La
Fundación Bancaja de
València exhibe estos días cinco obras inéditas de
Antoni Tàpies, trabajos de su última década que se descubren por primera vez al público y que bailan entre la radicalidad y la esperanza. Son Morat (2005), A veritable (2006), Sis Signes (2009), Boques (2011) o Autorretrat (2011), desconocidos hasta la fecha, de quien fue un prolífico creador, con más de 9.000 piezas a lo largo de seis décadas.Desde el 6 de marzo y hasta el próximo 30 de marzo, 22 de sus obras se pueden ver en
València dentro de la muestra Tàpies. Última década. 2002-2012 , una selección que el hijo del artista,
Toni Tàpies, describe como “radical” y en la que “los signos y las imágenes de toda su obra están presentes”.“Cuanto más miras su obra, más interrogantes plantea”, dice el comisario, Fernando Castro FlórezUna oportunidad única de conocer el “estilo tardío” del autor, ese que surge “cuando el reloj de arena está soltando sus últimas motas”, en palabras del comisario de la muestra,
Fernando Castro Flórez, quien también reseña la radicalidad de la obra y “la esperanza” de quien con su trabajo habla de “la posibilidad de abrir los ojos, para ver un mundo mejor que hay que construir. Cuanto más la miras, más interrogantes plantea”, defiende este confeso admirador de Tàpies, a quien califica como uno de los artistas clave del siglo XX.La entrevista que le hizo en 1990 forma parte del catálogo y junto a la proyección del documental Matèria en forma de Tàpies (
RTVE, 2024) completa la propuesta sobre el autor, expuesta en una sala de tenue luz y muros oscuros para “ayudar al espectador a que se concentre en el mensaje”, explica la directora de Vande,
Dalia Padilla.“Es una obra contemporánea: Tàpies habla también de lo que pasa en marzo de 2026, es una declaración del poder de la pintura”, remarca el comisario, para quien la selección demuestra que asumió enormes riesgos. “No busca lo ornamental, lo confortable; hasta el final de los días no hace una síntesis, sus cuadros nos hablan de alguien que sigue afrontando las cosas”, explica.Da la bienvenida a la sala la obra a=a (2005), incorporada a la
Fundación Bancaja en 2025. El resto forman parte de la colección de la familia, y fueron creadas en la casa de
Campins, con vistas al
Montseny y de la que se incluyen fotografías de su exterior para contextualizar y mostrar cómo el paisaje influyeron también en su forma de trabajar aquellos últimos días.La obra de Tàpies no había tenido muestra similar en
València desde que la exposición Comunicació sobre el mur llegó al IVAM en 1992, aunque años después, por su fallecimiento, el mismo centro le rindió homenaje exhibiendo seis de las piezas más significativas de las 77 que tiene del autor.Redactora en la Comunidad Valenciana. Escribe de actualidad empresarial y sociedad. Ha trabajado en VIA Empresa y Canal 9, y fue becaria en Las Provincias. Es licenciada en Periodismo y Comunicación y tiene un Máster en Periodismo Digital