Ganar el gordo de la
Lotería de Navidad es la definición de una buena noticia. Si ese premio, además, cae en una comunidad rural que no llega al millar de habitantes, la alegría, por universal, es mayor. Pero cuando la asociación que distribuye el premio informa de que —glups— hay una diferencia entre participaciones vendidas y décimos comprados y que les faltan cuatro millones de euros para poder pagar a todos los premiados la alegría se convierte en pesadilla.Todo eso les ocurrió el pasado 22 de diciembre y en apenas unas horas a los 863 habitantes del municipio de
Villamanín (
León). La
Comisión de Fiestas de Villamanín jugaba el número 79.432, que resultó premiado con el primer premio de la pasada
Lotería de Navidad, del que habían vendido muchas participaciones. Tantas, que no estaban respaldadas por los décimos comprados. En resumidas cuentas, a la Comisión le faltaban cuatro millones de euros para satisfacer a todos los premiados.Tras la sorpresa e indignación, mayor quizá porque
Villamanín es uno de esos pueblos donde todos conocen a todos, poco a poco empezaron a llegar las propuestas de solución. la primera, un recorte: la mejor manera de pagar a todos los premiados era que todos asumieran que el premio sería un 10% menor. “No hemos perdido un 10% del premio, hemos ganado el 90% del gordo”, explicó una vecina del municipio. Para hacer las cuentas más claras —y para asumir la responsabilidad— los organizadores del reparto y venta de las participaciones renunciaron a su suerte. Es decir, a su parte del premio.Lee tambiénEl siguiente paso fue buscar a los premiados: al tratarse de participaciones, se habían distribuido más allá del municipio, particularmente tras las ventas a los visitantes veraniegos. Así, se abrió un plazo de tres meses —hasta el pasado 22 de marzo— para que todos los poseedores de papeletas comunicaran que las poseían, y así poder distribuir el premio hasta el último céntimo. De las 450 papeletas vendidas, se localizaron 447. 441 aceptaron el convenio de condiciones para cobrar el premio (el recorte, fundamentalmente) por seis que no. El montante de los tres premiados que no han comunicado serlo —y que dejarán de percibir unos 60.000 euros cada uno— se distribuirá equitativamente entre el resto de participantes.Ahora, el despacho de abogados que lleva el caso contactará con los premiados para confirmar la cita asignada para el cobro, que se llevará a cabo en el propio
Villamanín. Una vez todos tengan su premio, la Comisión de Fiestas —por “transparencia”, han dicho— pondrá a disposición de los titulares de las papeletas registradas en la plataforma la totalidad de los ingresos y gastos. No se que alguien pueda pensar que se hayan quedado con un céntimo que no es suyo.De las 450 papeletas vendidas, se localizaron 447; 441 premiados aceptaron el convenio ofrecido por la ComisiónTres meses después del inicio del embrollo, la
Comisión de Fiestas de Villamanín ya respira. “Como familias del pueblo hemos sentido el apoyo constante de unas familias a otras, con respeto, paciencia y comprensión en todo momento”, señalan en un comunicado.Y para mayor tranquilidad, y teniendo en cuenta que Hacienda también juega en la
Lotería de Navidad, ¿qué pasará con los impuestos que deben pagar los premiados? Todo está bajo control, explican desde la Comisión de Fiestas municipal. La Cátedra de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de
León (ULE) les ha asesorado gratuitamente.Así, el gordo de 2025, inolvidable ya para el municipio leonés, deja de ser un problema y se convierte en lo que el primer premio de la
Lotería de Navidad siempre es desde un buen principio: una buena noticia.Javier Dale Becedóniz (Santander, 1975) es periodista. Tras ser coordinador de contenidos del fin de semana en La Vanguardia (edición digital), fue Jefe de Redacción en Newtral.es y portadista en ABC