“Por la mañana café, por la tarde ron”. La canción de
Bad Bunny irrumpió en los altavoces de la feria
Alimentaria y captó de inmediato la atención de los asistentes, que poco a poco comenzaron a acercarse al escenario del café. “Aquí les vamos a demostrar lo que es una coffee rave ”, anunciaron tres jóvenes. “El sector de la restauración es cada vez más competitivo y el marketing ya no tiene el mismo impacto”, explicó
Palak Bothra, cofundadora de
Bcn Coffe Rave. La tendencia, nacida de la fusión entre la cultura del café de especialidad y la energía de la música electrónica, propone sesiones de DJ en espacios diurnos donde el protagonista ya no es el alcohol. Este fenómeno ha dado el salto de una moda casi oculta a un formato cada vez más profesionalizado.En las manos del público, tazas de café de filtro, ligero y aromático, se mezclaban con la suavidad cremosa de la leche de avena. De fondo, el DJ marcaba el ritmo. Fue una apertura vibrante para la primera mañana de
Alimentaria, donde las bebidas funcionales, las infusiones adaptogénicas y los suplementos proteicos se adueñaron de buena parte de los pabellones. A pocos metros, la escena lo confirmaba: un enorme mapache de pelaje violeta actuaba como imán, atrayendo miradas y desviando a los transeúntes del stand de una conocida multinacional de refrescos hacia su propio “nido”, el espacio de
Slap. Allí, entre curiosos y móviles en alto, se daba a conocer una gaseosa prebiótica (rica en fibra, sin azúcares añadidos y baja en calorías) que se presenta como “la alternativa perfecta a los refrescos tradicionales”. Muy cerca, el recorrido continuaba entre propuestas que jugaban a reinventar lo conocido: los mocktails de
Groove recuperaban sabores icónicos como el Cosmopolitan, el Spritz o el Cuba Libre, pero despojados de alcohol y listos para beber directamente de la lata.La inmediatez impulsa productos como un revuelto de huevo instantáneo listo en 90 segundosA lo largo de medio siglo de
Alimentaria, la realidad ha ido acercándose cada vez más a la ficción. Como en
Charlie y la fábrica de chocolate , donde una simple goma de mascar prometía una comida completa, la propuesta de la marca
yfood ha trasladado esa fantasía al formato botella. El resultado es “una comida lista para beber” que (aunque no cambia de sabor como en el imaginario de
Roald Dahl ni, por suerte, provoca aquellos efectos secundarios) combina 30 gramos de proteína con 26 vitaminas y minerales, y promete “mantener la saciedad entre tres y cinco horas”.El público se inclina por formatos de consumo rápido y sencillo Àlex Garcia / PropiasPracticidad e inmediatez son dos de las grandes demandas de la gastronomía actual. Lo demuestra la curiosidad que generó la propuesta de Álvarez Camacho, que presentó Egg ¡Boom!, un revuelto de huevo instantáneo listo para microondas. Solo hay que añadir agua al envase, remover y calentar. “En apenas 90 segundos puedes obtener un snack saludable”, explicaban en el stand, donde lo ofrecían en distintos sabores como clásico, espinacas, chorizo, jamón o masala. Sin conservantes, sin gluten y con un alto contenido proteico, el producto apunta directamente a quienes buscan soluciones rápidas de consumo sin renunciar a lo nutritivo.El huevo, una de las fuentes de proteína más versátiles y demandadas, sigue encontrando nuevas formas de reinventarse. Este año lo hace en forma de chips, listos para consumir. Es la propuesta de Ouegg, que presenta los que define como los primeros chips de huevo del mundo, elaborados únicamente a partir de claras.Con la llegada de la tarde, una pequeña vitrina en el pabellón de carnes concentraba la atención de numerosos visitantes en el recinto de L’Hospitalet. Tras el cristal, brillaba lo que se presenta como el primer embutido de lujo del mercado: para celebrar su centenario, la empresa Font-Sans ha creado un fuet recubierto oro comestible de 24 quilates. Más allá del brillo de la propuesta, el gesto sintetiza el espíritu de la feria: una industria en constante transformación, donde la tradición convive con nuevas formas de consumo.