La prórroga de los contratos de alquiler que el
Gobierno aprobó el viernes ha provocado un nuevo choque con el
sector inmobiliario. Asociaciones de propietarios, juristas y abogados han recibido con malestar la iniciativa, en vigor desde que se publicara en el BOE el pasado sábado como respuesta a la crisis derivada del conflicto en Oriente Medio.“Publicaciones como la que nos encontramos el sábado no fomentan la seguridad jurídica”, ha lamentado
Cristina Vallejo, decana del Colegio de la Abogacía de Barcelona (ICAB), durante la presentación este martes de la comisión permanente de la asociación de propietarios
Asval en
Catalunya. Según la letrada, las normas que se han aprobado en los últimos años, con
Catalunya a la cabeza, están generando un desequilibrio entre arrendador e inquilino a favor de éste último. La extensión obligatoria de los contratos va, según su criterio, en esa dirección. Por ello, ha pedido un pacto político por la vivienda que dote al sector de leyes “claras y estables”. Lee tambiénEl decreto-ley publicado el sábado indica que los inquilinos cuyos contratos finalicen antes del 31 de diciembre del 2027 podrán solicitar una extensión de hasta dos años adicionales, en las mismas condiciones que el contrato vigente.El arrendador estará obligado a aceptarla salvo en supuestos acreditados, como la necesidad de recuperar la vivienda para uso propio o la firma de un nuevo contrato entre las partes con condiciones distintas. Además, el texto limita al 2% la subida máxima de las rentas.Presentación de la delegación de la asociación de propietarios
Asval en CatalunyaLVAhora bien, este texto parece tener los días contados. En el Ejecutivo daban por hecho el no del
PP y
Vox, pero confiaban en convencer a
Junts para la convalidación en el
Congreso. Sin embargo, los postconvergentes anunciaron el mismo sábado que no lo apoyarán. Si se oponen, la medida decaerá en 30 días desde su publicación en el BOE.”Que se apruebe un decreto-ley para prorrogar los contratos sabiendo que no se convalidará y que, mientras tanto, tendrá efectos, no contribuye a dar estabilidad ni seguridad”, ha insistido
Carlos Muñoz, delegado de
Asval en
Catalunya.El acto de presentación de
Asval ha reunido en el ICAB a notarios, juristas, abogados y asociaciones de propietarios. Todos han alertado al acabar la jornada del conflicto jurídico que se puede abrir a partir de ahora si el decreto-ley decae, tal y como parece. “No sabemos cómo interpretar esta nueva norma, hay una gran incertidumbre”, han admitido varios de ellos en petit comité. Por ello, la llamada de Yolanda Díaz a aprovechar este periodo para prorrogar los contratos ha molestado especialmente. “Habrá un conflicto jurídico seguro”, han comentado algunos de los asistentes al acto, miembros del
sector inmobiliario.Lee tambiénDurante la jornada, han reivindicado también un análisis más preciso del mercado del alquiler a la hora de diseñar políticas de vivienda. “Dejemos de hablar de percepciones e intentemos ir a la realidad de los datos; hay un mercado de alquiler que tenemos que atender no es el que estamos ayudanto en la actualidad”, ha subrayado Josep Oliver, catedrático de Economía de la UAB.Oliver ha presentado un estudio sobre la accesibilidad al mercado del alquiler con una conclusión clara: los más beneficiados por el actual tope de rentas son los hogares de ingresos altos. “Mientras que el 33% de los hogares más pobres destinan cerca del 43% de su renta a pagar el alquiler, el tercil de mayores ingresos destina solo un 19%”, ha detallado. De ahí que la accesibilidad media en
Catalunya haya mejorado. “La limitación de precios no ha ayudado a los que tienen menos ingresos, y es ahí donde deberíamos centrar los esfuerzos”, ha añadido. Desde el
sector inmobiliario han advertido también que las rentas altas están capitalizando el mercado del alquiler a causa de la escasez de oferta. Los propietarios eligen siempre a los inquilinos más solventes.El catedrático ha recordado que el shock de demanda que vive
Catalunya se debe principalmente al fuerte aumento de la población por la llegada de inmigración los últimos seis años, a razón de unas 120.000 personas por ejercicio. “Todo apunta en que en los próximos diez años
Catalunya recibirá 1,4 millones de inmigrantes más”, ha avanzado Oliver. Mientras tanto, la oferta de vivienda continúa siendo claramente insuficiente para atender toda esta demanda creciente.Periodista. Ha desarrollado gran parte de su carrera en La Vanguardia, donde ha cubierto las áreas de Educación y Universidades, Política y, ahora, Economía. Licenciada en Ciencias de la Información y Postgrado en Estudios Culturales