Jordi CanyissàBarcelona 25/03/2026 06:05 Actualizado a 25/03/2026 08:39 Es inevitable pensar que el inicio de este cómic formará parte, a partir de ahora, de uno de los mejores inicios que ha dado la novela gráfica. Igual que la novela (no gráfica) nos ha dejado frases iniciales icónicas, la obertura de este cómic de
Luz (como si se tratara del arranque de una ópera) resulta antológica. No es un arranque gratuito ni efectista; todo lo contrario: es el inicio que esta obra necesitaba.Dos mujeres desnudas (
Reservoir Books, con traducción de
Carlos Mayor) es una espléndida inmersión en un capítulo fascinante de la historia del arte. Partiendo de la historia de Otto y
Maschka, el pintor y la musa, vertebra un relato coral que nos sumerge en un periodo histórico terrible: el ascenso del nazismo, las persecuciones a los ciudadanos judíos, el expolio a esas familias, la confiscación de obras de arte e incluso su quema. Su autor,
Luz, nos habla de la libertad creativa, del amor al arte y de las consecuencias fatales cuando el autoritarismo se instala en el poder.Uno de los capítulos de ‘Dos mujeres desnudas’ Reservoir BooksEn este álbum,
Luz dibuja muchos cuadros, pero también muchas miradas emocionadas. Hombres y mujeres, niños y adultos que disfrutan contemplando el arte. Que se emocionan al contemplar la tela que da título a este libro: Dos mujeres desnudas, del pintor alemán
Otto Mueller (1874-1930), miembro del grupo expresionista
Die Brücke.El álbum, sigue la historia de ese cuadro a lo largo de todo un siglo. Cien años en los que se cuenta cómo el nazismo condenó a una serie de artistas expresionistas por considerar que sus obras eran “degeneradas”. Entre esos artistas estaban Van Gogh, Marc Chagall, Modigliani, Emil Nolde, Kandinsky o el propio
Otto Mueller. En estas páginas asistimos a la presentación, en Berlín, de la muestra que se tituló, precisamente, Arte degenerado y que fue visitada por el propio Hitler.Doble página del cómic ‘Dos mujeres desnudas’ Reservoir BooksPero volvamos al inicio. Un arranque sin dibujo, porque la imagen aparece poco a poco, pincelada a pincelada, hasta que estalla toda su fuerza; como para que podamos valorar mejor su trazo, su color, su expresividad. Su arte, en definitiva. Enseguida veremos que, además de la propia historia, lo que está naciendo es el cuadro que da nombre al álbum. Y comprendemos también que ese cuadro se convertirá en el narrador, porque es a través de él que veremos todo lo que ocurre.Una de las viñetas de la novela gráfica de LuzReservoir BooksUn arranque antológico y un premio en Angulema avalan ‘Dos mujeres desnudas’En coherencia con esa decisión de hacer del cuadro el punto de vista de la historia, todas las viñetas del álbum siguen las medidas de esa tela. Sin embargo, es notable la capacidad de
Luz para dotar de ritmo a la historia y hacer que las páginas no se resientan de esta regularidad. De forma muy orgánica, casi inadvertida para el lector,
Luz ofrece soluciones muy imaginativas para que la composición se aleje de cualquier atisbo de rigidez. Una nueva demostración de la solidez del proyecto de
Luz y de su habilidad como narrador gráfico.Dos mujeres desnudas es un libro histórico y a la vez un emocionante ensayo artístico sobre el arte y sobre los totalitarismos. El libro se alzó con el Premio al Mejor Álbum en el festival de Angulema y el Premio de la asociación de críticos franceses ACBD. Es de suponer que en nuestro país seguirá cosechando premios, pues se trata, sin duda, de uno de los libros del año.Lee también‘Dos mujeres desnudas’, del artista francés LuzReservoir BooksEl apunteSuperviviente de ‘Charlie Hebdo’Como recuerda el epílogo de este libro, el azar quiso que
Luz fuera un superviviente de los atentados de Charlie Hebdo.
Luz sabe de lo que habla cuando habla de violencia y fanatismo. De
Luz ya recomendamos en esta sección el primer tomo de Vernon Subutex (el segundo está pendiente aún de traducción al castellano). Siguen también inéditos en nuestro país tanto Catharsis, un cómic —catártico— sobre las consecuencias de ese atentado, como Ô vous, frères humains, adaptación de la novela de Albert Cohen.Licenciado en Derecho y en Periodismo. Crítico de cómics en el suplemento literario Cultura/s de La Vanguardia. Ha escrito varios ensayos sobre historieta