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WED · 2026-03-25 · 10:32 GMTBRIEF NSR-2026-0325-35265
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NSR-2026-0325-35265News Report·ES·Economic Impact

Esclavos de la Inteligencia Artificial: el trabajo oculto que alimenta a ChatGPT y otros modelos

Un nuevo libro, "Nutrire la macchina", revela el trabajo humano oculto que alimenta a la inteligencia artificial. Basado en más de 200 entrevistas en varios países, el libro examina las condiciones laborales de personas que etiquetan datos, evalúan resultados y moderan contenido para entrenar modelos de IA como ChatGPT.

Eugenio SpagnuoloEl MundoFiled 2026-03-25 · 10:32 GMTLean · Center-RightRead · 4 min
Esclavos de la Inteligencia Artificial: el trabajo oculto que alimenta a ChatGPT y otros modelos
El MundoFIG 01
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100%
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Briefing Summary

AI-generated
NEWSAR · AI

Un nuevo libro, "Nutrire la macchina", revela el trabajo humano oculto que alimenta a la inteligencia artificial. Basado en más de 200 entrevistas en varios países, el libro examina las condiciones laborales de personas que etiquetan datos, evalúan resultados y moderan contenido para entrenar modelos de IA como ChatGPT. El profesor Mark Graham, autor del libro, argumenta que las empresas de IA ocultan la gran cantidad de trabajo humano involucrado en sus cadenas de suministro, enfocándose en la sustitución de la mente humana por la tecnología. El libro presenta el caso de Laura, una locutora cuya voz fue clonada por una empresa de IA tras ceder los derechos en un contrato anterior, ilustrando cómo la IA depende del trabajo humano, a menudo en condiciones precarias. La investigación destaca la necesidad de visibilizar y mejorar las condiciones laborales de quienes contribuyen al desarrollo de la IA.

Confidence 0.90Sources 1Claims 5Entities 11
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Article analysis

Model · rule-based
Framing
Economic Impact
Human Rights
Tone
Mixed Tone
AI-assessed
CalmNeutralAlarmist
Factuality
0.70 / 1.00
Factual
LowHigh
Sources cited
1
Limited
FewMany
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Key claims

5 extracted
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A book titled 'Nutrire la macchina' is being published in Italy on March 27th.

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AI companies hide the amount of human labor in their supply chains.

quoteMark Graham
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The book is based on over 200 interviews conducted in multiple countries.

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04

Laura discovered her voice was cloned by an AI company after signing a contract with a tech company years prior.

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ChatGPT and other language models are trained and refined by contracted workers who label data and moderate content.

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Full report

4 min read · 922 words
Un d�a, Laura abri� un enlace que le hab�a enviado un amigo y escuch� su propia voz saliendo de la pantalla. Pero no era ella: era un avatar llamado Chloe, con un acento irland�s neutro, ideal para audiolibros, disponible a una d�cima parte del precio de una locutora de carne y hueso. Laura lleva casi veinte a�os trabajando en publicidad, animaci�n, videojuegos y teatro, y nunca hab�a vendido los derechos de su voz a ninguna empresa de inteligencia artificial. Sin embargo, al investigar, descubri� que a�os antes hab�a firmado un contrato con una gran tecnol�gica, en el que, oculto en la letra peque�a, ced�a los derechos de su voz "a perpetuidad". La empresa luego vendi� esas grabaciones a una compa��a de IA, que clon� legalmente su voz. Y no hay nada que se pueda hacer.La historia de Laura es uno de los siete retratos centrales de Nutrire la macchina - C�mo alimentamos la Inteligencia Artificial (Graham, Muldoon, Cant - Mimesis Ediciones), que se publica en Italia el 27 de marzo. El libro se basa en m�s de 200 entrevistas realizadas en Kenia, Uganda, Filipinas, Irlanda, Islandia, Reino Unido y Estados Unidos, y sigue siete perfiles distintos: la anotadora, el ingeniero, el t�cnico, el artista, el operador, el inversor y el organizador, reconstruidos a partir de trabajos de campo de Mark Graham y sus colegas. Graham es profesor de Geograf�a de Internet en el Oxford Internet Institute, donde dirige Fairwork, un proyecto que eval�a las condiciones laborales en plataformas digitales en m�s de 20 pa�ses."El debate siempre se centra en los empleos que desaparecer�n", explica Graham al Corriere. "Nosotros quisimos mirar los que ya existen y que, muchas veces, no son trabajos dignos. Pero casi nadie habla de ellos". La raz�n, dice, est� en c�mo se construye la narrativa de la inteligencia artificial: el propio t�rmino sugiere la sustituci�n de la mente humana por la tecnolog�a, borrando de la escena a las personas que realmente construyen esa tecnolog�a. "Las empresas que venden productos y servicios de IA hacen todo lo posible por ocultar la enorme cantidad de trabajo humano en sus cadenas de suministro. Pero la IA est� hecha de seres humanos hasta el �ltimo detalle".La historia de Laura es un caso extremo, pero no excepcional. Cada vez que usamos ChatGPT, Claude, Gemini u otros modelos de lenguaje, las respuestas generadas provienen de modelos que han sido entrenados y perfeccionados por trabajadores contratados que etiquetan datos, eval�an resultados y moderan contenidos. "Muchos trabajan a trav�s de proveedores externos en pa�ses como Kenia, India o Filipinas. Reciben salarios bajos por hora, con contratos cortos o basados en tareas puntuales, y no cuentan con la remuneraci�n ni las protecciones que se asocian a empleos tecnol�gicos en Estados Unidos o Europa".Inteligencia artificial y trabajo humanoSi OpenAI o Meta publicaran hoy toda la cadena de suministro, dice Graham, se ver�a claramente una estructura jer�rquica: "En la cima est� la empresa l�der —OpenAI o Meta— que define la arquitectura t�cnica, los est�ndares y la estrategia comercial. Debajo, una red de contratistas y subcontratistas que se encargan de la anotaci�n de datos, moderaci�n de contenidos, retroalimentaci�n para el entrenamiento de modelos, pruebas de seguridad y evaluaci�n".Muchas de estas empresas tienen sede en centros de outsourcing como Kenia, India, Filipinas o Europa del Este. Por un lado, ingenieros bien remunerados en Estados Unidos y Europa; por otro, trabajadores realizando tareas repetitivas y a veces psicol�gicamente devastadoras, con contratos de uno o tres meses renovables a discreci�n del cliente. "Es una red global de producci�n cl�sica: el poder y las ganancias se concentran en la cima, mientras los riesgos y costos se trasladan a lo largo de la cadena".La �tica, en este contexto, funciona m�s como marketing que como realidad. "La idea de una IA �tica, tal como la promueven las empresas y los grupos industriales, se vuelve vac�a cuando se observan las condiciones reales detr�s de escena", comenta Graham. "Las investigaciones muestran que muchos trabajadores de datos enfrentan bajos salarios, precariedad, gesti�n estricta, explotaci�n y acoso de g�nero. El lenguaje de la �tica se usa a menudo para branding y relaciones con inversionistas, pero no se traduce en condiciones laborales �ticas para quienes realizan el trabajo".El dilema de las reglas globales�Qui�n tiene el poder real de cambiar estas condiciones? "El trabajo que sustenta la IA es extremadamente m�vil", responde el investigador de Oxford. "Puede trasladarse de un pa�s a otro con m�nimas fricciones, creando un mercado laboral global".Gobiernos y sindicatos en India, Filipinas y Kenia se enfrentan a una trampa: si exigen salarios m�s altos y mayores protecciones, las empresas se trasladan a otro lugar; si no hacen nada, los trabajadores quedan atrapados en bajos salarios y contratos precarios. "En la pr�ctica, la elecci�n suele reducirse a trabajos malos o ning�n trabajo".Los autores del libro consideran que el verdadero punto de presi�n no son los subcontratistas, sino las grandes empresas en la cima de la cadena. Se necesitan m�s reglas. Por ejemplo, el AI Act europeo no regula este nivel: no fija est�ndares laborales ni protecciones para anotadores, moderadores o evaluadores en cadenas de suministro globales. "La ley se ocupa de los sistemas de IA y su impacto en usuarios y sociedad, no de las condiciones laborales de quienes los producen", aclara Graham.�Qu� podemos hacer los usuarios? "Mucho. Si los clientes y usuarios finales exigen est�ndares cre�bles en las cadenas de suministro de la IA, las empresas tendr�n un motivo para actuar. Sin esa presi�n externa, el discurso sobre la IA �tica corre el riesgo de quedarse solo en palabras".
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Entities

11 identified
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Keywords & salience

9 terms
inteligencia artificial
1.00
trabajo oculto
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chatgpt
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clonacin de voz
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derechos de voz
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condiciones laborales
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modelos de lenguaje
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explotacin laboral
0.50
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0.40
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