Tres semanas después del fallecimiento de
Fernando Ónega a los 78 años, su familia le rindió ayer un emotivo último homenaje en el funeral celebrado en la madrileña Parroquia de San Juan de la Cruz, en el barrio de Chamberí. Sus hijas, las periodistas Sonsoles y Cristina, su discreto y casi desconocido hijo Fernando Jr. y su esposa Ángela Rodrigo encabezaron esta cita tan solemne como íntima, que se convirtió en un desfile de afectos.La ceremonia reunió a grandes amigos del cronista, figuras reconocidas de la comunicación y destacados rostros de la política, que no quisieron perder la oportunidad de despedir al maestro de la comunicación y arropar a los suyos en este difícil momento para ellos.
Sonsoles Ónega en la despedida de Fernando ÓnegaGTRESLos hijos del periodista fueron los primeros en llegar al templo que, junto a su esposa, acudieron portando una fotografía del fallecido como recuerdo. Por su parte, una visiblemente afectada
Sonsoles Ónega no pudo evitar romperse mientras se dirigía al interior de la Parroquia, mostrando el profundo dolor que todavía siente tras la pérdida de su gran referente. Pese a que la presentadora retomó su puesto de trabajo poco después del fallecimiento, no ha podido evitar mostrar su pena en más de una ocasión, dejando claro el vacío que deja su figura paterna y la persona que le introdujo y guio en el mundo de los medios de comunicación.A su lado,
Juan Montes no se separó de ella en ningún momento. Su pareja ha sido uno de los grandes apoyos de la presentadora de
Antena 3, de la misma forma que lo han sido sus hijos Yago y Gonzalo, que también acudieron a la ceremonia. Por otro lado, el otro nieto del cronista, hijo de Cristina, también acudió al lugar, como no podía ser de otra forma, para dar el último adiós a su abuelo.Ángela Rodrigo rodeada de sus familiares en la despedida de Fernando ÓnegaGTRESJunto a la familia, una larga lista de rostros conocidos no dudaron en acudir para despedir al comunicador. Entre ellos, se encontraba la presidenta de la Comunidad de
Madrid,
Isabel Díaz Ayuso, acompañada también de
Borja Sémper, miembro del
Partido Popular en el Congreso de los Diputados, y su mujer, Bárbara Goenaga. Una representación política que ya se vio reflejada previamente en la capilla ardiente que tuvo lugar hace unas semanas, donde se dieron cita personalidades de todas las formaciones e, incluso, representación de la monarquía.Pero en este funeral tampoco han faltado compañeros de profesión de
Fernando Ónega, que a su vez se convirtieron en amigos. Ese es el caso de Pedro Piqueras, que no se quiso perder este último adiós, al que también acudieron otros rostros tan conocidos como Roberto Brasero, Pedro Ruiz, Alejandra Prat o María Rey, presidenta de la Asociación de la Prensa de
Madrid, demostrando así el respeto unánime de todo el gremio.Pedro Piqueras: “Es una de esas personas que siempre se ha llevado bien con todo el mundo”“Era un fuera de serie, la verdad. Ha sido una gran persona y un magnífico periodista. Escribía de maravilla. Y es una de esas personas que siempre se ha llevado bien con todo el mundo, la verdad. Es una pena”, expresó Piqueras ante los medios de comunicación, como GTRES o Europa Press congregados en la puerta. “Muy emotiva, muy gallega, que ha sido el punto emocional que se sumaba y luego ha habido un momento racional también, recordando la aportación como periodista y a la transición”, añadió Brasero a su salida de la Parroquia.