Francesc PeirónNueva York. Corresponsal 25/03/2026 17:37 Actualizado a 26/03/2026 09:04 La gestión de
Donald Trump ha caído al nivel más bajo de aprobación (36%) desde que regresó a la Casa Blanca. Eso es lo que dicen las últimas encuestas en un país bajo una guerra que la gran mayoría cree injustificada, con un encarecimiento rampante del petróleo o la cesta de la compra, y una sensación de que todo lo que puede ir mal va peor. Solo hay que ver el caos en los aeropuertos, algo inimaginable dentro del primer mundo y de la nación más rica del mundo.Pero esa caída de popularidad en los sondeos se refuerza con resultados reales. La demócrata
Emily Gregory le robó la cartera este martes al presidente de Estados Unidos en su propia casa. Gregory logró darle la vuelta a un escaño (vacante desde agosto) en la Cámara estatal de
Florida correspondiente al distrito 87 que alberga
Mar-a-Lago, territorio en el que votaron Trump, su esposa Melania y su hijo Barron. Los tres ejercieron su derecho por correo, el sistema que el líder ultra estigmatiza como “fraude por correo” y al que trata de poner el máximo de limitaciones.Trump, su esposa Melania y su hijo Barron votaron por correo, el sistema que el presidnete de Estados Unidos considera un fraudeGregory, que ganó por un estrecho margen (51-49%), derrotó a
Jon Maples, que contaba con el total apoyo de Trump en un distrito que él gano por 11 puntos en el 2024 y que el republicano
Mike Caruso se llevó en los anteriores comicios con una ventaja del 19%.Esta vez no hay excusas y se entiende la euforia demócrata. Trump insistió a los votantes en volcarse con Maples, un asesor financiero que se describe a sí mismo como un “patriota de Estados Unidos primero”. Maples había estado bajo escrutinio en las últimas semanas por acusaciones de que no vivía en el distrito por el que se postulaba, afirmaciones que él negó.Los demócratas consideraron que la victoria de Gregory demuestra que los votantes, frustrados por el aumento del coste de la vida y el deprecio del presidente a la realidad cotidiana, se están alejando de Trump y del Partido Republicano. Este escaño no hace más que confirmar la buena respuesta que los progresistas están cosechando.De esta manera, los demócratas suman 29 escaños recuperados en distritos en los que había ganado Trump, frutos que se han registrado desde que el mandatario regreso a la Casa Blanca. Estos éxitos refuerzan sus esperanzas de que en las elecciones de medio término de noviembre pueden conseguir la mayoría en las dos cámaras del Congreso.Los demócratas suman ya 29 escaños de distritos recuperados desde que Trump volvió a la jefatura de EstadoAlgunos han nombrado este resultado como “
Mar-a-Lago Blues”, por el color azul que identifica a los progresistas. “Si los demócratas pueden ganar en el propio patio trasero de Trump, podemos ganar en cualquier lugar”, proclamo eufórico Ken Martin, presidente del Comité Demócrata Nacional (DNC) al confirmarse la sorpresa. “Los propios vecinos de Trump acaban de enviar un mensaje clarísimo: están furiosos y listos para el cambio”, añadió.“Los ciudadanos de
Florida están cansados del caos, la corrupción y los precios desorbitados en todo, desde los alimentos hasta la gasolina y la atención médica”, subrayó Nikki Fried, presidenta del Partido Demócrata de
Florida. “Están votando por líderes de confianza como Emily para enderezar el rumbo y ofrecer soluciones sensatas y centradas en las personas a nuestras comunidades”, insistió en su comunicado.Gregory, candidata política por primera vez con formación en salud pública, centró su campaña en la cuestión de la asequibilidad, la vivienda y la sanidad, sin tener muy en cuenta al residente más famoso de su distrito.Los ciudadanos de
Florida están cansados del caos, la corrupción y los precios desorbitados en todo”Nikki FriedPresidenta del Partido Demócrata de
Florida“Creo que demuestra dónde está el votante de
Florida”, declaró Gregory a Politico tras la victoria. “Quieren a alguien que esté centrado en soluciones y en los problemas, y no en el ruido”, recalcó.“
Mar-a-Lago acaba de pasar de rojo a azul, lo que debería tener a los republicanos preocupados de cara a las elecciones de mitad de mandato”, se relamió en las redes sociales Heather Williams, presidenta del Comité de Campaña Legislativa Demócrata.