El sector del lujo y la cosmética podría vivir una de las mayores operaciones recientes con la fusión de la catalana
Puig Brands y la americana
Estée Lauder, dos imperios de marcas que generarían un gigante de la belleza cercano a los 35.000 millones de euros de valoración. La posibilidad, reconocida ayer, ha hecho que las acciones de Puig se disparen un 14% en bolsa este martes.Dos empresas con origen familiar, sus ramas de negocio son parecidas, aunque la americana tiene en el cuidado de la piel su actividad principal, mientras que Puig debe gran parte de sus ingresos a las fragancias y la moda, lo que permitiría complementarse. Combinadas podrían plantar cara a colosos como L'Oréal. Estas son sus cifras claves.
Estée Lauder, un referente con más de veinte marcasEstée Lauder, fundada en 1946 por Estée y
Joseph Lauder, es propietaria de más de una veintena de marcas de cosmética, fragancias y cuidado del cabello como
Clinique,
M.A.C., La Mer, Le Labo o The Ordinary. Pilotada por
Stéphane de la Faverie, presidente y consejero delegado, en el último año completo reportado al mercado, acabado en junio del año pasado, tuvo unos ingresos de 14.326 millones de dólares, o 12.400 millones de euros, tras un descenso del 8%. Con las cuentas de los últimos seis meses en la mano, los ingresos fueron de 4.229 millones, un 6% más.Con operaciones en 150 países, su negocio principal está en las regiones de Europa, Oriente Medio y África, donde facturó, 5.375 millones de dólares. Su negocio principal es el de cuidado de la piel, que aportó casi la mitad de las ventas en el último semestre, seguido de maquillaje.El grupo, con 57.000 empleados, cotiza en Wall Street y tiene una capitalización que ronda los 28.500 millones de dólares, o 24.600 millones de euros al cambio. Las acciones cayeron un 7% ayer al conocerse la operación, ante las dudas de los inversores por la capacidad de asumir más marcas y posibles problemas en la regulación de la competencia. El accionista principal es Lal Family Partners, de la familia
Estée Lauder, con cerca del 20%. El grupo se encuentra inmerso en un plan de reorientación estratégica lanzado a inicios del 2025, con el que busca recuperar un crecimiento de las ventas sostenible y un margen operativo de doble dígito. Entre otras medidas, ha llevado sus marcas a
Amazon, algo que había evitado antes para evitar perdida de caché. La posible fusión con Puig se enmarcaría en este esfuerzo de dar un giro a la compañía.Puig, un crecimiento reciente basado en las comprasPor lo que respecta a Puig, tiene un tamaño menor, pero más trayectoria. Fundada en 1914 por Antonio Puig Castelló, suma unas ventas anuales de 5.042 millones de euros, tras un repunte del 8% el último año. Su negocio principal también está en la región de Europa, Oriente Medio y África, con el 55% del total, si bien tiene los mayores crecimientos en Asia-Pacífico. Asimismo, el segmento de fragancias y moda le supone el 72% de los ingresos.
Puig Brands es parte del Ibex 35, con una capitalización que ronda los 10.000 millones de euros este martes, según sus estimaciones. El control es de la familia Puig, ejercido a través de la sociedad Exea. En su abanico de 17 marcas destacan Paco Rabanne, Carolina Herrera o Jean Paul Gaultier. Su perímetro ha crecido con fuerza los últimos años a base de compras, sobre todo en el extranjero y milmillonarias en algunos casos. Entre ellas se cuentan las de la alemana Dr. Barbara Sturm, de la sueca Byredo en el 2022, de la británica Charlotte Tilbury, la india Kama Ayurveda o la colombiana Loto del Sur. Para Xavier Brun, de Trea AM, para la empresa supone una ventaja ser propietario de las marcas de su cartera, no solo de las licencias.Como su competidora, llega a unos 150 países. Puig emplea a unas 11.000 personas y recientemente ha separado los grandes cargos directivos. Marc Puig es presidente ejecutivo, mientras que José Manuel Albesa ocupa el cargo de consejero delegado desde la pasada semana.