* El autor forma parte de la comunidad de lectores de La Vanguardia La bioética es la disciplina que estudia los aspectos éticos de la Medicina y la Biología en general y las relaciones del ser humano con los restantes seres vivos. (Bios: vida. Ethos: conducta, costumbre). Es una visión del mundo en la que los avances científicos deben ir unidos a los valores. “La ciencia es neutra pero los científicos no son neutros”. La bioética hay que delimitarla en sus contenidos distinguiéndola de la deontología. La bioética es una ética civil. El término Bioética fue creado por
Van Rensselaer Potter (1970) como reacción a investigaciones científicas ignominiosas a comunidades vulnerables de
Tuskegee y Wilowbrook que los periodistas sacaron a la luz. Están los antecedentes del
Código de Nuremberg (1947) donde fueron juzgados 300 médicos y la
Declaración de Helsinki adoptada por primera vez en(1964) por la
Asociación Médica Mundial (AMM). Establece los principios éticos fundamentales para la investigación médica en seres humanos, basándose en el Código de Núremberg y se actualiza periódicamente, con revisiones importantes como la de 2013 y la más reciente en octubre de 2024. Aplicaciones de la bioética a las cienciasComo indica la bioeticista
Adela Cortina: “El papel público de las éticas aplicadas no consiste solo en participar en las deliberaciones públicas y en fomentar el uso público de la razón, sino también en encarnar sus convicciones en la vida cotidiana generando un bien público”.
Habermas nos dice que “la política debe operativizar las verdaderas necesidades de la realidad expresadas por los profesionales”. Debe contribuir a la defensa de los derechos de la persona en la salud y la enfermedad sin ningún tipo de discriminación. Debe ayudar a mejorar la calidad de la asistencia sanitaria, favoreciendo su humanización. Aporta consideraciones sobre principio y final de la vida, Covid, trasplantes, nueva genética, rechazo de trasfusiones y vacunas, limitación del esfuerzo terapéutico, etc. Crítica a las cienciasHans Jonas nos dice: “No hay que permitir que la tecnología haga olvidar que el hombre debe ser el centro de nuestra preocupación y que debe conservar humanidad”. La ciencia es neutra y debe dirigirse buscando valores. La ciencia puede decir lo que es exacto, pero no lo justo y humano. Principios bioéticosRobert Debré recomienda “reunir en el mundo las buenas voluntades que permitirán atenuar a las malas”. El
Código de Nuremberg de 1947 redactado para juzgar a los médicos de la Alemania nazi abrió un camino de no retorno en la evaluación ética de la investigación en seres humanos. El primer código elaborado con este fin en Alemania en 1931, ya incluía los elementos básicos del
Código de Nuremberg: (necesidad de consentimiento voluntario, la valoración de los beneficios y riesgos para la investigación y respeto especial por los menores y por los menos favorecidos socialmente). La
Declaración de Helsinki en 1964 culmina un largo debate en el seno de la Asociación Medica Mundial en un intento por demostrar la capacidad de autorregulación ética de la clase médica en lo concerniente a la investigación. La Declaración fue revisada en tres ocasiones. Se acordó pasar de las recomendaciones a las exigencias legales. Un paso importante fue la Constitución de Comités Independientes para Juzgar Éticamente la Investigación. En el Informe Belmont en 1978 se formulan tres principios éticos básicos que la investigación debe respetar: autonomía, beneficencia y justicia. Beauchamp y Childress, proponen que los valores que entren en juego y que se discuten en Bioética giraban en torno a cuatro principios: Diego Gracias y los fundamentos de la BioéticaLos principios del Dr. Diego Gracia Guillén, médico y filósofo especialista en bioética y académico de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, han adquirido la siguiente formulación: Principio de no maleficencia. No se debe hacer o promover un daño o perjuicio deliberadamente a otro por acción o por omisión. Es la clásica frase latina “primun non nocere” (primero no hacer daño), que también incluye la adecuación riesgo/beneficio. Su contenido tiene que ver con la competencia del médico y viene definido por la lex artis y los criterios de indicación, no indicación y contraindicación. Hay que analizar las circunstancias del caso (lex artis ad hoc). Principio de autonomía Se debe respetar las preferencias de las personas y se debe promover la expresión de dichas preferencias. El paciente puede tomar decisiones sobre su propia vida y muerte. Principio de justicia Deben repartirse de forma equitativa las cargas y beneficios dentro de la sociedad. Las diferencias solo se pueden justificar si van en beneficio de las más desfavorecidas. Principio de beneficencia Es el principio ético que obliga no solo a no hacer el mal sino a hacer el bien. Se debe hacer o promover el bien hacia las personas respetando los ideales de vida buena de cada una de ellas. No se puede hacer el bien en contra de su voluntad. ■ ¿CÓMO PUEDO PARTICIPAR EN LA COMUNIDAD DE LA VANGUARDIA? ¡Participa! ¿Quieres compartir tus conocimientos?Si tienen interés en participar en Lectores Expertos pueden escribir un email a la dirección de correo de nuestra sección de Participación (participacion@lavanguardia.es) adjuntando sus datos biográficos y el texto que proponen para su publicación.