Se puede viajar en chándal y zapatillas, con vaqueros o vistiendo un traje cruzado, pero el carácter es irrenunciable. Así se mueve un icono cultural.
Anna Magnani y
Pier Paolo Pasolini en el barco que los llevaba al Festival Internacional de Cine de Venecia, Italia, en 1966Gamma-Keystone via Getty ImagesQuerida ItaliaPier Paolo PasoliniUn estilo interno. “En mi pasaporte pone ‘escritor’”, defendía el genio italiano al defender su única definición posible como “un autor”. De Pasolini se aprende la fascinación, el criterio, la mirada lúcida que es capaz de entender “el mundo, sus objetos, como si tuvieran algo de milagroso”. Viajar es ir al encuentro del milagro.
David Bowie fotografiado en el aeropuerto de Heathrow, Londres, el 12 de noviembre de 1991Mirrorpix via Getty ImagesPura eleganciaDavid BowieEn constante Daydream. Cayó del cielo, algunos afirman. Y en la tierra se consagró a buscar la versión más honesta y pura de sí mismo. Para ello recorrió el mundo entero viviendo siempre en los lugares que más detestaba: “No puedo crear desde la comodidad”. Viajar a lo Bowie es ser extranjero de uno mismo. Descubrirse nuevoPaul Therorux en las ilsas Marquesa en 1961CHRISTOPHER PILLITZSobre raílesPaul TheoruxSalirse del raíl. En su novela El gran bazar del ferrocarril (1975) recorre miles de kilómetros en tren por Europa,
Asia y Oriente Medio y muestra que el viaje permite observar la realidad desde dentro. Theroux enseña viajes que distan de ser largos y exóticos recorridos. Los más importantes suceden en lo cotidiano. No hace falta ir a Tíbet para entender la experiencia humana.El novelista, dramaturgo, poeta y guionista irlandés
Samuel Beckett en el set de rodaje de 'Film»' película protagonizada por
Buster Keaton, en julio de 1964 en la ciudad de Nueva York.Getty ImagesAlmas errantesSamuel BeckettSin destino. En su obra Esperando a Godot (1952) se aprende a desentenderse del final. Quizás sea en la espera, en el camino, en la delgada estancia entre el inicio y el final, donde podamos empezar otro tipo de viaje, ese que se despreocupa de sentirse perdido. Más bien lo abraza. Viajar sin destino, errar, permite lo honesto.Look de aeropuertoManual de estiloSi llevas gorra, que sea con un ‘statement’ cultural, como las de A24. Nada perturbará el vuelo con los Beoplay H100 de Bang & Olufsencedidas marcasCon las
Ray Ban Wayfarer Habana Roo, el sol ya no es fronteraRay BanUna camiseta blanca como las de
Power Goods permite viajar con ligereza e iconicidadPower GoodsSi en largos viajes se lleva chándal, que sea el de Adidas x Willy ChavarríaAdidasApatos Miles B por Paloma WoolcedidaBolsa de viaje Bottega VenetacedidaPeriodista y curador creativo en Magazine. Fundó la sección Sónico, espacio para nuevas visiones, en busca del derecho a la belleza.