Ascó (
Tarragona) acaba de inaugurar una instalación que aspira a convertirse en un referente de sostenibilidad energética en el ámbito de los equipamientos deportivos. En el nuevo
Complex Lúdic Esportiu Municipal ocurre algo que hasta hace poco parecía impensable, el calor que generan las bombas de calor geotérmicas mientras funcionan se aprovecha para calentar el agua de la piscina y producir agua caliente para las duchas.Este innovador concepto energético ha sido posible gracias a un sistema geotérmico basado en equipos de
Ecoforest, capaz de proporcionar calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria de forma simultánea. El complejo integra piscina cubierta, salas de fitness, espacios de rehabilitación y zonas de bienestar en un edificio diseñado para que la energía se aproveche al máximo. A nivel energético, la geotermia se combina con energía fotovoltaica, unidades de tratamiento de aire y deshumectación del ambiente para crear un “hub energético”.
Complex Lúdic Esportiu Municipal JORDI CLARIANAMás allá de las instalaciones deportivas, el proyecto representa un ejemplo de cómo la innovación energética puede transformar el funcionamiento de los edificios públicos. El sistema instalado permite reducir de forma muy significativa el consumo energético, simplificar el mantenimiento y amortizar la inversión en un plazo muy breve que se estima entre los 5 y 8 años de uso. En otras palabras, cuenta con más eficiencia, más servicios y menos gasto.El reto de un edificio con demandas energéticas opuestasLos complejos deportivos con piscina cubierta figuran entre los edificios más exigentes desde el punto de vista energético. Mantener el agua de la piscina a una temperatura confortable de entre 27 y 29 °C requiere un suministro constante de calor, mientras que el ambiente debe mantenerse deshumidificado para garantizar el confort y la calidad del aire. En paralelo, las salas de fitness concentran una elevada densidad de usuarios realizando actividad física, lo que genera grandes cargas térmicas que obligan a refrigerar los espacios prácticamente durante todo el año.Tradicionalmente, estos edificios utilizaban sistemas independientes, por un lado, se enfriaba el gimnasio expulsando calor al exterior y, por otro, se generaba calor adicional para climatizar la piscina y producir agua caliente sanitaria. El resultado era un sistema poco eficiente y con un importante desperdicio energético. El proyecto de Ascó demuestra que es posible hacerlo de una forma mucho más inteligente. La clave está en aprovechar la energía que ya existe dentro del propio edificio, transformando lo que antes se desperdiciaba en un recurso energético valioso.Recuperar el calor para generar energía útilLa clave de este sistema está en el uso de bombas de calor geotérmicas, una tecnología que cada vez se utiliza más en edificios eficientes. A diferencia de los sistemas tradicionales que generan calor quemando combustibles, las bombas de calor aprovechan la energía que ya existe en el entorno, en este caso en el subsuelo, y la trasladan al edificio para calentarlo o enfriarlo, así lo explican del equipo técnico de
Ecoforest.Este proceso requiere muy poca electricidad y permite producir mucha más energía térmica de la que se consume ya que el sistema geotérmico instalado se basa en bombas de calor de alta potencia de sólo 255 kW que aquí se combinan con el resto de elementos del sistema para alcanzar una demanda de 321,4 kW. Cuando el sistema enfría las salas de fitness, el calor sobrante producido por el compresor de la bomba de calor no se desperdicia. En lugar de expulsarse al exterior, se recupera y se reutiliza para calentar el agua de la piscina o producir agua caliente sanitaria para las duchas.Sistema de bombas de calor de EcoforestJORDI CLARIANAEsta tecnología de recuperación de calor, denominada High Temperature Recovery (HTR), permite que el edificio funcione como un auténtico circuito cerrado donde el calor generado en una zona se convierte en recurso energético para otra. El principio de funcionamiento de las bombas de calor es sencillo pero extremadamente eficiente, en lugar de generar calor quemando combustibles, captan energía térmica del entorno, este caso del subsuelo, y la amplifican para climatizar el edificio, en este caso el sistema produce más de cuatro veces la energía que utiliza.Energía renovable procedente del subsueloPara alimentar el sistema térmico, el complejo aprovecha la energía estable del subsuelo mediante un campo de captación geotérmica formado por perforaciones verticales de unos 125 metros de profundidad aproximadamente, realizadas por Quali Geotermia, especialista en este tipo de instalaciones. Por el interior de estas sondas circula agua que intercambia temperatura con la tierra. A diferencia del aire exterior, cuya temperatura fluctúa constantemente, la del subsuelo permanece prácticamente estable durante todo el año. Como complemento sostenible, el ahorro energético se maximiza mediante 193 paneles fotovoltaicos capaces de generar más de 93,6 kW de potencia eléctrica.Además, todas las bombas de calor de
Ecoforest incorporan “un gestor energético que lee continuamente el balance eléctrico del edificio y cuando detecta que sobra energía solar, activa el modo excedente, en lugar de ceder o malvender la energía a la red ”, así lo explica Álex Olives de Ingenieria Quadrifoli, encargado del diseño de la solución de climatización. De este modo, aprovecha los excedentes solares para almacenar energía en forma de calor en los depósitos de agua del complejo, con lo que el edificio puede funcionar como una batería térmica, reduciendo aún más el consumo incluso cuando debe satisfacer simultáneamente demandas de climatización opuestas.Bomba de calor de EcoforestEcoforestUna de las principales ventajas de la bomba de calor ecoGEO+ HP es su capacidad para proporcionar varios servicios al mismo tiempo. Y según explica Santi Olalla, responsable comercial de
Ecoforest, en la zona “en este proyecto producen al mismo tiempo calefacción para distintas zonas del edificio, refrigeración en salas deportivas y agua caliente sanitaria para vestuarios y duchas.” Además, contribuye a la deshumidificación del aire en la zona de piscina y al calentamiento de la sauna, garantizando un confort constante para usuarios y personal durante todo el año.Un proyecto desarrollado por especialistas del sectorEl complejo deportivo de Ascó es el resultado del trabajo conjunto de diferentes profesionales del ámbito de la arquitectura, la ingeniería y la construcción. El proyecto arquitectónico ha sido desarrollado por Rosa M. Poyo Perelló, de Estudi Arquitectura, que ha concebido un edificio capaz de integrar funcionalidad deportiva, bienestar y eficiencia energética. En cuanto a la ingeniería energética ha sido prescrita por Ingeniería Quadrifoli, responsable de definir la solución técnica que permite aprovechar al máximo el potencial de la geotermia.La ejecución de las obras y la instalación del sistema han corrido a cargo de Romà Infraestructures, empresa responsable de materializar el diseño técnico del complejo. El proyecto, impulsado por el Ayuntamiento de Ascó, representa un avance hacia un modelo de gestión energéticamente más sostenible.Un modelo para los edificios públicos del futuroEl resultado es un complejo deportivo capaz de ofrecer un alto nivel de confort térmico en todas sus instalaciones, piscina, salas deportivas, vestuarios y zonas de descanso, con un consumo energético muy inferior al de los sistemas tradicionales. Además de reducir significativamente los costes de funcionamiento, el sistema energético instalado minimiza la huella de carbono con un ahorro de 29,5 toneladas CO2 por año y simplifica su mantenimiento, dos factores clave para la gestión de infraestructuras públicas.Con proyectos como el complejo deportivo de Ascó,
Ecoforest consolida su papel como referente en soluciones geotérmicas de alta potencia para edificios públicos y grandes instalaciones. El nuevo equipamiento deportivo no solo amplía la oferta de servicios para los ciudadanos del municipio. También se convierte en un ejemplo tangible de cómo la innovación tecnológica puede transformar la forma en que los edificios consumen energía, ofreciendo más eficiencia, mayor confort y un control mucho más preciso del gasto energético.