Estamos viviendo hechos que nunca imaginamos. El pasado lunes sucedió algo realmente significativo. Los mercados estaban al rojo vivo, en pérdidas importantes. De repente, Trump publicó un post en su red social hablando de hipotéticas conversaciones avanzadas con Irán para parar la guerra. Lo que ocurrió fue muy llamativo. Las bolsas se dieron la vuelta inmediatamente y muchos valores entraron en el ansiado verde. Se podría concluir que la economía mundial está en este momento en manos de lo que el presidente de EE.UU. publique en sus cuentas. No es la primera vez que ocurre, pero sí es la primera vez que las finanzas miran más a las redes sociales que a las decisiones gubernamentales. Mientras tanto, hay quien se hace de oro.Tres palabras pronunciadas por el presidente del
Banco Central Europeo,
Mario Draghi, en el 2012 durante la crisis de deuda soberana, “Whatever it takes” (lo que sea necesario), bastaron para mantener a flote la economía del euro en la crisis financiera. El mercado, antes de la era Trump, premiaba o castigaba decisiones ejecutivas, estrategias y posicionamientos. Sin embargo, hoy hay un elemento más en el cóctel. Un elemento, además, imprevisible: la cuenta de Trump en su propia red social, capaz de agitar los mercados cuando lo desee.Merece la pena detenerse en lo ocurrido el pasado lunes. Las redes sociales no daban crédito. Los mercados ya no se mueven por decisiones racionales, sino por simples comentarios a vuelapluma. Aunque no tengan sustento empírico. Si los dice Trump, algo habrá. Aunque luego se desmientan. El presidente de EE.UU. anunció con un post que hay “puntos importantes de acuerdo” con Irán y puede acabar la guerra. Acción-reacción. Inmediatamente las bolsas se dieron la vuelta y escalaron a lo
Pogacar, el mejor ciclista del mundo. Pocas veces se ha visto un giro así en los mercados.La pregunta que surge ante lo vivido es quién se hizo de oro en el momento del arreón. O, mejor dicho, quién sabía que iba a haber un arreón para ganar mucho dinero. Algunos cálculos cifran en 600 millones de dólares las ganancias en cuestión de minutos. Es un hecho que ya se ha repetido varias veces. Hay inversores que compran o venden activos tras unas declaraciones de Trump que provocan un fuerte rebote en los mercados.Irán tardó menos de una hora en calificar de “fake news” el post de Trump y le acusó de “manipular el mercado”. Inmediatamente a los más avizados tuiteros les vino a la cabeza el término TACO, que viene a significar que “Trump siempre se acobarda”. ¿Estamos ante el enésimo giro de guion de Trump? ¿O ante una maniobra para destensar los mercados ante el incierto panorama que se ha abierto? ¿O es un movimiento especulativo para que alguien gane mucho dinero?Trump está haciendo deslizar a los mercados por una peligrosa pendiente, quizá con un objetivo final, que es que sus reglas se impongan. Todo lo que está ocurriendo en Irán ya ha desatado una crisis a nivel mundial. Una crisis que, de prolongarse, podría tener consecuencias más profundas y duras que la que desató la invasión de Ucrania. Estamos ante un problema con el petróleo, palabras mayores.El mundo financiero necesita seguridad y certidumbres. Pero con Trump, con el teléfono móvil en la mano, esto no es posible. Mientras desde la Casa Blanca se empleen las redes sociales con esta ligereza, esta paz económica no llegará. Le quedan, al menos, más de dos años de mandato. Redactor de la sección de Economía de La Vanguardia en la redacción de Madrid. Autor del libro 'El año que vivimos sin Gobierno' (Libros.com) y colaborador de varios programas de televisión y radio.