Actualizado Martes, 24 marzo 2026 - 12:49El
Consejo de Ministros ha aprobado la modificaci�n del
Real Decreto 1277/2003, de 10 de octubre, por el que se establecen las bases generales sobre autorizaci�n de centros, servicios y establecimientos sanitarios. Esta reforma acota los profesionales que pueden realizar cirug�as est�ticas y otras actividades asistenciales, tras casos graves vinculados a profesionales sin las competencias necesarias.La norma entrar� en vigor el 1 de julio. Los centros sanitarios tendr�n un plazo de seis meses para garantizar que su personal cuenta con la formaci�n adecuada conforme a su especialidad. La modificaci�n del Real Decreto tiene como objetivo fundamental garantizar que estos espacios tengan profesionales sanitarios que posean la titulaci�n oficial, as� como las competencias y habilidades adecuadas a la asistencia que prestan.De esta forma se pone coto al elevado intrusismo que se da en el �mbito de la medicina est�tica. A partir de julio, los establecimientos deber�n disponer de informaci�n actualizada de todo su personal sanitario, incluyendo de forma detallada su formaci�n y especialidad oficial. Adem�s, los centros tendr�n la obligaci�n de informar a los profesionales de nueva incorporaci�n sobre las pr�cticas seguras implementadas para garantizar la seguridad del paciente.Esta norma refuerza la reforma fallida en septiembre de 2024, en la que se modificaba elReal Decreto sobre autorizaci�n de centros sanitarios de 2003para limitar las cirug�as est�ticas a los m�dicos con la especialidad en Cirug�a Pl�stica, Est�tica y Reparadora u otra especialidad quir�rgica o m�dico-quir�rgica que incluya competencias en cirug�a est�tica en su programa formativo oficial. De esta manera, ahora se restringe m�s la realizaci�n de procedimientos de cirug�a est�tica en los centros acreditados y por las manos adecuadas.M�s seguridad para pr�cticas muy extendidasCasi la mitad de la poblaci�n espa�ola, el 47%, se ha sometido a un tratamiento m�dico-est�tico, pero el 65% de estas intervenciones son realizadas por profesionales no m�dicos y, por tanto, no cualificados, y el 20% se hace en lugares no regulados como centros sin acreditaci�n, peluquer�as o domicilios. Son los datos de un estudio realizado por la Sociedad Espa�ola de Medicina Est�tica (SEME) a partir de 1.501 entrevistas (48,9 % hombres y el 51,1 % mujeres) y que desvela que un 22% de la poblaci�n desconoce lo que es la medicina est�tica y solo un 7% sabe qu� procedimientos, como la infiltraci�n de neuromoduladores o los l�seres, son de uso exclusivamente m�dico.Hace poco m�s de un a�o que esta sociedad cient�fica pon�a sobre la mesa las consecuencias del intrusismo en esta especialidad m�dica. Un 15% de las primeras consultas que reciben los facultativos tienen que ver precisamente con estos efectos adversos; ponerse en manos equivocadas puede acarrear reacciones al�rgicas como un edema o inflamaci�n, pero tambi�n m�s graves como par�lisis parciales de alg�n m�sculo o incluso necrosis. Desde la SEME no se busca crear alarma, pero s� concienciar de que no se puede ir "al tercero izquierda" a hacerse un tratamiento por alguien que no se conoce de nada."Durante los �ltimos a�os, hemos sido testigos de una progresiva banalizaci�n de actos m�dicos realizados por personas sin la formaci�n, titulaci�n ni competencia legal exigida", explican desde la sociedad m�dica. Se trata de una situaci�n especialmente sangrante en el �mbito de la medicina est�tica, donde proliferan centros no sanitarios, ofertas enga�osas y tratamientos invasivos realizados por profesionales no m�dicos o incluso por personas sin formaci�n sanitaria alguna, denuncian. Las otras novedades del real decretoAdem�s, la norma aprovecha esta reforma para poner al d�a el cat�logo de unidades sanitarias, incorporando oficialmente las unidades de Radiof�sica Hospitalaria (U.106) y Radiofarmacia (U.107). Asimismo, se actualizan las definiciones de unidades que hab�an quedado obsoletas, como Nutrici�n y Diet�tica, Planificaci�n Familiar y Tratamiento del Dolor, para adaptarlas a los avances cient�ficos actuales. En este caso, las comunidades aut�nomas tienen un a�o para que adapten su oferta asistencial a las nuevas definiciones recogidas en los anexos del Real Decreto.