Dijo una vez
Heráclito que “no es posible descender dos veces el mismo río”, cita que nos recuerda la naturaleza cambiante de tantos cuerpos de agua alrededor del mundo. Y, por supuesto, su gran atractivo: navegar por el río de un destino que cambia a cada segundo, desde los paisajes del Danubio hasta los mares de cocoteros del sur de
India.Si estás pensando en conocer un nuevo país de forma diferente, los siguientes cruceros fluviales suponen la mejor alternativa a los más extendidos cruceros oceánicos.AmazonasNavegar por el Amazonas es una forma distinta de conocer uno de los pulmones del planetaLUC KOHNENEl gran pulmón verde del planeta engloba una red fluvial que alcanza
Brasil,
Colombia,
Venezuela,
Bolivia, Perú,
Surinam o las Guayanas. Por este motivo, en un primer momento puede resultar complicado elegir el itinerario correcto. Lee tambiénGeneralmente, existen diversos cruceros entre las ciudades de Manaos y Belém, en territorio brasileño, si bien aquellos que prefiráis una ruta más larga podéis iniciar el recorrido en territorio peruano desde Iquitos hasta atravesar el corazón de la Pachamama hasta alcanzar Manaos, o adentrarnos en la reserva nacional Pacaya-Samiria, también en Perú, a través de un crucero más corto que permite avistar delfines rosados, tortugas y caimanes.DueroUn crucero navega por el Duero en OportoGetty Images/iStockphotoLos amantes del vino descubriréis que existen diversos cruceros fluviales en torno al caldo de los dioses, desde Burdeos a través del Garona hasta un recorrido por el Duero con brindis final en Vila Nova de Gaia, en Oporto. Los cruceros a través del valle del Duero suelen recorrer las poblaciones de Régua, Porto Antiguo -el corazón de los viñedos de Oporto-, los barrios medievales de Guimarães y, en algunos casos, incluyendo Salamanca como ciudad de embarque o llegada.DanubioEl parlamento de Budapest, un edificio icónico a orillas del DanubioGetty Images/iStockphotoEl segundo río más largo de Europa nace en el corazón de la Selva Negra, en Alemania, hasta desembocar como delta en el mar Negro tras un recorrido de 2.850 kilómetros. Un cauce de posibilidades que nos lleva desde la elegancia barroca de Viena hasta el corazón de la vibrante ciudad de Budapest, principal corazón de una ruta fluvial que también incluye el valle de Wachau y la ciudad de Dürnstein, una de las grandes regiones vinícolas de Austria, el pueblo mágico de Cesky Krumlov, en República Checa, o el encanto de Bratislava.NiloUn crucero frente al templo de LuxorOLHA SOLODENKOEl río más icónico del continente africano habla de dioses cocodrilo, pueblos de colores, templos eternos y rituales ancestrales. Una arteria exuberante que deja atrás las pirámides de Egipto para sumergirnos en un crucero por el fascinante tramo que une Luxor con Asuán a través de recorridos de entre tres y siete días que suelen incluir diversos escenarios. Entre ellos, los templos de Karnak y Luxor, las tumbas del Valle de los Reyes, algunos tramos a navegar en una faluca -la embarcación tradicional del Nilo-, las ruinas de la isla Elefantina, o el último pueblo nubio, etnia de rica historia a orillas del río.MekongBahía de Halong, patrimonio de la humanidadNick TsugulievAlgunos cruceros fluviales nos permiten conocer mejor algunos destinos o ciudades importantes. Sin embargo, un recorrido por el río Mekong se basa en la observación de la vida local que emana de sus estanques de lotos, barcas de colores, arrozales y antiguas ruinas jemeres. Generalmente, el viaje más ambicioso enlaza Ciudad Ho Chi Minh (antigua Saigón), en Vietnam, para adentrarte en los misterios del delta del Mekong -los mercados flotantes de Can Tho o la población de Chau Doc, cerca de la frontera-, alcanzar Camboya y sucumbir al encanto de la capital, Phnom Penh. Y, finalmente, llegar a los icónicos templos de Angkor Wat, en Siem Reap.GangesVista de Benarés desde el GangesGetty Images/iStockphotoHablar de
India y cruceros fluviales supone hacerlo de varias opciones. Abrazar la naturaleza que susurra a través de los 900 kilómetros de backwaters, un sistema de marismas, ríos y lagunas en el tropical estado de Kerala, en el sur del país; los desconocidos paisajes del estado de Assam, cuna del rinoceronte e islas fluviales, o dejarnos llevar por la magia y espiritualidad de un crucero por el río Ganges, el más sagrado de
India. Nada mejor que partir de la ciudad de Patna para dejarnos caer entre la tumba mogola de Maner, Ghazipur y sus cultivos de opio, hasta alcanzar la mágica ciudad de Benarés, donde cientos de fieles descienden cada día los famosos ghats o escalones espirituales para zambullirse en la delgada línea que separa el mundo terrenal de los dioses.DelicatessenCeremonia aarti en BenarésQuedarse en Benarés supone ser testigo de diversos rituales, siendo las cremaciones nocturnas junto al río una de las más demandadas junto con el aarti. Esta ceremonia que se celebra al caer el sol en el ghat Dashashwamedh, uno de los más grandes del río Ganges, incluye una pooja (u ofrenda) a la diosa Ganga, deidad de cuyos cabellos nació el río más importante de
India, y a la que se honra entre grandes lámparas de aceite o diyas, cantos de devoción e incienso.MisisipiUn barco nevega por el Misisipi cerca de Algiers PointampueroleonardoUn crucero por el río Misisipi significa zambullirse en un mundo acuático de jazz, bayous, susurros de vudú y platos de gumbo. Historias de la esclavitud, antiguas hechiceras y mucha música suelen conectar la ciudad de Nueva Orleans, el corazón del estado de Luisiana; y la ciudad de Memphis, cuna del blues; a través del tramo del Bajo Misisipi, ideal para experimentar el hechizo de esta tierra flotante llena de secretos.