Catalunya es el Hub europeo en alimentación halal así que no sorprende que esta edición de
Alimentaria haya albergado dos mesas redondas, dos showcookings y tres sesiones sobre oportunidades de negocio en países como
Indonesia o
Reino Unido. Todas estas actividades se amparan en el paraguas del IV congreso internacional Halal de
Alimentaria 2026, impulsado por
Javier Albarracín de
Barcelona Halal Services.Las cifras no mienten: en
Catalunya los productos halal superan el millón de euros de facturación, y hay cerca de 2.000 millones de personas musulmanas en el mundo. Así que más allá del oportunismo, la industria cárnica se ha tomado muy en serio la creciente demanda de estos productos.“Nosotros como industria cárnica suministramos a todo tipo de carnicerías y supermercados, y en el 2010 vimos que había carniceros de toda la vida que se jubilaban y aparecía un musulmán que cogía el negocio. Entonces vimos la oportunidad: se necesitaban productos halal. Empezamos con la carnicería tradicional halal y hemos ido ampliando productos. Ahora, lo halal representa el 40% de la facturación de la compañía”, contó
Pol Viñals, director general del grupo
Viñals, en la mesa redonda llamada El sector cárnico Halal: crecimiento sostenido de una demanda de calidad.Desde esta empresa familiar centenaria, aseguran que los países musulmanes están aumentado su poder adquisitivo y que “cuando lo hacen lo primero que quieren es consumir carne, buscan proteína y la compran en países europeos”.Precisamente fue por una petición muy específica que la empresa
Sierra Mágina de
Jaén se estrenó en el sector halal en 1985 con una mortadela. “Nosotros somos charcuteros, trabajamos con pavo, pollo y ternera, empezamos en el norte de África mercado marroquí. Y los marroquíes que llegan a España demandan esta marca. La tercera generación demanda productos con innovación. Poder adquisitivo más elevado y también buscan tendencias y sabores nuevos productos”, apuntó
Yazmin Vázquez, directora de ventas internacional de la compañía.Las piezas Halal, vienen marcadas en la etiqueta y con un sello.. Llibert Teixidó El crecimiento y diversificación del mercado halal parece imparable. En
Catalunya hay 700.00 consumidores de productos halal y 2 millones en España. Los productores han pasado de ser un sector cárnico tradicional a desarrollar todo tipo de productos, desde bebidas a cosmética.La pasta fresca es la novedad halal que ha presentado
Isla Delice en
Alimentaria. Dicha empresa lleva 35 años dedicada a lo halal y en Francia representan el 50% de la cuota de mercado. Gustavo Alonso, su director en España contó satisfecho que haberse introducido en hipermercados les ha permitido “romper la barrera de producto étnico”.Josep Fríguls, presidente de la asociación cárnica Anafric, apuntó que en Europa “cada vez hay más musulmanes que buscan producto halal en restauración, colegios y hostelería. Cada vez hay más demanda, y es una población que va a ir a más”.Lo halal ya no es solo un distintivo religioso, también se consume por parte de población no musulmana que ven el sello como una garantía de calidad (aunque lo de la certificación ya es objeto de otro artículo). Por todo ello, Dèlia Perpiñà directora gerente de Prodeca señaló que “el segmento halal se ha convertido en uno de los motores agroalimentarios globales del que
Catalunya es un referente”.