CineLa carrera del actor ha supuesto un salto desde los m�s genuinos fracasados hasta la cima del gremio actoral de nuestro pa�s. Ahora repite a las �rdenes de
Cesc Gay en 53 domingos, una exploraci�n de las relaciones familiares en forma de pel�culaJavier C�mara posa en el hotel Pestana Plaza Mayor de
Madrid.Actualizado Lunes, 23 marzo 2026 - 21:36Javier C�mara (
Albelda de Iruega,
La Rioja, 1967) es una paradoja del cine en s� misma. Porque no hay en este pa�s nadie que del m�s genuino de los fracasos haya cosechado tanto �xito y durante tanto tiempo. Son 35 los a�os de oficio, sin descanso, y son otros tantos los que el dulce y tontorr�n fracasado ha sido una de las pieles en las que m�s se ha ajustado. Al mismo tiempo, no hay grande del cine patrio que no haya ido a buscar a un actor que es la vida en s� misma. El triunfo y la derrota. La risa y el llanto. Javier y C�mara. Todo uno y aqu� mismo.�Es verdad que he incidido mucho en el fracaso, pero yo soy un persona con mucho �xito. He tenido mucha suerte en la vida aunque imagino que tengo tambi�n algo de talento para llevar tantos a�os aqu� y sostenerme�, dice quien hace unas semanas, con el m�s puro fracasado, gan� su tercer Feroz gracias a Yakarta y est� a punto de estrenar en
Netflix 53 domingos, una exploraci�n m�s de
Cesc Gay sobre las relaciones humanas en forma de pel�cula. En este caso, analiza la idiosincrasia familiar a trav�s de un tr�o de hermanos: el opulento y exitoso (Javier Guti�rrez), la triunfadora y reprimida (
Carmen Machi) y, claro, el mordaz fracasado (Javier C�mara); y enfrente, un padre que empieza a no poder enfrentarse solo a la vida.Para saber m�sComo el fracaso, la introspecci�n familiar ha empezado en esta cincuentena a ser constante en los proyectos de Javier C�mara. Est� en los citados Yakarta y 53 domingos. Tambi�n estaba en el montaje teatral Vania x Vania, en El olvido que seremos y hasta en la trilog�a de Juan Carrasco. �Imagino que es algo generacional hablar de qui�n eres, de d�nde vienes�, expone. Y vuelve: �Tambi�n es cierto que ya tengo una edad y puedo ser entrenador, padre e, incluso, abuelo. Tambi�n puedo encarnar a personas divorciadas, enamoradas, separadas... personas con mucho m�s conflictos que cuando ten�a veintitantos. No s� si lo de la familia es una decisi�n m�a o que me buscan para ello. A m� es que me gusta complicarme la vida en las pel�culas. En la vida real no, pero en las pel�culas cada d�a m�s�.�C�mo ha sido esa transici�n a los personajes maduros?Porque tengo ya 59 a�os y en mi vida ha pasado de todo. Se te muere o enferma gente cercana, hay amigos que no vuelves a ver en muchos a�os, tienes amores y desamores. Con 59 a�os no puedes huir de que la vida te pase por encima varias veces. Y al que no le haya pasado, ser� peor actor.�Dir�a en ese caso que es usted mejor actor en este momento?Yo me gu�o por una frase de Fernando Fern�n G�mez que dec�a que hasta una edad bastante provecta no hay que examinar c�mo ha ido la vida ni c�mo eres actuando. Ah� es hacer, hacer, hacer y ya la vida te dir� si mereces premios o si te siguen llamando. A m� eso me tranquiliz�, desde que empec� tuve claro que no iba a ser yo quien me juzgara. Ahora, con 59 a�os, me pillas m�s relajado, me importa mucho menos todo y me enfrento a los personajes desde una mayor relajaci�n. Eso me hace ser m�s eficaz, m�s cari�oso y relajar las tensiones en un rodaje.�En esta trama familiar ha encontrado algo de s� mismo? �Ha encontrado al actual Javier?Mi madre tiene 94 a�os y tengo dos hermanas que est�n en el pueblo ocup�ndose de ella. Yo a veces me siento muy lejos estando en
Madrid, aunque siempre paso las vacaciones con ella. La trama de esta historia me interpela absolutamente, qu� hacer con un padre de 89 a�os que empieza a hacer cosas que no son coherentes. La suerte de mi familia es que, con 94 a�os, mi madre es la m�s l�cida. Esto pertenece a ese g�nero de div�n, tres hermanos hablando de la vida, de la muerte y de la hermandad. Adem�s, a m� los plat�s me fascinan, yo me no hubiera ido nunca de 7 vidas si el sistema me hubiese permitido hacer otras cosas. Me fui porque lleg� Almod�var y, a�n as�, lo llev� fatal. Soy consciente de que soy un actor de plat�, no me interesa nada la acci�n. Para m�, subir 17 escalones ya es una pel�cula de acci�n."Yo quiero ser un actor popular con el talento de L�pez V�zquez o Landa. Ojal� merezca estar donde est�n ellos"Ahora es el momento en el que me va a decir que, adem�s, ya tiene casi 60 a�os para esas cosas.Hay mucha gente con 60 a�os que est� guap�sima, pero yo tengo el menisco roto y me cuesta correr. Para m�, Yakarta era casi una serie de acci�n. Nunca pens� que a estas alturas estar�a aqu� donde estoy, y eso que empec� fuerte con Pajares. Fui muy r�pido alguien muy popular y no lo supe manejar bien. Trabaj� con Lina Morgan, con Jos� Sacrist�n, con Alberto San Juan. Mi carrera iba por un lugar plagado de curas, de popularidad y de televisi�n, pero me encontr� con un mont�n de gente talentosa y me convert� en lo que soy hoy, que no s� si est� bien o mal. En eso tiene mucho que ver Santiago Segura, que fue el primero que me puso en el cine de ahora con Torrente, para m� la mejor obra de costumbrismo de nuestro tiempo, heredera de Azcona y Berlanga.Hay algo en este pa�s con el concepto de actor popular, que es una definici�n muy precisa suya, que parece que tiene una connotaci�n peyorativa.Es imposible separarse de lo popular y, adem�s, es maravilloso ser popular. Que llenas teatros, co�o, la gente va a verte.
Carmen Machi y Javier Guti�rrez son un buen ejemplo, actores absolutamente populares y tremendamente talentosos. �Cu�l es el problema? A m� siempre me ha fascinado ser un actor popular. Jos� Luis L�pez V�zquez era el t�o, el cu�ado y el padrino de bodas de toda Espa�a. �Eso es malo? Fernando Rey, Paco Rabal, Alfredo Landa, Jos� Sacrist�n, Pepe Isbert, Mar�a Luisa Ponte, Manuel Alexandre, Florinda Chico... todos son populares. Son actores absolutamente nuestros. Yo quiero ser un actor popular como ellos porque no hay palabras para definir su talento. Robert De Niro te puede dar tres caras, L�pez V�zquez te daba 15, y todas brillantes. Ojal� merezca estar donde ellos estuvieron, ser su sobrino putativo. Aunque creo que a�n soy joven para merecerlo.En esta pel�cula aparecen, entremezclados en el relato familiar, muchos de los problemas sociales de nuestro tiempo: la vivienda, los discursos ultra y hom�fobos... Venimos de unos Goya muy pol�ticos y est� el debate de si ahora se exige a los artistas una posici�n pol�tica excesiva.Uno tiene que decir lo que siente y lo que le apetece, yo creo que puedo decir lo que me apetezca y dar mi opini�n pol�tica sin pensar en que me van a juzgar o que me van a dejar sin trabajo. En este oficio hay gente pol�ticamente muy bien posicionada, que se pronuncia muy bien y yo les aplaudo. Me parece terrible que un actor con un micr�fono delante no pueda dar su opini�n porque alguien le vaya a juzgar. Mira, defender los derechos humanos y la vida no es posicionarte pol�ticamente, es un deber como humano."Es san�simo y un aire fresco brutal que haya tantas mujeres con talento dirigiendo. No entiendo las quejas en la industria"El punto era si siente que se les fuerza.Eso est� en el fuero interno de cada uno y siempre tienes la posibilidad de callarte. Es verdad que a veces te preguntan por cosas sobre las que igual no tienes una opini�n muy clara. Pues te callas. Quiero decir, que ya somos mayores, las pel�culas que defendemos tienen su opini�n pol�tica y al trabajar, est�s dando una opini�n. Solo hay que ver mi trayectoria vital. Como dir�a Meryl Streep, no les voy a contar quien soy yo, pero en un 5% de cada pel�cula he dejado mi alma. Si las juntan todas, ese soy yo.�Qu� importancia tienen esas cuestiones para usted a la hora de aceptar un proyecto?Es algo muy importante, pero tambi�n hay personajes que no entiendes y son malvados. Defender personajes autoritarios est� bien para ver si hay algo de eso dentro de ti. Eso tambi�n es ponerte a prueba y no quiere decir que por estar en esa piel seas una mala persona. Esto me parece muy interesante, saber qu� te mueve como actor. A m� me gusta esta profesi�n porque me ha hecho hacerme muchas preguntas. En esta pel�cula he tenido que dar respuestas sobre la familia que no hubiera dado en mi vida personal, pero est� bien defender eso y hacerlo veraz porque a veces descubres cosas tuyas que no conoc�as. Hay millones de personas que no se ponen nunca en la piel del resto y eso es el horror. �C�mo puedes ir por la calle y no ponerte en la piel de otro que est� sufriendo? Eso no es posicionarse, por dios, eso es humanidad. Habr� gente que piense que mis opiniones son una mierda, pues qu� le voy a hacer.�Su carrera actoral le ha llevado a entenderse mejor? �A descubrir qui�n era realmente usted?Esta profesi�n me ha dado m�s de lo que yo le he dado a ella y siempre me lo he pasado muy bien. Ser actor es mi fantas�a, mi vida paralela, un personaje que me he construido para las entrevistas que me ha arrastrado muchas veces al terapeuta para recordar qui�n soy yo de verdad. Nunca me llevo los personajes a casa, pero la gente siempre espera algo de ti. Cuando eres un actor de comedia muy popular, la gente te sonr�e en un sem�foro, tengas o no un buen d�a. Es verdad que, al menos, te sonr�en. Yo tengo la sensaci�n de que sigo siendo un chaval de pueblo que fracas� en el colegio, pero han pasado 35 a�os. No tengo 59 a�os mentalmente, pero mi rodilla dolorida me lo deja claro cada ma�ana.Tengo la sensaci�n de que hay algo de aquel chaval relacionado con el fracaso que sigue dentro de usted.Puede ser, porque en este oficio si piensas que todo va a ser un fracaso vas con cierta tranquilidad. Qu� responsabilidad pensar que solo haces obras maestras. Llevo treinta y tantos a�os en esto y esa es mi mochila. El d�a que piense que ya he llegado a lo m�s alto, para qu� seguir. Nunca he estado interesado en la fama, es bastante molesto que est�n todo el rato mir�ndote por la calle aunque conmigo sean cari�osos. Yo siempre so�� con ser actor de teatro, formar una familia creativa y encontrar cosas dentro de m�. Luego me llegaron el cine y la televisi�n, pero estoy rodeado de talento. Hay tanto talento en este pa�s que solo quiero trabajar con ellos. Pienso en Alauda Ruiz de Az�a o en �lvaro y �ngela Cervantes. Gente que ha llegado hasta aqu� poquito a poco, escribiendo despacito, pasando penurias y que ahora salen adelante. Sobre todo, las directoras.Ahora, en una parte de esta industria, se ha instalado el discurso de que esas mujeres directoras encuentran m�s facilidades que los directores hombres para trabajar.Yo no pienso eso en absoluto. Esa mujeres han llegado a la industria por m�ritos propios, y todav�a tienen que llegar muchas m�s. El d�a que tengan una paridad del 50% ser� maravilloso, pero todav�a les queda mucho. Si ya molesta que sean un 30%, bienvenidas sean. Est� m�s complicado para los directores, claro, porque un mont�n de mujeres que quieren dirigir por fin pueden hacerlo. No entiendo las quejas, de verdad. Digo yo que tambi�n se merecer�n hacer ellas sus pel�culas, �no? Quiz� un hombre no va a tener todo el dinero que ten�a, pues igual es que hay que dividirlo para que todos podamos hacer pel�culas. Me parece san�simo y un aire fresco brutal que haya tantas mujeres con talento, fuerza y laboriosidad. Imagino que la industria tendr� un debate sobre muchas cosas, pero no haya ninguna duda sobre la avalancha de directoras talentosas porque es algo maravilloso.Me gustar�a que volvi�ramos al fracaso, al chico que empez� en esto. �Sigue viviendo algo de �l dentro de usted?Esto siempre me recuerda al rodaje de Torremolinos 73 que Candela (Pe�a) me escuch� decir un par de veces que era de pueblo y me dijo que eso no era verdad, que ya no lo era. Y es verdad. Hay d�as que soy de pueblo, otras de
Madrid y otrs simplemente de
La Rioja. Como estamos tan acostumbrados a moldearnos y a cincelarnos tienes muchos yo dentro de ti. Solo eres verdaderamente t� mismo cuando te metes en la cama y est�s tranquilo. Cuando desaparecen las loas, las epopeyas y las cr�ticas malas. Porque si te crees todo eso, no hay forma de seguir siendo actor. Yo soy un c�mulo de miseries y peque�as grandezas, pero a�n puedo levantarme cada ma�ana para hacer decentemente mi trabajo. Es verdad que he incidido mucho en el fracaso, pero yo soy un persona con mucho �xito. He tenido mucha suerte en la vida aunque imagino que tambi�n algo de talento para llevar tantos a�os aqu� y sostenerme. De esta profesi�n me bajar� yo cuando no pueda m�s porque no me va a bajar nadie. Yo fui un chaval que suspend� COU, estupendo, pero ya me queda lej�simos. Llevo 40 a�os en
Madrid, he vivido aqu� m�s del doble que en mi pueblo y eso me ha conformado. �Sigo siendo aquel chaval? Claro, la infancia te marca el para�so o el infierno, pero yo soy un privilegiado como actor, puedo decir que no a cosas.Ahora que est� entrando en los 60, con 35 a�os dedicados a esto, �ha pensado alguna vez en que se pueda acabar?Yo veo a Sacrist�n y a Lola Herrera tan fant�sticos y pienso que quiero estar ah�. As� que pienso que me tendr�n que echar, no tengo ninguna intenci�n de jubilarme. Tengo 59 a�os, si me tengo que jubilar en cinco a�os me muero. Ser�a una putada para m�. Si ahora es cuando m�s cosas tengo que contar y ofrecer, la jubilaci�n forzosa para un actor es una putada. Yo ahora admiro a la gente que llega nueva con 20 o 30 a�os, es mi momento de disfrutar, de gozar y de ofrecer toda la experiencia que tengo. Podr�a ser el padre y hasta el abuelo de todos ellos, ahora que estoy cogiendo cari�o, ya me importa una mierda todas las cr�ticas y se me ha ido todo el miedo no lo voy a dejar. Puede parecer una tonter�a, pero es que ahora me siento respetado, hay gente que quiere trabajar conmigo.Es que probablemente ahora usted sea el referente que para usted fueron los Fernan G�mez, Amparo Bar� o Jos� Luis L�pez V�zquez.A m� eso me da mucha verg�enza, pero es verdad que me viene gente que me dice que quiere trabajar conmigo. Luego pienso que he hecho 50 pel�culas, que alguna me habr� salido bien y me da orgullo que quieran trabajar conmigo.