Juan Bautista MartínezBarcelona 25/03/2026 19:15 Actualizado a 25/03/2026 21:27 “Mi rodilla ya está al 100%, se han dicho cosas falsas sobre mi lesión”. A vuelapluma, antes de partir hacia Boston, donde hoy se mide con
Francia al
Brasil de
Vinícius (22 horas en España), Kylian Mbappé dejó caer ya esta frase. La comentó horas antes de que el periodista francés
Daniel Riolo revelara en
Radio Montecarlo que los médicos del Real Madrid habían cometido un error en el diagnóstico inicial del futbolista al emplear imágenes de la rodilla sana, la derecha, en vez de la dañada, la izquierda. Una situación surrealista que se deslizaba desde su país, algo que no es nada baladí, ya que en los últimos meses es de donde venían las informaciones sobre su lesión. Pero este miércoles, desde
Estados Unidos, Mbappé quiso zanjar la polémica y metafóricamente se arrodilló. Lo hizo entonando a su manera un mea culpa y desmintiendo que los servicios médicos del club blanco hubieran cometido un error de bulto.“La información de que me examinaron la rodilla equivocada no es cierta. Puede que yo sea indirectamente responsable. Cuando no hay comunicación, todos se aprovechan de la situación, así son las cosas. Como no ha habido comunicación das pie a interpretaciones. En cambio, entre el Madrid y yo siempre hemos tenido una comunicación clara”, señaló.Mbappé ha llevado de cabeza a todo el mundo desde que cayó lesionado el 7 de diciembre contra el Celta. El delantero fue parando y arrancando hasta que se hartó de lo que le recomendaban los servicios médicos blancos y se marchó a
Francia a pedir una segunda opinión con el doctor Bertrand Sonnery-Cottet, que había tratado antes a otros futbolistas de prestigio, como
Karim Benzema. Pero, entre diciembre y marzo, cuando estuvo unos días tratándose en París, transcurrieron tres meses de misterio, mensajes contradictorios y una cuasi total opacidad sobre el estado del francés. Semanas en que, por no haber, no había ni parte médico oficial por parte del club. Cuando ya no estuvo en condiciones de enfrentarse en la Champions League al Benfica en la vuelta de dieciseisavos, todo se precipitó y fue cuando el futbolista, enojadísimo, se fue a su país en busca de una solución.“Indirectamente yo soy responsble de estos rumores pues no he comunicado lo que pasaba”Antes, tan pronto no podía ni jugar un minuto contra el City en la liguilla de la Champions como se presentaba a principios de enero en la final de la Supercopa contra el Barça dispuesto a participar, algo que hizo solo en los últimos catorce minutos para después no acudir al partido copero en Albacete en el debut de Álvaro Arbeloa. En cambio, sí que había jugado en la Copa frente al Talavera en la eliminatoria anterior, justo cuando buscaba batir el récord de goles en un año con el Madrid de Cristiano Ronaldo.Durante semanas, el francés entraba o salía con un cierto aire de jugar a la carta. Mientras, el esguince en la rodilla persistía y el futbolista no tenía buena química con los servicios médicos del
Real Madrid, ya de por sí cuestionados por la pléyade de lesiones que ha sufrido el equipo esta temporada. Ahora ha conseguido dejar atrás, al parecer, la lesión tras un último tratamiento conservador. Reapareció frente al City en la vuelta de octavos de la Champions (21 minutos) y también participó en la victoria contra el Atlético el pasado domingo (26 minutos).Dos ratitos que han sido suficientes para entrar en la convocatoria de
Francia. Porque, en toda esta historia, la posibilidad de no llegar bien al Mundial ha tenido un gran peso.