmente diferente gobernado ahora por el �hermano mayor� Arbeloa.