El dictamen desfavorable del
Consejo de Estado al refuerzo del registro horario que planea
Yolanda Díaz no cambia su hoja de ruta. El
Ministerio de Trabajo seguirá adelante con la tramitación del decreto, sin cambios sustanciales de contenido, y espera llevarlo al Consejo de Ministros con su estructura actual, según expresa el propio departamento. Se abren a modificaciones de carácter técnico, pero no de fondo, y descartan absolutamente reabrir la negociación del texto, rechazado por las patronales y suscrito por los sindicatos. Precisamente las centrales,
UGT y
CC OO, han emitido este martes un comunicado conjunto en el que que expresan su “profunda preocupación” por el dictamen y el rechazo al contenido del mismo.El refuerzo del registro horario es el plan B del
Ministerio de Trabajo ante el rechazo del
Parlamento a la reducción de jornada a 37 horas y media por semana. El ministerio busca obligar a que el registro sea obligatoriamente digital y accesible para
Inspección. En el proyecto original también se planteaba un incremento de las sanciones por incumplimientos, pero esta parte se descartó porque exige un cambio legislativo y el aval del
Parlamento, con una mayoría de derechas que le cerraría el paso. Trabajo cree que los otros elementos se pueden articular con un reglamento, sin tramitación parlamentaria, extremo que el
Consejo de Estado rechaza en su informe no vinculante. Esa opinión del órgano consultivo, que
CEOE también venía expresando desde hace meses, pone muy fácil la impugnación judicial de las organizaciones empresariales. De momento, la asociación dirigida por
Antonio Garamendi no ha opinado sobre este dictamen, ya que, dicen, aún no tienen el texto.Sí lo han leído los sindicatos. “Resulta incomprensible que, ante un fraude de esta magnitud [el de las horas extra impagadas, cuatro de cada diez que se realizan en
España], se introduzcan cautelas que pueden terminar amparando zonas de impunidad, cuando el sistema actual de registro horario ha demostrado ser claramente insuficiente y, en buena medida, fracasado”, dicen
CC OO y
UGT en su comunicado conjunto. El sistema actual entró en funcionamiento en 2019, cuando el
PSOE gobernaba en solitario. “Conviene recordar que el
Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha sido inequívoco al respecto: los sistemas de registro de jornada deben ser objetivos, fiables y accesibles. Y, sin embargo, el modelo vigente en
España no cumple plenamente estos requisitos, lo que ha motivado ya reproches desde instancias europeas”, agregan los sindicatos. La normativa actual permite realizar el registro en papel, mientras que el cambio que defienden Trabajo y los sindicatos obligaría a que fuera digital, “reforzando la trazabilidad y evitando la manipulación de los registros”.Los sindicatos ven “especialmente llamativo” el posicionamiento del
Consejo de Estado en materia de protección de datos. “La preocupación por la privacidad parece, en este caso, invertida: no se protege a las personas trabajadoras, sino que se corre el riesgo de proteger la identidad de las empresas incumplidoras, dificultando el acceso efectivo de la
Inspección de Trabajo a los registros de jornada”, dicen las centrales, que agregan: “Si este criterio se llevara al extremo, cabría preguntarse si también debería limitarse el acceso de la
Inspección de Hacienda a la contabilidad empresarial, en nombre de la protección de datos”.“Ambos sindicatos instan al Gobierno a continuar adelante con la reforma del registro de jornada, reforzando sus garantías y asegurando su eficacia real”, finalizan
UGT y
CC OO. Trabajo pretende impulsar la reforma e insiste en que no necesita volver al
Consejo de Estado antes de entrar en el Consejo de Ministros. Choque con EconomíaAntes de llegar a la reunión del gabinete, el texto deberá pasar por la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos (CDGAE), en manos de Carlos Cuerpo, cuyo departamento es especialmente crítico con la norma. El dictamen del
Consejo de Estado se hace eco de múltiples correcciones de Economía al proyecto, así como de Función Pública y de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD). “A pesar de los intentos del Ministerio de Economía vamos a seguir adelante con el nuevo registro horario”, ha dicho Díaz en un mensaje en la red social Bluesky. “Hay 2,5 millones de horas extras no pagadas a la semana que tienen que empezar a pagarse. Somos un gobierno de izquierdas y protegemos a la gente trabajadora”, ha agregado.La portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Barbero, también ha criticado a Economía con dureza este martes, informa Paula Chouza. “Hay una cuestión que no es nueva, se llama Ministerio de Economía. Antes se llamaba Nadia Calviño y ahora Carlos Cuerpo”, ha dicho, antes de repasar algunas medidas aprobadas por Trabajo y “una y otra vez” con Economía “en contra”. “O se quitan el nombre o cambian de actitud. Esas horas [extra impagadas] tienen que ser pagadas y cotizadas y para ello el elemento central es el registro horario. Lo que no se entiende de verdad en todo esto es que Economía esté mandando informes al
Consejo de Estado como un loco para conseguir tener una resolución al respecto”, ha dicho Barbero. “Es vergonzoso, pero ya estamos acostumbradas. Me enfado porque lo hemos vivido demasiadas veces”.El
Consejo de Estado aplaude el fin de la norma —evitar las horas extra impagadas—, pero considera que no mide correctamente el impacto económico de la medida, que invade terreno legislativo pese a ser un reglamento, que no se adecúa correctamente a las necesidades específicas de los sectores y que no asegura la protección de datos de los trabajadores, queja en la que también coincide la AEPD.