In�s Ol�ndriz, actual alta funcionaria del
Ministerio de Hacienda, pasar� a supervisar al mismo Departamento como nueva presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) hasta 2032 gracias a una mayor�a parlamentaria m�nima de 19 votos frente a 17 en la Comisi�n de Hacienda del
Congreso de los Diputados.La actual secretaria general de Financiaci�n Auton�mica, responsable t�cnica de las pol�micas quita y modelo de financiaci�n pactados por el Gobierno con
Esquerra Republicana, ha logrado sacar adelante su candidatura precisamente gracias a los votos decisivos de esta formaci�n. Ol�ndriz acceder� al cargo, porque con el singular sistema de mayor�as de la Comisi�n de Hacienda que decide su idoneidad, ha reunido el voto m�nimo suficiente, pese al voto contrario de
PP y
Vox y la negativa de
Junts de participar en la votaci�n. Es decir, si fuera elegida por el Pleno del Congreso y no en una comisi�n, no habr�a sido considerada id�nea. Ha sido presentada al cargo por el Gobierno a propuesta de su actual superior, la ministra de Hacienda, Mar�a Jes�s Montero.Ol�ndriz se compromete, no obstante, a mantener distancias con el Ministerio del que procede. "La AIReF solo es �til si es independiente, aunque a veces sea inc�modo. No tiene que alarmar que haya discrepancias", ha asegurado evitando un tono aguerrido de defensa de la autonom�a de la instituci�n.Ante la cr�tica m�s evidente de si cuestionar� desde la AIReF la costosa quita y modelo de financiaci�n que ella misma ha contribuido a elaborar, ha asegurado que la decisi�n de aprobar lo que quer�a
Oriol Junqueras no fue de ella. Ha asegurado que se limit� a dar forma "t�cnica" y la decisi�n fue de "los superiores pol�ticos" en alusi�n a su jefa, Mar�a Jes�s Montero. "En toda mi vida profesional me he esforzado en trasladar criterios t�cnicos a mis superiores para que puedan tomar sus decisiones pol�ticas. El sesgo pol�tico nunca lo he puesto yo". "Nunca he militado en ning�n partido pol�tico", ha recalcado."El papel de toda la Secretar�a General en esos asuntos ha consistido en analizar t�cnicamente todas las opciones todas las los escenarios que se han puesto encima de la mesa con todo lujo de detalles y trasladar a los superiores pol�ticos cu�les son las consecuencias", ha afirmado sobre la quita y el nuevo modelo de financiaci�n. Su papel ha sido el de "proporcionar la configuraci�n t�cnicamente m�s solvente". El portavoz del
PP,
Pedro Puy, le ha pedido su opini�n personal entonces sobre lo acorado con Junqueras y ella ha declinado emitirla. S� ha afirmado que "debatir�" con sus nuevos subordinados en la AIReF, la futura posici�n de esta instituci�n sobre estos planes auton�micos del Gobierno.La portavoz del PNV, Idoia Sagastiz�bal, ha intervenido en primer lugar asegurando que no hay problema entre pasar del Ministerio supervisado a su supervisor. La diputada de Esquerra, Pilar Vallugera, se ha deshecho en elogios sobre Ol�ndriz: "Es muy solvente". Ha sido incluso m�s lisonjera que el portavoz socialista, Juan Antonio Gonz�lez, que tambi�n ha resaltado su trayectoria.El portavoz de
Junts, Josep Maria Cruset, no ha cuestionado a Ol�ndriz, pero ha reprochado al presidente de la Comisi�n de Hacienda, el socialista Alejandro Soler, silenciar a la presidenta saliente, Cristina Herrero, que, como public� este diario, solicit� comparecer para rendir cuentas de sus seis a�os de gesti�n y el PSOE no quiso darle la palabra. "�De qu� tienen miedo? Deber�a darles verg�enza", ha afirmado Cruset, que se ha ausentado de la votaci�n y no lo ha hecho ni a favor ni en contra.El portavoz de Sumar, Carlos Mart�n, ha atribuido a "la tozudez del Ministerio" el bloqueo a Herrero para que comparezca, pero ha elogiado la profesionalidad de Ol�ndriz y le ha brindado apoyo expreso. "Ahora tendr� la oportunidad de ser independiente", ha agregado.En contra ha tenido no s�lo al
PP, sino tambio�n a Pablo S�ez, de
Vox, porque, sin cuestionar su profesionalidad, ve "reparos a su idoneidad" como presidenta de la AIReF por el salto desde el Ministerio.Ol�ndriz supera as� el tr�mite, pero sin la unanimidad de su antecesora, lo que debilita su credibilidad para ejercer su mandato.