Naci� con el nombre legal de Jos� Manuel C�nova, pero en alg�n momento de su camino vital decidi� cambiarlo, para sus fieles, al irresistible "
Trascendencia Total" -as� se dirig�an a �l sus pros�litos, hay prueba de ello-. Y eso era exactamente lo que promet�a a sus fieles, seg�n los audios a que ha tenido acceso EL MUNDO: si confiaban en �l, si recib�an "con gozo" el "cuerpo del guru" (�l lo acent�a en la primera s�laba, no gur�), si se entregaban "totalmente vac�os", "sin nada dentro", entrar�an en el "reino de dios". Porque en el suyo, seg�n investigan dos juzgados de
Cieza (
Murcia), ya estaban, y hasta el cuello. Cuando la Polic�a le detuvo en 2023, en la finca de 100.000 metros cuadrados en que hab�a fundado desde 2008 una comunidad con hasta 30 personas viviendo en casas cueva a media hora de
Murcia capital, hall� 90.000 euros donados euro a euro por sus fieles entre sus bienes. �l en cambio predicaba la austeridad.Les dec�a a sus "iniciados" que el dinero era "para construir el Buda m�s grande de Europa", pero entretanto lo iba remansando en su bolsillo. Y les envenenaba, presuntamente, con mercurio -a veces en "coronas", a veces infusionado en leche-, para provocarles deficiencias cognitivas y volitivas, e incluso que trabajaran para �l, denuncian. La Polic�a encontr� 180 kilos de este metal t�xico en
Mahasandhi, la finca, con tintes sectarios, situada en
Abanilla (
Murcia).Varios audios aportados por dos de sus presuntas v�ctimas vienen ahora a apuntalar la acusaci�n de que Trascendencia pretend�a doblegar su voluntad gracias al mercurio. Son dos v�ctimas a las que al fin se ha permitido personarse como tales en el juzgado n�mero 4 de
Cieza, donde se investigan los presuntos delitos p�blicos de Trascendencia. Al lado, en el 1, se investigan los da�os privados. Los archivos, aportados por el abogado de dos v�ctimas, Carlos Bardav�o, son un delirio de presunta persuasi�n coercitiva, el delito que define los cultos sectarios, y que precisamente este letrado consigui� que se castigara en Espa�a por primera vez en el denominado 'caso del Lama Losel'.Losel, de nombre
Carlos Herranz, un se�or de
Guadalajara, convenci� a sus v�ctimas de que al m�s all� se llegaba al recibir su "lefazo m�stico" -el cual proced�a a dispensar-, y s�lo levant� sospechas cuando les intent� hacer creer que, por ser adeptos suyos, ten�a un "chip extraterrestre" implantado en sus cerebros. Acept� seis meses de c�rcel y 20.000 euros de indemnizaci�n, pero fue la primera condena en Espa�a por ese tipo penal.Lo de Trascendencia, detenido en noviembre de 2023 e investigado por delitos contra la salud p�blica, el medio ambiente y la integridad moral de sus v�ctimas, estafa, coacciones y asociaci�n il�cita para el control de la personalidad, era en comparaci�n algo m�s sutil.En sus audios, por ejemplo, se le escucha hablar de la "energ�a c�smica" que circula por presuntas partes del cuerpo como "el pranas", "el ollas" o el "canal central", cuyas definiciones, a tenor de los audios, siempre quedan difusas y vinculadas a oscuros y seculares "tantras" budistas indemostrables.Se refiere por ejemplo, en sus discursos a sus fieles, a "fluidos sexuales que entran a la kundalini", sin que quede muy claro qu� es esto �ltimo. Y, por supuesto, hay m�s alusiones sexuales: "El mercurio, el cinabrio, produce mucho esperma", ense�a.Pero m�s all� de los innuendos inguinales -sus v�ctimas le acusan de intentar poseer a la hija de uno de ellos con el argumento de que dios as� lo quer�a, aunque ya controlaba un har�n de cuatro mujeres-, lo central de los audios es c�mo se presentaba: como alguien "omnipresente" y "omnisciente", llamado a subyugar a sus presuntas v�ctimas, que adem�s trabajaban gratis para �l, mantiene la Guardia Civil.Las ense�anzas, ya en los audios, eran claras: el fiel no se puede resistir al maestro: "Devoci�n es que est�s dispuesto", les dec�a, "a que todo lo que te ocurre, de esa manifestaci�n de lo absoluto que es la mente y el cuerpo del guru, todo eso lo recibes con gozo. No hay pizca dentro de ti de juicio, de rechazo. Todo es con total apertura, porque sabes que es por tu bien. Eso mantiene la devoci�n pura".El maestro lo es todo, el fiel nada: "Cuando uno se quiere aproximar al guru, ha de tener en la mente que el guru es el s�mbolo de lo absoluto. No puedes verlo concretizado en un cuerpo, ni en una personalidad, ni en conceptos que nosotros proyectamos sobre �l: tenemos que ver en �l lo absoluto"S�lo el sometimiento a C�novas tra�a bienestar, inculcaba, puesto que �l era "la mente omnisciente, omnipresente y eterna, liberadora, protectora, la que otorga la bendici�n y da la felicidad absoluta. Si en nuestro coraz�n hacemos eso, la conducta viene de forma natural: el respeto, la veneraci�n, el sentirte humilde delante de �l", dec�a, refiri�ndose a s� mismo.Adem�s, dudar llevaba aparejada la sanci�n: "Es una ca�da t�ntrica denigrar este camino ante otro, decir que no es �til, que es inferior y no sirve". Tambi�n lo era "revelar a otros los secretos t�ntricos": el presunto enga�o deb�a permanecer dentro del culto, a salvo de ojos no prosternados ante el "guru".Otra "rotura t�ntrica" era, evidentemente, "no tomar mi cuerpo como la deidad", les dec�a C�nova a sus pros�litos, que les llamaba a "ver al guru como el que te va a conducir a la iluminaci�n, entonces no puedes tener ning�n rechazo a sus ense�anzas ni para su presencia, ni para lo que simboliza"."La peor ca�da ser�a no cumplir los compromisos verbales ante el guru: si dices s� al guru, y no lo haces, es lo que m�s te aleja de la verdad", les dec�a. "Debemos purificar cualquier pensamiento negativo para con el guru. Si �l es la pureza, no puedo ver en �l nada negativo. Debemos purificarnos y verle como la deidad". Y, finalmente, la perfecta cl�usula de cierre: lo malo del "guru" deb�a ser achacable al propio pros�lito: "Cualquier fallo o juicio que veamos sobre �l, debemos verlo como nuestra propia falta".Se investiga ahora si C�novas, por medio de su empresa Hiranyagarba, estaba haciendo dinero vendiendo el mercurio en productos supuestamente medicinales, en herbolarios e incluso parafarmacias, bajo denominaciones como "elixir de sol". El Gobierno murciano ha emitido ya un informe se�alando que los brevajes preparados por la Fundaci�n
Mahasandhi -que Trascendencia defend�a como "alquimia"- superaban los niveles t�xicos de mercurio. Las instrucciones de los dos juzgados de
Cieza contin�an.