Un gran ramo de rosas amarillas. Con este homenaje floral,
Gino Paoli despidi� a su amante, musa y amiga,
Ornella Vanoni, hace menos de tres meses. No pudo mantenerse alejado de ella por mucho tiempo: uno de los mayores cantautores italianos, sin duda el decano a sus 91 a�os, ha fallecido la madrugada de este martes en su G�nova natal .Fue en el municipio de Quinto, a un paso del mar, de ese mar al que cant� mil veces, donde todo comenz� y todo deb�a terminar. Naci� por error en
Monfalcone, en la Marca Juliana, donde su madre Caterina, originaria de all�, fue a dar a luz por costumbre familiar. Pero
Gino Paoli era genov�s de pura cepa, con su car�cter �spero pero tambi�n con la carcajada a flor de piel. Y entre los callejones, o mejor a�n, en los clubes de su ciudad, decidi� dedicarse a la m�sica. Lo hizo con compa�eros de primera, de Fabrizio De Andr� a
Bruno Lauzi, de Umberto Bindi a su amigo �ntimo
Luigi Tenco, cuyo tr�gico destino lamentar�a.Al principio, las cosas no le van bien.
Gino Paoli se resiste a renunciar a la agencia de publicidad donde trabajaba. Los hermanos Riverberi, tambi�n m�sicos, lo llevan a Casa Ricordi, en Mil�n, pero su primera edici�n de La gatta vende muy poco. Dos mujeres marcan un punto de inflexi�n en la carrera del cantautor.En lo art�stico,
Mina. Decide hacer suya Il cielo in una stanza, la historia de un amor prohibido, y la convierte en un �xito rotundo que catapulta a Paoli a la escena musical italiana.En lo personal,
Ornella Vanoni. Es un amor inmediato y arrollador. Ella necesita olvidar a
Giorgio Strehler, el suyo ha sido un matrimonio precipitado, y encuentra con Paoli una simbiosis humana, pero tambi�n art�stica: la cantante milanesa inspirar� las canciones m�s intensas de Gino, sobre todo Senza Fine.La vida de Paoli se convierte en una monta�a rusa a principios de los 60 despu�s de su primera actuaci�n en
Sanremo, en 1961: tras Vanoni, llega el escandaloso romance con la jovenc�sima
Stefania Sandrelli, quien dar� a luz a Amanda en 1964. Y en paralelo, el �xito arrollador de Sapore di Sale en 1963 se convierte en la banda sonora del verano y del primer amor para todos los italianos.Pero tambi�n comienzan los problemas.
Gino Paoli se refugia en el alcohol para lidiar con la avalancha de emociones que lo abruman y, en 1963, intenta suicidarse: la bala se detiene a escasos cent�metros de su coraz�n y permanecer� alojada en su pecho el resto de su vida, como un macabro recordatorio. "Hago sonar todos los detectores de metales", bromear�a m�s tarde, justificando su dram�tico acto con el deseo de "comprender qu� suceder�a despu�s". Sobrevive, s�, pero aquel episodio marca el comienzo de grave crisis personal. Actuar� dos veces m�s sin �xito en
Sanremo justo antes del suicidio, este s� lamentablemente consumado, de su amigo
Luigi Tenco, Paoli desaparece del ojo p�blico.Regresa a finales de los a�os 70, pero lo hace discretamente, sin llamar la atenci�n. En aquellos a�os de compromiso, cualquiera que hubiera coqueteado demasiado con la m�sica pop en la d�cada anterior era marginado.
Gino Paoli opta por mantenerse en un segundo plano para trabajar en s� mismo, por ejemplo, dejando gradualmente el alcohol y diversas drogas. No as� los cigarrillos, que fum� incansablemente hasta el final de su vida este martes.Una vez pasada la tormenta, resurge con fuerza en 1984 con Una lunga storia d'amore y, poco despu�s, con el amor de su vida,
Ornella Vanoni, mucho m�s popular que �l. Juntos emprenden una gira triunfal:
Gino Paoli hab�a regresado con toda su energ�a, tanto al escenario como a los titulares, y cosechaba un �xito tras otro, desde Ti lascio una canzone, hasta Quattro amici. En 1989 vuelve a
Sanremo con Questa volta no.Los 80 son tambi�n los a�os de su activismo pol�tico como miembro independiente del Partido Comunista, una experiencia que, sin embargo, dura solo cinco a�os y de la que sale bastante disgustado. En esos a�os encuentra el cantautor tambi�n a su �ltima compa�era, Paola Penzo, delicada y discreta, quien lo acompa�ar� hasta el final.Tras su regreso a los escenarios, Gino podr� envejecer en paz: otro
Sanremo, en 2002, donde termin� tercero; otro reencuentro muy exitoso con Ornella en 2004, con conciertos y un disco. Sus apariciones se ir�n espaciando cada vez m�s, pero siempre con esa actitud enga�osamente ruda. El pen�ltimo gran dolor, antes del fallecimiento de Ornella, ser� el de su hijo Giovanni, hace un a�o, un dolor del que nunca se recuperar�. Fue
Gino Paoli un gigante que vivi� al menos cuatro vidas. Al menos, pudo despedirse de su Ornella.