Los socialdem�cratas de la primera ministra
Mette Frederiksen han ganado las elecciones celebradas este martes en Dinamarca con sus peores resultados desde 1903. Aun as�, y pese a un fuerte retroceso de 5,6 puntos respecto a las legislativas de 2022 (entonces el peor resultado desde 1906), el 21,9% obtenido los sit�a claramente como la formaci�n m�s votada, muy por delante del Partido Popular Socialista (SF), con el 11,6%, y de los liberales, con el 10,1%.Frederiksen adelant� unos meses las elecciones confiada en que su elogiada gesti�n de la crisis de
Groenlandia provocada por el presidente de EEUU,
Donald Trump, la impulsar�a en las urnas despu�s de un largo periodo a la baja en las encuestas de intenci�n de voto. No ha sido as�. Aunque en enero y febrero subi� de nuevo en los sondeos por encima del 23%, una campa�a algo desangelada y el enfriamiento del problema groenland�s han acabado desinflando sus expectativas hasta ese decepcionante 21,9%.Los resultados significan que ni la izquierda ni la derecha podr�n formar una mayor�a sin los moderados de Lars L�kke Rasmussen (7,7%), que no se adhieren a ninguno de los dos bloques aunque sean una formaci�n de centroderecha. L�kke, que fue primer ministro de 2009 a 2011 y de 2015 a 2019 -antes de abandonar a los liberales y fundar los moderados-, es el actual ministro de Exteriores en el Gobierno que dirige Frederiksen y que tambi�n integran los liberales de
Troels Lund Poulsen, quienes pese a caer 3,2 puntos limitaron da�os al mantenerse como el partido m�s votado de la muy fragmentada derecha danesa.De modo que L�kke, que lleg� anoche a la fiesta de su grupo fumando en pipa, se encuentra de nuevo en una posici�n ideal como "hacedor de reyes". El veterano ministro de Exteriores fue quien, junto a su hom�loga groenlandesa,
Vivian Motzfeldt, viaj� a Washington para negociar una soluci�n negociada a la crisis de
Groenlandia con el vicepresidente de EEUU, JD Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio.A diferencia de Frederiksen, sus esfuerzos para sacar a Dinamarca de la comprometida situaci�n en que la sumi� Trump s� le han reportado un claro beneficio. Los moderados caen 1,6 puntos respecto a 2022, pero los sondeos durante todo 2025 auguraban resultados mucho peores y, probablemente, la p�rdida de la condici�n de partido bisagra.Hombre claveL�kke se perfila as� como el hombre clave que, por s� solo, puede decidir si Dinamarca debe ir en una direcci�n o en otra. Si un nuevo Gobierno de coalici�n debe inclinarse hacia la izquierda o hacia la derecha. Nadie tendr� mayor�a sin sus 14 esca�os. Lo m�s probable es que el ministro de Exteriores aproveche el resultado para contribuir a que se forme un nuevo Gobierno transversal. Tanto �l como Frederiksen han manifestado que se trata de su opci�n preferida.El tripartito actual, sin embargo, ha pasado de sumar 89 diputados, a uno s�lo de la mayor�a parlamentaria, a quedarse en 70. Un claro debilitamiento. Incorporar a los conservadores de Mona Juul (7,6% del voto) a la coalici�n gubernamental podr�a ser una posibilidad, aunque no est� nada claro que est�n dispuestos a aceptar una eventual oferta.El lunes, a �ltima hora de la tarde, L�kke anunci� su disposici�n a ser el comisionado real, es decir, el encargado por el rey Federico X de sondear la formaci�n del Ejecutivo. "No soy candidato a primer ministro", escribi� en Facebook. "Pero estoy dispuesto a liderar la negociaci�n de una base de gobierno sobre la cual un primer ministro pueda formar un gabinete de coalici�n de centro".Normalmente, la elecci�n del comisionado real depende de qui�n es el l�der de partido que tiene m�s apoyo para el puesto entre las dem�s formaciones. Por tanto, puede ocurrir que L�kke no sea el elegido pese a ser el factor decisivo de la ecuaci�n."Estamos en el momento m�s grave en generaciones", afirm� L�kke en su mensaje. "Dinamarca necesita un Gobierno que pueda reunir una mayor�a en el centro. Cuando
Mette Frederiksen dice que la cooperaci�n requiere que ella misma presida la mesa, y
Troels Lund Poulsen dice que no puede apoyarla a ella, hace falta alguien que diga lo contrario: yo puedo colaborar ampliamente y no pongo mi propio sill�n como condici�n".En su breve discurso en la fiesta de los moderados, al filo de la medianoche, L�kke se dirigi� metaf�ricamente a Frederiksen y a Lund Poulsen, que en ese momento a�n no hab�an aparecido ante sus partidarios: "Bajad de esos �rboles. Nosotros estamos aqu� en el medio. Hab�is salido corriendo hacia los banderines de c�rner. Nosotros estamos aqu�, donde el juego es interesante. Venid y jugad con nosotros".Primera ministraLos analistas daneses coinciden en que Frederiksen continuar� como primera ministra. A pesar del retroceso sufrido, los socialdem�cratas se mantienen como el �nico partido grande del Parlamento. Su figura, adem�s, parece la �nica capaz de aglutinar el consenso necesario."Lo decisivo para
Mette Frederiksen no es si los socialdem�cratas obtienen el 22% o el 25% de los votos. Lo decisivo es que el partido termine en el poder", afirma Kasper M�ller Hansen, catedr�tico de Politolog�a en la Universidad de Copenhague, en declaraciones al diario Berlingske.No obstante, sin una mayor�a de izquierda como la registrada hace cuatro a�os, la primera ministra podr�a tener problemas, opina M�ller Hansen. "En 2022 tuvo buenas opciones de negociaci�n porque la mayor�a roja le otorgaba mucha capacidad de maniobra", recuerda. "Al final, decidi� invitar a L�kke y a los liberales en detrimento de la izquierda, aunque pudo hacer lo contrario si as� lo hubiera deseado. Ahora la situaci�n es distinta y dispone de menos margen".Que Frederiksen opte esta vez por aliarse con los socialistas del SF o incluso con los social-liberales, como hizo su antecesora al frente de los socialdem�cratas, Helle Thorning-Schmidt, cuando fue elegida primera ministra en 2011 (aunque ahora, en 2026, con L�kke como socio y no como principal adversario) parece improbable. La insistencia de Frederiksen en que el aumento del gasto en defensa y, sobre todo, la estricta pol�tica de inmigraci�n actual son absolutamente innegociables la aleja de ambos partidos.